PRIMERA PARTE: UN MUNDO NUEVO
Y este, el camino de tu Sustentador, es recto. ¡Ciertamente,
hemos expuesto con claridad estos men sajes para gentes que [están dispuestas
a] tomarlos en serio! Sura 6: 126 (El Ganado)
que escuchan [atentamente] cuanto se dice, y de eso siguen
lo mejor: ¡[pues] son ellos a los que Dios ha guiado, y son ellos los
[realmente] dotados de perspicacia! Sura 39: 18 (Las Multitudes)
La meta principal de este libro es inducir al lector hacer una reevaluación
de las cuestiones que, hasta ahora, puede haber considerado insignificantes,
pero que son de hecho los asuntos más importantes de su vida. Durante
el proceso, tendrá que dejar a un lado sus prejuicios hasta que haya hecho
una nueva valoración de esas normas que ha aceptado como incuestionables.
Debemos tener en cuenta que cuando uno se enfrenta con prejuicios a alguna
situación ya no puede tomar una decisión clara o alcanzar una conclusión
correcta acerca de la misma. De hecho, cuando uno quiere ver algo como
correcto, lo ve como tal. Uno percibe una cosa como incorrecta si ya ha
decidido de antemano que es así.
El argumento más contundente acerca de estos prejuicios y presuposiciones
es que raramente los establece el propio individuo. Desde su más temprana
edad, se le agobia con incontables prejuicios que la sociedad instila
en él. La familia, amigos y conocidos determinan sus juicios de valor.
En especial, los medios de comunicación tienen una gran capacidad para
condicionar las actitudes de las personas hacia ciertos temas. Los periódicos
y la televisión habitualmente desvirtúan lo correcto y lo muestran como
algo desagradable, inaceptable y aun dañino, presentando lo equivocado
como algo bueno y deseable.
Alguien que acepta fácilmente estos prejuicios instilados por la sociedad,
pierde una gran parte de su personalidad. Actúa condicionado por otros,
no por voluntad propia. Las predisposiciones de los demás determinan su
comportamiento. De este modo únicamente puede aceptar como verdaderos
los valores que le enseñan que lo son. Además, cuando tenemos en cuenta
que sociedades diferentes con contextos culturales distintos tienen concepciones
diferentes sobre el bien y el mal, podemos discernir que no tiene mucho
sentido seguir los dictámenes de cualquier sociedad sin cuestionar sus
juicios de valor. Por el mismo motivo, lo que actualmente se toma como
equivocado e inmoral bien puede ser considerado aceptable en el futuro.
Comer carne humana es muy normal para los caníbales, y obedecer a un líder
demente en una sociedad fascista como la Alemania nazi era lo apropiado
para las personas que le siguieron y apoyaron en aquel entonces. Se pueden
citar innumerables ejemplos. Lo que debemos enfatizar es que pensar independientemente
a pesar del condicionamiento de la sociedad es una conducta que indica
sabiduría en el pensador. Semejante persona es necesariamente consciente
de que los valores impuestos por la sociedad pueden estar equivocados
y pueden conducir a dilemas éticos si se siguen.
La religión (especialmente hoy en día) es uno de los temas más importantes
acerca de los cuales la sociedad crea incontables prejuicios. La influencia
de al menos parte de los medios de comunicación ha imbuido muchos prejuicios
acerca de la religión que son difíciles de superar.
Como resultado de los mismos, en nuestras sociedades, la religión se
ha convertido en un concepto que la mayoría de la gente o no considera
importante, o cree que es algo en lo que no necesitan pensar, prefiriendo
permanecer alejados de ella tanto como sea posible. Sin embargo, no se
puede decir que las personas que se ajustan a esta definición hayan adoptado
tal actitud conscientemente. Para ellos, la religión es un tema irrelevante
que no les es beneficioso. Al contrario, les impone algunas restricciones.
Alguien que sostiene dicho punto de vista afirmaría, cuando se le preguntase,
que es musulmán, aunque la religión puede ser uno de los asuntos de menor
importancia en su vida y uno de los temas sobre los que más ignore.
Ciertamente, tal persona nunca habría pensado seriamente sobre la religión,
ni siquiera una vez en su vida. Probablemente nunca se habría detenido
a pensar en cuestiones como ¿Cual es el propósito de la vida, por qué
existo? ¿Por qué existe el concepto de ' religión '? etc. Para él, la
religión es un asunto que generalmente concierne a las personas ancianas,
que presenta algunos valores éticos, pero en su mayor parte conlleva muchas
prohibiciones y restricciones aburridas y tediosas. Practica algunos de
los rituales religiosos en los días de fiesta y en algunos días importantes
como la muerte de un pariente, pero piensa que sólo unos cuantos de estos
rituales formales son adecuados y necesarios y considera otros como antiguos
y pasados de moda. Aunque por lo general no niega la religión, intenta,
como hemos mencionado antes, mantenerse alejado de ella tanto como sea
posible.
Esta percepción equivocada de religión proviene de aceptar presuposiciones
impuestas por alguna parte de la sociedad sin supeditarlas a un escrutinio
independiente. Sin embargo, razonar y deliberar sobre cada aspecto de
la vida son asuntos muy importantes para los seres humanos, siendo el
uso de razón lo que les diferencia de los animales. En el Corán, la última
guía ética, la importancia del pensamiento se enfatiza en muchas aleyas
como sigue:
Di: "¿De quién es la tierra y cuantos viven en ella?
¡[Decidme esto] si sabéis [la respuesta]!" [Y] responderán: "De Dios."
Di: "¿No vais, pues, a recapacitar?" Sura 23: 84-5 (Los Creyentes)
Por eso, hemos hecho en verdad este Qurán fácil de
tener presente: ¿quién, pues, está dispuesto a dejarse amonestar? Sura
54: 17 (La Luna)
Ese es Dios, vuestro Sustentador: adoradle, pues, [sólo]
a Él: ¿es que no vais a tener esto presente? Sura 10: 3 (Jonás)
¿PUEDE, ACASO, compararse a quien crea con quien nada
puede crear? ¿Es que no vais a recapacitar? Sura 16: 17 (La Abeja)
Aquellos que no pueden pensar en la religión independientemente del condicionamiento
de la sociedad cometen dos grandes errores. El primero de ellos es no
ser conscientes del verdadero propósito de la religión, y por consiguiente,
como resultado de procurar evitar religión, no tener conciencia de la
existencia de Dios.
El segundo error consiste en suponer que la religión existe para arrastrar
a las personas hacia una posición comprometedora e intolerante llena de
presiones, e imponer deberes que vayan en contra de su propia naturaleza.
Una de las razones principales para el síndrome de "la religión es aburrida"
es la manera insistente de un grupo de personas, que supuestamente actúan
en nombre de Dios, que muestran y promocionan dicha negatividad, aunque
tal enfoque no tenga relación en absoluto con la verdadera religión.
Una vez que el individuo rectifica el primer error y empieza a conocer
al Creador y a Sus atributos, también se libera de las supersticiones
que le mantienen a distancia de la religión. La corrección del primer
defecto le devuelve una agudeza mental y una sensibilidad que, a su vez,
le ayudan a corregir el segundo. Esto le dota de la capacidad de separar
la religión verdadera de las falsas estructuras disfrazadas como religión.
Luego, el individuo se dará cuenta de que es fácil vivir de acuerdo con
la religión y que ello trae auténtica felicidad, bienestar y libertad
a su vida.
En resumen, la sociedad en la que vivimos ha creado incontables prejuicios
acerca de la religión. Sin embargo, al acercarse a ella, el criterio básico
debe ser sus referencias al original, como el Corán, y no lo que la gente
dice acerca de la misma. En el Corán se indica que "lo habitual entre
las personas no nos conduce necesariamente hacia el camino de Dios.
Si hicieras caso a la mayoría [de los que viven] en
la tierra, harían que te extraviaras del camino de Dios: ellos siguen
tan solo las suposiciones [de otros], y ellos mismos no hacen sino conjeturar.
Sura 6: 116 (El Ganado)
Cuando una persona deja de seguir al rebaño y comienza a pensar con
su alma, experimenta personalmente la realidad enfatizada en la aleya
del Corán citada arriba. Entra en un mundo nuevo que es totalmente diferente
al de la mayoría de los que viven en la tierra. Este paso ahuyentará
de sí la oscuridad, el desasosiego, y los problemas de su antigua vida
y le proporcionarán las incontables gracias y la profunda sabiduría de
la religión.
