FALAZ INTERPRETACIN DE LOS FSILES
POR PARTE DE LOS
EVOLUCIONISTAS
Antes de entrar en los detalles de la leyenda de la evolucin del ser
humano, necesitamos hacer mencin al mtodo propagandstico que ha convencido
al pblico en general de la idea de que alguna vez vivieron en el pasado
criaturas que eran medio humanas y medio simios. Dicho mtodo hizo uso
de "reconstrucciones" fabricadas en lo que hace a los fsiles. Esas reconstrucciones
se pueden tratar de interpretaciones o ilustraciones, como un dibujo o
la confeccin de un modelo viviente, basndose en un solo hueso o en solamente
un fragmento de hueso desenterrado. Los "hombres monos" que vemos en los
peridicos, revistas o pelculas, son todos meras reconstrucciones.
Dado que los fsiles generalmente estn desordenados
e incompletos, lo ms probable es que cualquier conjetura que se base
en ellos resulte totalmente especulativa. En realidad, las reconstrucciones
(dibujos o modelos) hechos por los evolucionistas basados en los restos
fsiles estn preparadas especulativamente precisamente para hacer vlida
la tesis evolucionista. Un antroplogo de Harvard, David R. Pilbeam, enfatiza
este hecho cuando dice que "al menos en paleoantropologa , los antecedentes
estn an tan esparcidos que la teora influencia marcadamente las interpretaciones.
En el pasado las teoras han reflejado claramente
nuestras ideologas en vez de hacerlo los antecedentes reales"(53).
Dado que las personas pueden ser muy influidos por la informacin visual,
esas reconstrucciones cumplen el mejor papel a los fines de los evolucionistas,
es decir, para convencer que criaturas asi existieron realmente en el
pasado.
TRES
RECONSTRUCCIONES DIFERENTES
BASADAS EN EL MISMO CRANEO |
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Aqu tenemos que esclarecer un punto en particular:
la reconstruccin basada sobre restos de huesos, puede revelar solamente
las caractersticas muy generales de la persona a quien pertenecan, puesto
que los verdaderos detalles distintivos estn en los tejidos blandos que
desaparecen rpidamente con el tiempo. Por lo tanto, con la interpretacin
especulativa de los tejidos blandos, los modelos o dibujos reconstruidos
resultan totalmente dependientes de la imaginacin de la persona que los
produce. Earnst A. Hooten de la Universidad de Harvard explica situaciones
como estas:
"Intentar restaurar las partes blandas es un emprendimiento incluso ms
arriesgado. Los labios, los ojos, los odos y la forma de la nariz no
dejan ningn indicio sobre los huesos que estn por debajo. Uno
puede ver modelados con la misma facilidad sobre el crneo de un neanderthalense
los rasgos de un chimpanc o los lineamientos de un filsofo. Estas
supuestas restauraciones de tipos antiguos de seres humanos tienen muy
poco valor cientfico, si es que lo tienen, y probablemente estn hechos
solamente para conducir a la gente a conclusiones errneas Por lo tanto
no confe en las reconstrucciones"(54).
En realidad, son los evolucionistas quienes inventaron esas "historias
absurdas" que adscriben distintos rostros al mismo crneo. Por ejemplo,
los tres dibujos de reconstruccin hechos para el fsil llamado "Australopiteco
robustus" (Dzindjanthropus, o sea, en rabe, del Africa oriental), es
un conocido ejemplo de ese invento.
La tendenciosa interpretacin de los fsiles o la fabricacin de muchas
reconstrucciones imaginarias pueden ser un indicio de lo frecuentemente
que los evolucionistas han recurrido a las triquiuelas. No obstante,
esto se presenta como inocente cuando se compara con las falsificaciones
deliberadas perpetradas en la historia de la evolucin.
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1. Junior Larousse
Temel Bilgi Ansiklopedsi, vol 1 p. 96
2. National Geographic, Marzo
1996
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3. Geheimnisse
Der Urzeit, Tiere und Menschen, s. 200 |
Dibujos imaginarios
En sus representaciones y reconstrucciones
los evolucionistas plasman esos rasgos que realmente no dejan
ningn rastro fsil, como ser la estructura de la nariz y los
labios, el aspecto del cabello o pelo, la forma de las cejas
y otras pilosidades del cuerpo, con el objeto de mantener vigente
la teora de la evolucin. Tambin prepararon pinturas detalladas
en las que describen criaturas imaginarias caminando con el
grupo familiar, cazando o en otra ocupacin de sus vidas diarias.
Sin embargo, esos dibujos son todos ficciones imaginarias y
no tienen ningn asidero en los registros fsiles.
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