Antes de que leas el resto de libro, permítenos recordarte que la palabra
religión se refiere únicamente al Islam, como Ciertamente,
la única religión [verdadera] ante Dios es la auto sumisión [del hombre]
a Él (el Islam). Sura 3: 19 (La Casa de Imrán)
LAS PREGUNTAS BÁSICAS
[¿O es que niegan la existencia de Dios?] ¿Han sido creados
sin nada [que haya obrado su creación]? o, ¿acaso se han creado a sí
mismos?
¿[Y] han creado los cielos y la tierra? ¡No, --sino que no tienen certeza
de nada!
[¿Cómo podrían?] ¿Poseen, acaso, los tesoros de su Sustentador? ¿O están
ellos al cargo [del destino]? Sura 52: 35-37 (El Monte Sinaí)
Como hemos mencionado anteriormente, el primer error que comete una persona
con prejuicios es tratar de evaluar la religión sin reflexionar sobre
Dios. Los sociólogos, por ejemplo, que investigan sobre la religión, pueden
escribir miles de libros sobre cómo surgieron las religiones y cómo afectaron
sociológicamente a las sociedades. No obstante, a pesar de todos estos
grandes estudios académicos, no pueden entender la religión ni siquiera
en una minúscula proporción cuando los comparamos con los que conducen
sus vidas dentro de los linderos de la misma.
Tales personas con prejuicios no son capaces de comprender la realidad
de la unidad de Dios, que es la base de la religión. Cualquiera que se
decide a aprender algo acerca del Islam necesita primero entender la existencia
de Dios. Si no cree en Él, entonces simplemente investigará el Corán y
a los musulmanes en términos de su limitada visión de la vida.
El Corán desaprueba así este tipo de personas: ¡Pero
no!, sino que están empeñados en desmentir todo aquello cuya sabiduría
no alcanzan a comprender, y hasta tanto no les sea aclarado su significado
profundo. Así también desmintieron la verdad quienes les precedieron:
¡y mira cómo acabaron aquellos malhechores! Sura 10: 39 (Jonás)
El Islam no es una ideología hecha por el hombre acerca de la cual se
pueden plantear, desde fuera, ideas poco meditadas y conclusiones sin
base. El individuo puede entender lo que es el Islam sólo cuando entiende
la existencia de Dios y vive su vida como Él mandó en el Corán.
En esencia, la existencia de Dios y la realidad de que no hay deidad
aparte de Él son hechos claros como el cristal. Pero en la sociedad de
la ignorancia donde las personas no pueden usar su razonamiento debido
a su hábito de indiferencia e indolencia, se vuelven ciegos y no pueden
comprender esta realidad. De hecho, ésta es la razón por la que fueron
estigmatizados como una sociedad de ignorantes (Jahilliyah).
Una de las muchas aleyas del Corán que trata de la meditación sobre la
existencia de Dios registra el consejo del Todopoderoso al Profeta sobre
cómo debería dirigir la palabra a una persona ignorante: Di:
"¿Qué os parece? Si Dios os privara del oído y de la vista y sellara vuestros
corazones --¿que deidad sino Dios podría devolvéroslos?"¡Ved cómo aclaramos
Nuestros mensajes-- y aún así se apartan ellos con desdén! Sura 6: 46
(El Ganado)
Un breve ejemplo nos puede ayudar a enriquecer nuestros puntos de vista
y desprendernos nuestra ignorancia innata.
Demos por supuesto que hay una persona de cuya memoria se ha borrado
todo, incluyendo el conocimiento de sí mismo y de su cuerpo. Si se encontrase
en un lugar como la Tierra, ¿cómo se sentiría? Indudablemente estaría
tan asombrado y sorprendido que sentiría una enorme curiosidad. Probablemente,
la primera cosa que notaría sería su cuerpo. No sería consciente de que
su cuerpo de hecho le pertenecía en primer lugar, y pensaría en él como
en un objeto externo, como las otras cosas que tuviera a la vista. Luego,
sería muy interesante para él poder controlar las diferentes partes de
su cuerpo y lograr que hicieran lo que él quisiera que hiciesen. Probablemente
trataría de sacar en claro el uso de su brazo moviéndolo arriba y abajo
durante algún tiempo.
Encontraría un entorno muy adecuado para su cuerpo, cuya razón de ser
todavía desconocería. Habría tierra segura sobre la que estar de pie,
una imagen clara para mirar, fragancias bellas para oler, animales diversos,
una temperatura ambiente apropiada para su cuerpo, una atmósfera adecuada
para respirar, y podría percibir otros miles de equilibrios. Frutas comestibles
para satisfacer su hambre, agua pura y clara para enfriar su deshidratada
garganta y muchas cosas más.
Por un momento, pongámonos en su lugar y reflexionemos durante un tiempo.
En un sitio como éste, ¿simplemente disfrutaríamos o seríamos lo suficientemente
sensatos para formularnos algunas preguntas cruciales? ¿Trataríamos de
entender quienes éramos, por qué estábamos allí, cual era la razón de
nuestra existencia, cual era la razón de la existencia del orden actual,
o simplemente ignoraríamos estas preguntas y únicamente nos preocuparía
cuánto disfrutábamos de nuestras vidas? ¿No serían éstas las primeras
preguntas que nos surgirían?
¿Quién soy?
¿Quién me ha creado, quien ha creado este cuerpo perfecto que poseo?
¿Quién ha creado este gran orden que me rodea?
¿Qué quiere Él, quien creó todo, de mí? ¿Qué quiere mostrarme?
Incluso un individuo con una mente limitada pensaría que no hay nada
más importante que encontrar las respuestas a estas preguntas. Alguien
que no les presta atención, prefiriendo malgastar su vida en satisfacer
sus necesidades físicas, divertirse durante el día y dormir por la noche,
indudablemente sería una criatura de nulo entendimiento. Alguien debe
haber creado su cuerpo y su entorno, y ha debido hacerlo de repente. Una
vez que fue creado, cada segundo del resto de su vida también debe haber
dependido de un Ser Superior, que inicialmente le habría debido crear.
¿Qué podría ser más importante que saber de este Ser Superior, quien obviamente
posee un gran poder?
Continuemos con nuestro ejemplo y demos por supuesto que este hombre
alcanza una ciudad después de caminar por la tierra durante algún tiempo.
En ella habitan diversos tipos de indiviuos, la mayor parte de los cuales
son bastante vulgares, ambiciosos e insinceros. Y casi nadie piensa en
su Dueño o en el lugar en el que vive. Aunque todo el mundo tiene un trabajo,
una meta o una ideología, la gente de la ciudad no puede mantener el orden,
con el cuál todo el mundo estaría contento.
Supongamos que encuentra a algunas personas que desagradan a los que
habitan dicha ciudad, y hacia quiénes sienten furia y animosidad. En lo
que se refiere a cómo son estas personas, advierte que son significativamente
diferentes a los demás de muchas formas. Considera que, como seres humanos,
son amables, razonables y dignos de confianza. Se ven humildes y hablan
de forma clara, moderada y sensata. Salta a la vista que no tienen nada
de malo, así es que se confunde y tiene dudas en lo que se refiere a por
qué la ciudadanía piensa de otra manera.
Presumamos que entabla conversación con ellos y le dicen: Tenemos un
punto de vista diferente de la vida y pensamos de modo distinto a otras
personas porque somos conscientes que hay un Dueño de este lugar y de
todo lo que hay en él. Somos también conscientes de que Su poder está
por encima de todo y de que ha creado este sitio y todo lo demás para
probarnos y educarnos hasta que llegue el día en que dejemos este lugar.
Tenemos un libro que hemos recibido de Él, y conducimos nuestras vidas
según nos indica.
En tal situación, no podría estar seguro al cien por cien de si estas
personas realmente decían la verdad o no. Pero probablemente comprendería
que eso de lo que hablaban era realmente importante. En ese momento, sentiría
que no había nada más acuciante que obtener toda la información posible
acerca de estas personas, y sentiría una enorme curiosidad sobre el libro
del que hablaban, ¿no es cierto?
La única cosa que nos impide ser tan sensatos como la persona de este
ejemplo es que hemos estado en esta tierra durante un período de tiempo
más largo. Hemos experimentado un proceso de crecimiento en lugar de ser
creados de repente como adultos, como la persona de la historia. Por lo
tanto, tenemos que admitir que la mayor parte de a nosotros está en una
posición parecida a la de las personas de la ciudad del ejemplo debido
a la desatención que mostramos ante tales interrogantes en nuestras vidas.
Lo que deberíamos recordar de aquí en adelante es que casi ninguna de
las personas de esta ciudad realmente pensaron sobre las preguntas arriba
citadas, ni encontraron respuestas coherentes por sí mismas, volviendo
finalmente la espalda al Ser Superior que las creó. De hecho, la mayoría
de ellas ni siquiera experimentaron estas fases, sino que simplemente
apartaron estas preguntas a un lado y dejaron de pensar en ellas, debido
a su ignorancia colectiva.
Somos conscientes del hecho de que la sociedad de la ignorancia en
la que vivimos nos impide contestar a esas preguntas cruciales anteriormente
citadas manteniéndonos ocupados con otras como: ¿Qué comeré esta noche?,
¿Qué vestido debería llevar mañana? o ¿Qué pensará ella de mí?, ¿Qué
le debería decir a él? Desafortunadamente, esto no muestra sino una ignorancia
supina, aunque aleguemos vivir en la "era de la información.
¡Ahora tienes una oportunidad! Piensa en la completa ignorancia a la
que podrías haber sido expuesto por dicha sociedad de ignorantes y hazte
la siguiente pregunta, sobre la que hasta ahora puede que no hayas reflexionado,
o que podrías haber dejado de lado con explicaciones insuficientes: ¿Cómo
fui creado?
Para poder contestar a esta pregunta, sería útil comenzar por el principio
físico de nuestra existencia y pensar en ese acontecimiento extraordinario
que es el nacimiento.
La breve historia del nacimiento puede ser resumida como sigue:
Los espermatozoides se producen literalmente fuera del cuerpo del hombre.
El motivo por el cual esto es así subyace en el hecho de que la producción
de esperma únicamente puede ocurrir en un ambiente adecuado con una temperatura
aproximada de 35 grados centígrados, lo cual supone dos grados por debajo
de la temperatura media del cuerpo. Los testículos masculinos son la única
parte del cuerpo con esta temperatura, puesto que están adecuadamente
situados fuera del cuerpo. Para conseguirla, se activa otro mecanismo.
La piel que cubre los testículos se contrae cuando está fría y transpira
cuando hace calor para conservar estable la temperatura de esta zona.
Se producen alrededor de unos mil espermatozoides por minuto, que cuentan
con un diseño especial que facilita su largo viaje desde los testículos
del hombre al óvulo de la mujer. Un espermatozoide está compuesto por
una cabeza, un cuello y una cola que al usarla hace que se mueva como
un pez hacia el útero de la madre.
La cabeza, que lleva el código genético del futuro ser humano, está cubierta
de una armadura protectora especial. La ventaja de esta armadura se deja
notar ya a la entrada del útero de la madre. Este lugar es muy ácido para
protegerla de microbios y otras partículas extrañas como son los espermatozoides,
pero gracias al uso de dicha armadura, la mayoría de ellos se las ingenian
para permanecer vivos.
No sólo se eyaculan espermatozoides hacia el útero. El semen es una mezcla
que consta de muchos otros líquidos. Estos líquidos contienen azúcar que
suministra energía a los espermatozoides. El semen, que es una base en
su forma química, neutraliza el ambiente ácido de la entrada del útero
y crea un medio seguro para ellos. También hace el entorno resbaladizo
a fin de que los espermatozoides puedan moverse hacia adelante con facilidad.
Éstos hacen un viaje difícil dentro del cuerpo de la madre hasta que alcanzan
el óvulo. No importa con cuanta fuerza traten de sobrevivir, sólo unos
mil espermatozoides de entre 200 a 300 millones pueden acercarse al óvulo.
A la luz de esta información resumida, tratemos de encontrar las respuestas
a algunas preguntas que nos asaltan: ¿Cómo puede un espermatozoide hacerse
a sí mismo tan adecuado para el acceso al útero materno, sobre el cual
no sabe nada de antemano? ¿Cómo se produce un espermatozoide en el cuerpo
del hombre de modo que pueda sobrevivir y encontrar el camino al óvulo
en el útero femenino a pesar de los mecanismos protectores de que dispone
el cuerpo de la mujer, sobre el cual no tienen ninguna idea previa? ¿Cómo
puede ocurrir esto?
Dado que un espermatozoide carece de la habilidad para adaptarse a un
ambiente desconocido por adelantado, la única respuesta posible a estas
preguntas es que, en realidad, ha sido creado de ese modo.
Continuemos con la breve historia del nacimiento:
Un óvulo tiene más o menos la mitad del tamaño de un grano de sal. El
lugar donde un óvulo y un espermatozoide se encuentran se denomina la
trompa de Falopio. El óvulo segrega un fluido especial que conduce los
espermatozoides hacia sí. A medida que se acercan a él, su armadura protectora
se deshace gracias a otro fluido segregado por el óvulo. Como consecuencia,
aparecen unas bolsitas de enzimas diluyentes en la cubierta de las cabezas
de los espermatozoides.
Debido al uso de estas enzimas, el espermatozoide que está destinado
a fertilizar al óvulo penetra su membrana. Cuando los espermatozoides
rodean el óvulo, compiten unos contra otros para introducirse en el mismo.
Por lo común, sólo un espermatozoide lo fertiliza y desde ese momento,
no existe ninguna posibilidad de que otros lo penetren. Antes de la fertilización,
la carga eléctrica de los espermatozoides y del óvulo es opuesta, por
eso se atraen. Sin embargo, después de la entrada del primer espermatozoide,
la carga eléctrica del óvulo se altera, provocando un efecto que repele
al resto.
Finalmente, el ácido desoxirribonucleico del hombre presente en el espermatozoide
se mezcla con el de la mujer. En este momento, se forma una célula nueva
(el zigoto), esto es, un nuevo ser humano dentro del vientre de la madre.
Después de considerar esta breve información, nos asalta una nueva pregunta:
¿Cómo es posible que un óvulo esté preparado para dar la bienvenida a
un espermatozoide como si "supiera" que se encontraría con él? ¿Cómo puede
ocurrir esto? La única respuesta posible a esta pregunta es que el óvulo
es creado para adecuarse al esperma por la voluntad de un Creador que
también ha creado los espermatozoides y controla ambos.
La naturaleza extraordinaria del nacimiento no acaba con todo esto. El
óvulo fertilizado se adhiere al vientre gracias a su especial superficie
nudosa. Las pequeñas protuberancias de la superficie del óvulo sobresalen
hacia fuera y penetran profundamente en el vientre de la madre, como las
raíces de las plantas en el suelo. El zigoto comienza a desarrollarse
gracias a las hormonas segregadas por la madre. El óvulo continúa recibiendo
nutrientes proporcionados por la madre.
Con el tiempo, las células se dividen y crecen en número según el modelo
dos-cuatro-ocho-dieciséis. Al principio, todas las células que se forman
por la división de las antiguas tienen las mismas propiedades. Luego,
de repente, las células recién formadas, de algún modo, comienzan a diferenciarse,
mostrando características distintas, puesto que deben dar lugar a los
diferentes órganos del feto. La ciencia de hoy en día todavía carece de
la capacidad para dar una respuesta satisfactoria a la pregunta de por
qué y exactamente cómo ocurre esta diferenciación de células y cómo forman
órganos diferentes con una organización tan perfecta.
Con el tiempo, un cambio drástico tiene lugar en el gelatinoso feto.
Unos huesos relativamente ásperos comienzan a forjarse dentro de esa estructura
suave; todos ellos, sorprendentemente, en sus lugares correctos. Lo que
resulta asombroso es que, mientras todas las células transmiten características
exactamente iguales al comienzo, a través de dicho proceso diferenciador,
algunas de ellas se convierten en células del ojo sensibles a la luz,
otras en células del sistema nervioso que perciben el calor y otras forman
células que detectan las vibraciones del sonido.
Finalmente, la construcción del feto se completa y un nuevo bebé nace
en el mundo. En esta etapa, es 100 millones de veces más grande y 6 billones
de veces más pesado que su forma inicial cuando fue un óvulo fertilizado.
Esta breve historia citada anteriormente nos concierne, porque es la
historia de cómo fuimos creados. Para nosotros, ¿qué puede ser más importante
que encontrar la Causa última y Dueño de ese gran, extraordinario y complicado
acontecimiento que es nuestra existencia? Cuando echamos una ojeada a
este relato, damos con muchas otras preguntas para las cuales la ciencia,
que está bajo la influencia del materialismo, aún no ha encontrado las
respuestas.
Pero hay todavía muchas preguntas que necesitan ser contestadas. Una
de ellas es: ¿Cómo pueden unas células que tienen la misma estructura
comenzar a reunirse en grupos y formar los diferentes órganos del cuerpo
al tiempo que se multiplican?
Realmente, no hay respuestas para estas preguntas acerca del nacimiento
aparte de aceptar la presencia de un Creador. Sería un gran error pensar
que todas estas complicadas operaciones ocurren por sí mismas o por casualidad.
¿Cómo pueden ponerse de acuerdo las células para formar órganos humanos?
Reflexionemos sobre esto un poco más. Demos por supuesto que hay dos adultos
entendidos en la materia que se juntan y se deciden a trabajar en un proyecto
de ingeniería. Incluso aunque sólo se trate de dos personas, surgirán
inevitablemente algunos malentendidos entre ellos que pondrán el éxito
del proyecto en peligro. ¿Entonces, cómo pueden trabajar los miles y millones
de células conjuntamente para formar una organización absolutamente perfecta
sin ningún contratiempo? ¿Quién se atrevería a dar como respuesta a esta
pregunta: Puede ser posible por casualidad? Algunos científicos ateos
de hoy en día explican este maravilloso acontecimiento como la magia
de naturaleza. ¿Qué quiere decir esto? ¿Quién o qué es la naturaleza?
¿No ha sido la naturaleza también creada?
Otro intento de contestar esta pregunta podría ser referirse al padre
y la madre lo cual no tendría sentido. El papel de los padres en este
acontecimiento es, de hecho, insignificante. Ni uno ni otro son conscientes
de lo que sucede dentro de ellos en lo que se refiere a la producción
de las células que marcan el sexo, la fertilización o el desarrollo del
feto. La madre desconoce la fecha exacta del nacimiento y no tiene control
sobre el parto. Así y todo, se tienen al padre y la madre como el origen
de nuestra vida" Pero, ¿lo son?
Los padres son de suma importancia para el niño, puesto que desempeñan
un papel en su existencia. Por otra parte, uno nunca, o sólo raramente,
piensa en su verdadero Creador. ¿No es el Creador auténtico, quien tiene
el poder último y que controla todo incluyendo nuestro nacimiento, vida
y muerte, el que merece más amor y respeto? Su existencia es clara y la
existencia de cualquier otra cosa sin Él no es posible. Nadie sino Dios
puede crear a cualquiera o cualquier cosa por sí mismo, mientras que Él
ni engendra ni es engendrado como se afirma en la tercera aleya de Al-Ikhlas
(3) "No engendra, ni ha sido engendrado Sura 112: 3 (La Declaración de
la Perfección [De Dios]).
La creación se explica en el Corán de la siguiente manera:
EN VERDAD, hemos creado al hombre de la esencia de la
arcilla; luego lo depositamos como una gota de esperma en la firme custodia
[del útero]; luego creamos de la gota de esperma una célula embrionaria;
luego creamos de la célula embrionaria una masa embrionaria; luego creamos
huesos dentro de la masa embrionaria; luego revestimos los huesos de carne
--y luego hacemos surgir [todo] esto como una creación nueva: ¡bendito
es Dios, el mejor de los creadores! Sura 23: 12-14 (Los Creyentes)
Siendo éste el caso, está claro que no hay diferencia entre nosotros
y ese hombre de la historia que contábamos anteriormente, que fue repentinamente
creado y sintió curiosidad por saber quién le había creado a él y a todo
lo que había a su alrededor. Por supuesto, se encontró ya siendo adulto
y sin padres que le hubiesen dado a luz o le criaran. Pero ahora que nosotros
también sabemos que nuestra existencia de ningún modo se puede explicar
a causa de nuestros padres, podemos considerar nuestra situación similar
a la del hombre de la historia.
En tal situación, lo más importante es ir exclusivamente en busca de
la verdad, escuchar a esos que afirman tener el conocimiento y las evidencias
acerca de ella y entonces reconsiderar lo que se nos ha dicho. Quedémonos
otra vez con el hombre de la historia. Como sabemos, encuentra a algunas
personas en la ciudad que le dicen que le pueden explicar quién es el
Creador que le ha creado a él y a todo lo que le rodea y que existe un
libro que proviene de Él. ¿Qué crees que haría? ¿Los escucharía o simplemente
se alejaría de ellos y preferiría embarcarse en cuestiones tan tópicas,
comunes y corrientes como: ¿Qué me pondré esta noche, qué le diré a él??
Estas preguntas se repiten diariamente y llegará un día en que no tengan
sentido cuando la muerte le alcance. ¿Cuál de estas dos elecciones es
la más racional, lógica y consciente? Sin duda, conoces la respuesta correcta
para este hombre. Pero, ¿qué pasa contigo?
Lo que conduce hasta el acontecimiento de la creación está específicamente
descrito en ciertas aleyas del Corán:
¿PIENSA, acaso, el hombre que se le dejaría hacer a su
antojo? ¿No fue una vez una [simple] gota de esperma eyaculada, y luego
se convirtió en una célula embrionaria y entonces Él [lo] creó y le dio
forma con arreglo a su función, e hizo a partir de ello los dos sexos:
varón y hembra? ¿No es, pues, capaz Él de devolver la vida a los muertos?
Sura 75: 36-40 (La Resurrección)
Y [recordad:] Dios os crea [a cada uno de vosotros] de
tierra, luego de una gota de esperma; y luego os forma como uno de los
dos sexos. Y ninguna hembra concibe o da a luz sin que Él lo sepa; y nadie
ve prolongados sus días hasta una edad avanzada ni le son acortados sus
días-- sin que así esté dispuesto en el decreto [de Dios]: pues, ciertamente,
todo eso es fácil para Dios. Sura 35: 11 (El Originador)
Los humanos somos seres creados por Dios y, como entidades creadas, no
podemos cambiar este hecho. No podemos dar ninguna otra explicación a
nuestra existencia. Dado que hemos sido creados, no se nos dejaría sin
control e irresponsablemente, como enfatizan las aleyas citadas anteriormente.
Por supuesto, existe un propósito para la creación. ¿Dónde entonces encontraremos
la respuesta?
Sólo hay una y está en el libro que Dios nos ha enviado.
MEDITAR SOBRE EL CORÁN.
NOSOTROS somos quienes os creamos, [Oh hombres:] ¿por
qué, pues, no aceptáis la verdad? ¿Habéis considerado alguna vez esa [semilla]
que emitís? ¿Sois vosotros quienes la creáis o somos Nosotros sus creadores?
Hemos decretado [en verdad] que la muerte esté [siempre presente] entre
vosotros: pero nada Nos impide cambiar la naturaleza de vuestra existencia
y crearos [de nuevo] de una forma desconocida [aún] para vosotros. Y [puesto
que] en verdad sois conscientes [del milagro] de vuestra primera creación
--¿por qué, pues, no recapacitáis? ¿Habéis considerado alguna vez la semilla
que sembráis? ¿Sois vosotros quienes la hacéis crecer o somos Nosotros
la causa de su crecimiento? [Pues,] si quisiéramos, lo convertiríamos
en broza, y os quedaríais aturdidos [lamentándoos]: "¡Realmente, estamos
arruinados! ¡Es más, hemos sido despojados [de nuestro sustento]!"¿Habéis
considerado alguna vez el agua que bebéis? ¿Sois vosotros quienes la hacéis
caer de las nubes o somos Nosotros la causa de su caída? [Cae dulce pero]
si quisiéramos, podríamos hacerla salobre y amarga: ¿por qué, pues, no
sois agradecidos [a Nosotros]? ¿Habéis considerado alguna vez el fuego
que encendéis? ¿Disteis vosotros vida al árbol que le sirve de combustible
--o somos Nosotros quienes le dimos vida? Nosotros lo hemos hecho como
recordatorio [Nuestro], y fuente de bienestar para quienes están perdidos
y hambrientos en el desierto [de sus vidas]. ¡Glorifica, pues, el nombre
de tu Sustentador, el Grandioso! ¡PERO NO! ¡Juro por el descenso [de este
Qurán] en partes --y, ciertamente, este es en verdad un juramento tremendo,
si supierais! ¡En verdad, es un discurso realmente noble, [transmitido
al hombre] en una escritura divina protegida que nadie sino los puros
[de corazón] puede tocar: una revelación del Sustentador de todos los
mundos! ¿Desdeñáis, ahora un discurso como este? Sura 56: 57-81 (Lo Que
Ha De Ocurrir)
¿Qué sabes del Corán?
En la mayor parte de los países de Oriente Medio, donde los musulmanes
son mayoría, casi todos aquellos que se pueden considerar como ciudadanos
medios darían esta respuesta: El Corán es el libro sagrado de nuestra
religión. A pesar de todo, saben muy poco sobre su contenido, sobre lo
que está escrito en sus páginas.
De hecho, el Corán sirve para muchos fines que distan del verdadero propósito
revelado. A menudo está colgado en las paredes de las casas dentro de
una funda decorativa y, por lo general, son las personas mayores quienes
lo leen de vez en cuando. La gente lo lee en árabe pero, como sólo saben
cómo leer las letras árabes sin entender su significado, la mayoría de
las veces no tienen ni idea de qué es lo que han estado leyendo, así que
no entienden su contenido.
Se supone que el Corán también ofrece algunos beneficios muy interesantes
para la gente. Después de leerlo y realizar algunos extraños rituales,
como respirar con fuerza en la cara de otra persona, se supone que los
lectores y sus parientes cercanos están protegidos de un posible futuro
accidente o desgracia. Se cree que el Corán es una especie de amuleto
que incluye palabras talismánicas que protegen a las personas de la mala
suerte. También se piensa que tiene un poder atemorizante: ¡Castiga a
las personas si dicen mentiras! En los cementerios se lee en voz alta
para el difunto, sin que nadie sepa lo que se está leyendo. Incluso puede
servir para predecir la suerte.
En resumen, en la mayor parte de los países donde los musulmanes son
mayoría, sólo un pequeño porcentaje de personas conoce el contenido del
Corán y medita sobre él como es preceptivo. Como consecuencia, los que
desconocen su verdadero mensaje le atribuyen diferentes significados.
Muchas personas creen que algunas tradiciones tienen su origen en el Corán,
aunque puede que sean contradictorias a la misma naturaleza del mensaje
coránico. Por ejemplo, hay muchos que creen que el Corán recomienda utilizar
una cuenta azul, que se supone posee el poder de evitar el mal de ojo.
Entonces, ¿cuál es la verdadera naturaleza del Corán? La respuesta debe
ser deducida del Corán mismo, puesto que es aquí donde se encuentra la
verdad.
ESTE ES UN MENSAJE para toda la humanidad. Así pues,
¡qué tomen nota de él, y que sepan que Él es el Dios Único; y que los
dotados de perspicacia recapaciten sobre esto! Sura 14: 52 (Abraham)
Por eso, hemos hecho en verdad este Qurán fácil de tener
presente: ¿quién, pues, está dispuesto a dejarse amonestar? Sura 54: 32
(La Luna)
Sin duda, en las historias de estos hombres hay una lección
para los dotados de perspicacia. [En cuanto a esta revelación,] no podría
ser un discurso inventado [por el hombre]: bien al contrario, [es una
escritura divina que] confirma la verdad de lo que aún queda [de revelaciones
anteriores], exponiendo con claridad todas las cosas, y [ofreciendo] guía
y misericordia para una gente dispuesta a creer. Sura 12: 111 (José)
ESTA ESCRITURA DIVINA -sin lugar a duda- es una guía
para quienes son conscientes de Dios Sura 2: 2 (La Vaca)
Estas aleyas y muchas otras hacen énfasis en que el verdadero propósito
de la revelación del Corán es animar a las personas a reflexionar en asuntos
tan cruciales como la creación y el propósito de la vida, para hacerles
saber sobre Dios, que los ha creado, y para guiarles hacia el camino recto.
El Corán es un libro necesario para las personas con la mente y el espíritu
abiertos.
Muchos rituales que se cree provienen del Corán se practican ampliamente,
pero de hecho no es éste su origen. Al contrario, entran en conflicto
con el mensaje coránico. Esto nos muestra que hay una diferencia enorme
entre la religión verdadera, como la ilustra el Corán, y el concepto de
religión que por lo común prevalece. Esta diferencia se debe al abandono
de la fuente real, el Corán. Sobre esto, el mismo Corán dice:
Y [en ese Día] el enviado dirá: "¡Oh Sustentador mío!
En verdad, [una parte de] mi pueblo ha llegado a considerar este Qur'án
como algo [que debería ser] descartado." Sura 25: 30 (El Criterio de la
Verdad)
Por consiguiente, lo que se necesita en primer lugar es corregir este
punto de vista equivocado acerca del Corán y hacer que las personas comprendan
que no es un libro que se dirige sólo al Mensajero sino a todas las personas
que se consideran musulmanes. Cualquier persona que pronuncia esta conocida
afirmación: Soy musulmán, alhamdulillah debe leer el Corán y debe tratar
de comprender el significado de las aleyas. En el Corán, la importancia
de aprender las aleyas y recitarlas es algo sobre lo que se hace especial
énfasis.
Y tened presente lo que se recita en vuestras casas de
los mensajes de Dios y [Su] sabiduría: pues, ciertamente, Dios es inescrutable
[en Su sabiduría], consciente de todo. Sura 33:34 (La coalición)
Por culpa de no hacer lo que manda el Corán, y de no aprender la religión
de su fuente originaria, se han introducido en la religión incontables
prejuicios resultantes de las tradiciones. Las aleyas del Corán hacen
firme énfasis en que, para entender la religión, no hay necesidad de buscar
ninguna otra fuente aparte del mismo:
¿Qué os pasa? ¿Cómo juzgáis? ¿No vais, pues, a recapacitar?
O ¿es que tenéis una autoridad clara [que apoye lo que decís]? ¡Presentad,
entonces, esa escritura divina vuestra, si es verdad lo que decís! Sura
37: 154-157 (Los Alineados en Filas)
Por supuesto, aprender el Corán únicamente supone un paso previo, puesto
que debería seguirle su aplicación. Algunas personas creen que el Corán
se dirige sólo a los musulmanes del siglo VII, mientras que otros piensan
que tan sólo un pequeño número de las aleyas se refiere a otros aparte
de aquellos. Alguien con tal mentalidad está satisfecho simplemente con
leerlo y piensa que así ya ha cumplido con sus deberes religiosos. Sin
embargo, no sólo es cuestión de aprender lo que está en el Corán, sino
también de ponerlo en práctica, cumplir con los deberes consignados en
él, adoptar los estándares morales allí descritos, en resumen, aplicar
el Corán a nuestra vida diaria.
Aquéllos que afirman que el Corán han pasado de moda y necesita una revisión
para estar en consonancia con esta nueva época, no pueden llegar a comprender
el hecho de que el Corán no se encuentra confinado por las cadenas del
tiempo, sino que abarca todas las épocas y sociedades, como ha sido revelado
por Dios, Quien tiene conocimiento de todo, pasado y futuro. Cuando alguien
lee el Corán con un corazón sincero y una amplitud de ideas, ve que los
modelos de personas y sociedades descritas en él existieron en cada período
de la historia, incluyendo el momento presente, y que explica la condición
actual de las personas y las sociedades. El Corán ha relatado con claridad
todo el desorden, la perversión y los errores de una sociedad que se ha
desviado de los verdaderos valores religiosos. Se han descrito las reacciones
de la gente de estas sociedades hacia la religión analizando detalladamente
los personajes. Estas descripciones y análisis tienen importancia en todos
los sentidos para el mundo de hoy en día, demostrando así el milagro
sociológico del Corán.
Lo interesante aquí estriba en que puntos de vista tan
inconsistentes como: La sociedad está en una situación de progreso continuo,
mientras que la religión es estática también se han diagnosticado en
el Corán como resultado de una comprensión deficiente. Deberíamos recordar
que los incrédulos, que vivieron miles de años antes del Corán, también
interpretaron la religión como "Fábulas antiguas" Sura 16: 24 (La Abeja)
Cuando un individuo comienza a leer el Corán y trata de ponerlo en práctica
en su vida diaria, se puede considerar que está en camino de llegar a
ser un musulmán auténtico como lo describen las escrituras. Con asombro,
comienza a ver cómo éste abarca cada momento de su vida. El Corán menciona
muchos de los acontecimientos que una persona experimenta y también se
han ilustrado en detalle las reacciones que serían apropiadas para un
musulmán en dichas ocasiones.
Estar satisfecho con leer y saber el Corán sin practicarlo puede tener
ciertas repercusiones desagradables. Dios describe a los judíos como la
clase de personas que se comportan de este modo y se los compara con un
burro que lleva unos volúmenes enormes sin entender nada de lo que en
ellos está escrito:
LA PARÁBOLA de esos que fueron agraciados con la carga
de la Tora y luego no supieron llevar esa carga, es la de un asno que
lleva una carga de libros [pero no puede beneficiarse de ellos]. Funesta
parábola la de una gente que se empeña en desmentir los mensajes de Dios
--¡pues Dios no guía a semejantes malhechores! Sura 62: 5 (La Congregación)
LA RELIGIÓN COMO LA DESCRIBE EL CORÁN Y LA RELIGIÓN
DE NUESTROS PADRES.
y [por eso,] cuando cometen un acto deshonesto, suelen
decir: "Hallamos que nuestros padres lo hacían," y, "Dios nos lo ha ordenado."
Di: "Ciertamente, Dios no ordena actos abominables. ¿Vais a atribuir a
Dios algo de lo que no tenéis conocimiento?" Sura 7: 28 (La Facultad del
Discernimiento)
Resulta imposible imaginar que la verdadera religión pueda existir allí
donde se abandona el Corán. En consecuencia, debe hacerse una distinción
muy clara entre la religión del Corán y esas tradiciones que equivocadamente
se consideran parte de la religión verdadera.
El concepto de religión precisa una atención especial. La religión, esto
es, el Islam, es pura y simplemente la aplicación del Corán. Cualquier
religión que sea simplemente una serie de tradiciones heredadas de nuestros
antepasados no es el Islam.
Hoy en día, muchas personas se consideran a sí mismas religiosas, aunque
no saben demasiado sobre el Corán. Esto nos muestra cómo se ha deteriorado
la situación. La religión puede seguir siendo una herencia de nuestros
antepasados, pero tratar de perpetuar tal herencia no tiene valor a ojos
de Dios. En muchas sociedades donde la gente es budista, judíos o idólatras
que viven en un clan africano y adoran tótems, hacen lo que hacen simplemente
a causa de la tradición. Por lo tanto, ninguna de sus prácticas equivale
a la religión verdadera. Para la mayor parte de la gente que sigue una
de esas religiones la meta no es buscar el agrado de Dios sino, intentando
vivir con arreglo a la sociedad, satisfacer su nostalgia manteniendo vivas
sus tradiciones e impulsar algún interés personal en su religión.
La mayoría de la gente ha desarrollado un concepto de religión no considerando
sus fuentes originarias sino mirando a sus antepasados, de modo que sus
tradiciones de las impresiones acerca de la religión son, de hecho, impresiones
acerca de la tradición.
Por lo que respecta a la tradición, cuenta con un repertorio muy amplio.
Éste incluye muchas supersticiones sin sentido, historias inventadas acerca
de santos, dichos falsos y prácticas atribuidas a los profetas y a los
santos, explicaciones disparatadas sobre acontecimientos sobrenaturales,
todo lo cual se piensa que equivale a la religión verdadera.
De hecho, muchas de las personas que aprenden estas tradiciones de su
familia y de la sociedad en la que viven, se dan cuenta de que se asientan
sobre arenas movedizas y están llenas de incontables sofismos. Pero debido
a que no quieren esforzarse mucho para ir en busca de la verdad y de la
verdadera naturaleza de la religión, prefieren aceptarla tal como está
o, como mencionamos al comienzo, mantenerse apartados de ella tanto como
sea posible. De hecho, la misma existencia de esos sofismos atribuidos
a la verdadera religión abre el camino para justificar su huida.
Entonces, para entender la naturaleza de la verdadera religión, lo que
deberíamos hacer en primer lugar es referirnos al Corán como una fuente
básica de la misma, reflexionar sobre él y tratar de entender las escrituras
en la medida que seamos capaces de ello. Esto no es algo difícil de hacer.
Deberíamos recordar el hecho de que incluso los no creyentes se refieren
directamente al Corán cuando quieren saber algo acerca del Islam. ¿Puedes
pensar en una referencia mejor que el Corán como fuente originaria de
la religión, que Dios reveló para explicar Su sistema divino? Por supuesto,
también se deben tener en cuenta otras referencias, pero uno no debería
olvidarse que su valor real es respaldar el Corán y que nos encaminan
a referirnos a él en nuestros intentos por entender la religión.
Las personas que construyen la religión sobre supersticiones en lugar
de sobre el Corán se mencionan con desaprobación:
¿Qué os pasa? ¿En qué basáis vuestro juicio [del bien
y el mal]? ¿O tenéis, quizá, una escritura divina [especial] que estudiáis?
Sura 68: 36-37 (La Pluma)
La religión debería ser el tema más importante para un musulmán. Debería
saber cómo distinguir la verdadera religión de otros métodos, y debería
tener como un deber la búsqueda de la forma correcta de religión:
Los que se someten a Él ésos son los que han optado
por la rectitud. Sura 72: 14 (Los Seres Invisibles)
LOS VERDADEROS CREYENTES Y LOS IMPOSTORES.
Di: "¿De quién es la tierra y cuantos viven en ella?
¡[Decidme esto] si sabéis [la respuesta]!" [Y] responderán: "De Dios."
Di: "¿No vais, pues, a recapacitar?" Di: "¿Quién sustenta los siete cielos
y está entronizado en Su augusta omnipotencia?" [Y] responderán: "[Todo
este poder pertenece] a Dios." Di: "¿No vais, pues, a ser conscientes
de Él?" Di: "¿En manos de quién está el dominio absoluto sobre todas las
cosas, y quién es el protector frente al que no existe protección? ¡[Decidme
esto] si sabéis [la respuesta]!" [Y] responderán: "[Todo este poder pertenece]
a Dios." Di: "¿Cómo, entonces, podéis estar tan ofuscados?" Pero, ¡qué
va!; les hemos transmitido la verdad: pero están, en verdad, empeñados
en mentir[-se a sí mismos]. Sura 23: 84-90 (Los Creyentes)
Volvamos a nuestro ejemplo del principio. Habíamos mencionado a un grupo
de gente de la ciudad, que eran muy diferentes de los demás en todos los
aspectos, y hacia quiénes los otros ciudadanos abrigaban una actitud hostil.
Habíamos explicado, además, que este grupo de gente poseía un libro que
les había sido transmitido por el Dueño de esa ciudad y de todo lo demás
como guía. Estas personas se llaman musulmanes en el Corán. Son los creyentes.
Con todo, de lo que somos testigos es de que estas personas no son muy
queridas por el resto. Habíamos mencionado que la sociedad de esta ciudad
fue una 'sociedad de la ignorancia'. Mas esto no quiere decir que esta
sociedad sea irreligiosa. Al contrario, las personas que pertenecen a
esta sociedad de la ignorancia se consideran muy religiosas. Sin embargo
la religión a la que se vincularon no es la religión verdadera. Es una
religión de tradición, una religión repleta de creencias sin base e incluso
distorsionadas y de prácticas que tienen sus raíces en la religión de
sus padres. Piensan que siguen la religión correcta y tratan de mantenerla
viva con insistencia. El Corán se refiere a esta característica en la
siguiente aleya:
y que cuando se les dice que sigan lo que Dios ha hecho
descender, responden: "¡No, seguiremos lo que hemos hallado que creían
y hacían nuestros antepasados!" ¡Cómo! --¿[vais a seguir a vuestros antepasados]
aunque Satán les haya invitado al castigo de las llamas abrasadoras? Sura
31: 21 (Luqmán)
Una de las características más importantes de una sociedad de ignorantes
es que sus miembros defienden su tradición en nombre de Dios. De hecho,
ésta es una defensa poco sincera pues no están realmente preocupados por
Él. A la vez que no dejan de alabar a Dios, le vuelven la espalda si la
religión entra en conflicto con sus intereses especialmente los líderes
y los grupos dirigentes del pueblo- al extremo de jurar por Dios incluso
aunque hayan cometido la mayor de las ofensas: matar al Mensajero.
Y había en la ciudad nueve hombres que eran dados a cometer
actos depravados por todo el país, y no se enmendaban; [y] que, habiéndose
ligado mediante un juramento en el nombre de Dios, dijeron: "¡En verdad,
habremos de caer sobre él y la gente de su casa por la noche [y los mataremos
a todos]; y luego diremos con aplomo a su familiar más próximo: 'No hemos
sido testigos de la matanza de su familia --y, ciertamente, decimos la
verdad!'" Sura 27: 48-49 (Las Hormigas)
Existe también un grupo en la sociedad de la ignorancia que conoce el
Corán y promete seguir su religión, pero que prefiere las vanidades de
este mundo y le vuelve la espalda. A pesar de toda esta hipocresía, se
presentan como los perfectos musulmanes.
Y han sido sucedidos por [nuevas] generaciones que --[a
pesar de] haber heredado la escritura divina-- se agarran sólo a los bienes
pasajeros que este mundo les brinda y dicen: "Seremos perdonados," mientras
que están prestos, si otro de tales bienes se les brinda, a agarrarlo
[y pecar de nuevo]. ¿No se les tomó acaso el compromiso solemne, por medio
de la escritura divina, de que no atribuirían a Dios nada excepto la verdad,
y [no han] leído una y otra vez todo lo que contiene? Y la Otra Vida es
la mejor [de las dos] para todos los que son conscientes de Dios --¿es
que no vais a usar vuestra razón? Sura 7: 169 (La Facultad del Discernimiento)
Siendo éste el caso, llegar a saber si un individuo o un grupo de gente
es verdaderamente musulmán o no requiere una observación más meticulosa.
Porque, como se indica claramente en la aleya citada anteriormente, hablar
continuamente acerca de la religión no demuestra necesariamente que el
orador sea un verdadero creyente musulmán. Uno podría pensar que tales
personas apenas existen, que son muy pocos en número, y sin embargo son
legión y en muchas aleyas del Corán se menciona claramente su existencia.
Y hay gentes que dicen: "Creemos en Dios y en el Último
Día", mientras que [en realidad] no creen. Pretenden engañar a Dios y
a aquellos que han llegado a creer -pero sólo se engañan a sí mismos,
y no se dan cuenta. En sus corazones hay enfermedad, y por eso Dios deja
que aumente su enfermedad; y les espera un penoso sufrimiento por sus
continuas mentiras. Sura 2: 8-10 (La Vaca)
Otras aleyas nos advierten de que cuando se les hacen ciertas preguntas
a estas personas falsamente religiosas" contestan usando las palabras
de un creyente.
DI: "¿Quien es el que os procura el sustento del cielo
y de la tierra? O ¿quien es el que tiene poder sobre [vuestro] oído y
vista? Y ¿quien es el que saca lo vivo de lo que está muerto y saca lo
muerto de lo que está vivo? Y ¿quien es el que gobierna todo cuanto existe?
Y ellos [sin duda] responderán: "[Es] Dios." Di, entonces: "¿No vais,
pues, a ser conscientes de Él --cuando Él es Dios, vuestro Sustentador,
la Suprema Verdad? Pues, una vez que la verdad [ha sido abandonada], ¿qué
[queda] sino el error? ¿Cómo es, pues, que os apartáis de la verdad?"
Sura 10: 31-32 (Jonás)
Pero si preguntas a esos [que adoran a otros seres distintos
de Dios] acerca de quién es el que los ha creado, seguro que responden:
"Dios." ¡Qué deformadas están sus mentes! Sura 43: 87 (Oro)
Todas estas aleyas nos muestran que el criterio para ser un auténtico
creyente es diferente a ese criterio religioso de una sociedad de la
ignorancia. En una sociedad de ignorantes, uno que dice Soy musulmán,
alhamdulillah, se cree que es un verdadero musulmán. Sin embargo, cuando
consideramos el criterio del Corán, vemos que ésta no es una prueba aceptable.
En el siguiente capítulo, examinaremos en detalle las características
que posee un verdadero musulmán.
LOS CREYENTES TAL Y COMO LOS DESCRIBE EL CORÁN.
Son creyentes sólo aquellos cuyos corazones tiemblan
cuando se menciona a Dios y cuya fe se fortalece cuando se les transmiten
Sus mensajes, y que confían en su Sustentador. Sura 8: 2 (El Botín)
Él os ha elegido [como portadores de Su mensaje], y
no os ha impuesto ninguna dificultad en [lo relativo a] la religión, [y
ha hecho que sigáis] la fe de vuestro padre Abraham. Él os ha llamado
--antes, y también en esta [escritura divina]-- "los que se han sometido
a Dios" (musulmanes), para que el Enviado dé testimonio de la verdad ante
vosotros, y para que vosotros deis testimonio de ella ante toda la humanidad.
Sura 22: 78 (La Peregrinación)
¿Y qué mejor palabra que la de aquel que llama [a los
hombres] a Dios, obra con rectitud, y dice: "En verdad, soy de los que
se han sometido a Dios"? Sura 41: 33 (Expuestos con Claridad)
El Islam tiene un principio único: Adorar sólo a Dios. En el Islam, debería
ser de capital importancia su realización en nuestra vida. Todas las otras
cosas que no se basan en este principio no son el Islam sino alguna forma
de religión de la ignorancia.
Esta realidad expresada con tal brevedad tiene en verdad un significado
más profundo, de hecho mucho más profundo de lo que muchas personas imaginan.
Esto es así porque los miembros de la sociedad de la ignorancia ya se
consideran creyentes y no piensan en ellos mismos como no adoradores de
algo aparte de Dios. Y porque seguramente no adoran una estatua mientras
rezan (un acto que por lo general tiene lugar exclusivamente en Bairams
o en viernes) luego imaginan que tienen el derecho de pensar que adoran
sólo a Dios.
Sin embargo, la realidad es muy otra. Este malentendido proviene del
hecho de que "la adoración se entiende tan sólo como postrarse delante
de un ser al que se debe servir. Este significado limitado de lo que es
la adoración motiva la negligencia de otros deberes religiosos y el que
se fracase en el intento de adoptar una moralidad coránica. Sin embargo,
el auténtico significado de la adoración debería deducirse del Corán.
En otras palabras, su significado debería comprenderse según se describe
en el Corán, en vez a través del equivocado dibujo que de ella hace la
sociedad de la ignorancia.
y [diles que] no he creado a los seres invisibles y
a los hombres sino para que Me [conozcan y] adoren. Sura 51: 56 (Los Vientos
Que Arrastran)
Como afirma la aleya citada arriba, los humanos y los genios se crearon
para adorar a Dios. Sin duda, un creyente es alguien que se ajusta a
esta definición. Conforme al propósito de su creación y a su naturaleza,
un creyente sirve únicamente a Dios y, como se menciona en la aleya, no
hace otra cosa sino adorarle. Si acometemos esta aleya con el entendimiento
de la sociedad de la ignorancia, ¿deberíamos concluir que un creyente
debe permanecer en una posición de auto-postración hasta el fin de su
vida? ¿Puede ser éste el caso?
Claro que no. Cuando leemos más detenidamente el Corán, vemos que el
culto a Dios incluye todos los deberes y responsabilidades que éste indica
y todas las actividades realizadas para lograr agradar a Dios. Cómo servirle
y cómo adorarle sólo puede entenderse teniendo el Corán como referente:
Di: "Ciertamente, mi oración, [todos] mis actos de adoración,
mi vida y mi muerte son [sólo] para Dios, el Sustentador de todos los
mundos, Sura 6: 162 (El Ganado)
Como indica esta aleya, el principio de la adoración a Dios no está limitado
al rezo, sino que abarca todos los aspectos de la vida y también de la
muerte. Un musulmán es alguien que pasa toda su vida en el camino de Dios.
Como resultado, logrará Su favor, Su misericordia y jardines eternos en
el más allá algo que no puede comprender alguien alejado del Islam.
Por otra parte, dirigir la vida de uno a lograr fines aparte de obtener
el favor de Dios, equivale a atribuirle copartícipes o, en otras palabras,asociar
a otros con Él". Estos fines podrían ser cualquier cosa. Podrían ser el
deseo de tener riqueza, una carrera, propiedades, mujeres e hijos, a costa
de, como se indica en el Corán, perder el favor de Dios. Cuando alguien
se comporta así, dando un mayor valor a tales objetivos, en realidad,
se está asociando a otros con Dios. Éste es el mayor pecado que uno puede
cometer. A lo largo de todas las épocas, los profetas han urgido a las
personas a dejar de atribuir copartícipes a Dios. El único propósito que
tienen estas personas es obtener diversos tipos de ganancias mundanas.
Teniendo esto en mente, uno también puede darse cuenta del poco sentido
que tiene la afirmación del materialismo dialéctico que mantiene que un
proceso de evolución del politeísmo al monoteísmo ha tenido lugar a lo
largo de las diferentes épocas. Sin embargo, según el Corán, todas las
sociedades de ignorantes, que pueden existir en cualquier momento y en
cualquier lugar, han atribuido copartícipes a Dios. Por lo tanto, hoy,
una gran parte de la población mundial está compuesta por los seguidores
de alguna forma de religión politeísta. En este mundo politeísta, exclusivamente,
son las sociedades de verdaderos creyentes quienes practican la religión
de adorar sólo a Dios. Lo único que un creyente debe decir es:
DI [Oh Profeta]: "¡Oh gentes! Si tenéis dudas acerca
de mi religión, [sabed que] yo no adoro a los seres que vosotros adoráis
junto con Dios, sino que adoro sólo a Dios, que os hará morir [a todos]:
pues se me ha ordenado ser de aquellos que creen [sólo en Él]." Sura 10:
104 (Jonás)
Entonces, ¿cómo debería adorar el creyente a Dios? ¿Cómo debería vivir
su vida según Dios? ¿Debería pasarse la vida en un alojamiento como si
fuese un derviche, o en una casa de contemplación para experimentar un
enorme sufrimiento al mantenerse apartado de todas las cosas materiales
de la vida, incluso de las que sirven para sobrevivir? ¿O debería adoptar
una forma de vida estacionaria y estable como una persona retraída? No.
Debe vivir su vida según el modelo descrito en el Corán, no según la definición
de la religión urdida por los ignorantes. Puesto que sabe que Dios le
observa, lo que otras personas piensen de él le molestará. En vista de
que sabe que no tiene la obligación de mostrarse ante los demás como una
persona religiosa, no experimentará el desasosiego de cumplir con los
requisitos de una definición falsa de lo religioso, la cual no proviene
del Corán.
Vive sólo para Dios, trabaja sólo para Él. No pierde ninguna oportunidad
de usar sus capacidades, incluyendo su fuerza física, en la causa de Dios.
Éste no es un camino que está lleno de dificultades, o que desprovee al
individuo de todos los placeres de la vida, en contra de la creencia de
la mayoría de la gente que no sabe nada acerca del Islam. Ciertamente,
alguien que adora a Dios es de lo más independiente, tranquilo, feliz
y alegre. Una vez que se libra de todas las falsas deidades que le esclavizaron,
preguntas tales como ¿Qué piensa la gente de mí?, ¿Qué puedo hacer
si no le gusto a esa persona?, ¿Qué pasa si me despiden? ya no le perturban.
Una vez libre de todos los yugos que le impusieron esos dioses incapaces,
desvalidos, crueles e irracionales, puede dedicarse al único Dios, el
Poderoso, el Sabio, el conocedor de todas las cosas, el Compasivo, el
Dios Misericordioso y Poderoso. Ciertamente se ha aferrado a la mano
más firme.
No cabe coacción en asuntos de fe. Ahora la guía recta
se distingue claramente del extravío: por eso, quien rechaza a los poderes
del mal y cree en Dios, ciertamente se ha aferrado al soporte más firme,
al que nunca cede: pues Dios todo lo oye, es omnisciente. Sura 2: 256
(La Vaca)
Así el Corán dice que el Profeta les librará de las cargas y de las
cadenas:
para aquellos que han de seguir al [último] Enviado,
el Profeta iletrado a quien encontrarán descrito en la Tora que ya tienen,
y [más tarde] en el Evangelio: [el Profeta] que les ordenará la conducta
recta y les prohibirá la conducta inmoral, y les hará lícitas las cosas
buenas de la vida y les prohibirá las malas, y les librará de las cargas
y de las cadenas que [antes] pesaban sobre ellos. Quienes crean, pues,
en él, le honren, le asistan y sigan la luz que se ha hecho descender
a través de él --esos son quienes conseguirán la felicidad." Sura 7: 157
(La Facultad del Discernimiento)
Dios define a los creyentes como sigue:
EN VERDAD, para [todos] los hombres y mujeres que se
han sometido a Dios, los creyentes y las creyentes, los hombres y mujeres
realmente devotos, los hombres y mujeres fieles a su palabra, los hombres
y mujeres pacientes en la adversidad, los hombres y mujeres humildes [ante
Dios], los hombres y mujeres que dan limosna, los abstinentes y las abstinentes,
los hombres y mujeres que guardan su castidad, y los hombres y mujeres
que recuerdan mucho a Dios: para [todos] ellos ha preparado Dios perdón
de los pecados y una magnífica recompensa. Sura 33: 35 (La Coalición)
El musulmán mantiene una relación íntima y cercana a Dios. Él es su único
amigo, auxiliador y Dios. La estrecha vinculación del profeta Abraham
con Dios se pone de manifiesto en el siguiente diálogo con su padre y
su pueblo:
[Abraham] dijo: "¿Habéis, pues, considerado alguna vez
qué es lo que habéis estado adorando --vosotros y esos antepasados vuestros?
"[En cuanto a mí, sé que,] esos [falsos dioses] son ciertamente mis enemigos,
[y que nadie me presta auxilio] salvo el Sustentador de todos los mundos,
que me ha creado y es quien me guía, y es quien me da de comer y de beber,
y cuando caigo enfermo, es Él quien me devuelve la salud, y quien me hará
morir y luego me devolverá a la vida --y quien, espero, perdonará mis
faltas en el Día del Juicio. "¡Oh Sustentador mío! ¡Dame capacidad para
juzgar [entre el bien y el mal], y reúneme con los justos, y concédeme
el poder de transmitir la verdad a aquellos que vengan después de mí,
y ponme entre los que han de heredar el jardín de la felicidad! "Y perdona
a mi padre --pues, ciertamente, está entre los que se han extraviado --y
no me avergüences en el Día en que todos sean resucitados: el Día en que
de nada servirán ni la riqueza ni los hijos. Sura 26: 75-88 (Los Poetas)
El ejemplo de la comparación entre la persona que siente el bienestar
de servir sólo a Dios y la persona que le atribuye copartícipes, y por
ende sirve a demasiados dioses, se explica en el Corán como sigue:
[A tal fin,] Dios presenta una parábola: Un hombre que
tiene por amos a varios socios, que están en desacuerdo entre sí, y un
hombre que depende sólo de una persona: ¿pueden esos dos ser considerados
iguales en su situación? [No,] la alabanza es debida por entero a Dios:
pero la mayoría no lo entienden. Sura 39: 29 (Las Multitudes)
Una de las características más importantes de un creyente es que evita
el orgullo y la arrogancia. Un verdadero creyente nunca se deifica a sí
mismo. Conoce sus debilidades y le pide a Dios que le perdone. Sabe que
necesita buscar refugio en Él en cada acto y momento de su vida. Puesto
que se da cuenta de sus debilidades, no tiene una opinión demasiado elevada
de sí mismo. Por consiguiente, no se encuentra espiritualmente obstaculizado
por los límites egocéntricos que se ha impuesto a sí mismo y se supera
con la ayuda de Dios. Hace esfuerzos para lograr alcanzar el modelo del
creyente descrito en el Corán. Su humildad puede distinguirse en todas
sus actividades.
Pues, los [verdaderos] siervos del Más Misericordioso
son [sólo] aquellos que caminan por la tierra con modestia, y que cuando
los ignorantes se dirigen a ellos, responden con [palabras de] paz. Sura
25: 63 (El Criterio de la Verdad)
Uno de los problemas más grandes de un incrédulo es ser engreído, y deificarse
a sí mismo. El Corán nos invita a considerar el destino de esos que niegan
la verdad por su engreimiento, aunque sus almas la confirman:
--y en su perversidad y arrogancia los rechazaron, a
pesar de que en su fuero interno estaban convencidos de su verdad: ¡mira
cómo acabaron esos sembradores de corrupción! Sura 27: 14 (Las Hormigas)
El principal propósito del creyente en esta vida es poner empeño en su
religión. Luchará contra todos los obstáculos que encuentre en pro de
la causa de Dios. El obstáculo más grande es la avaricia y los viles apetitos
de su alma, en otras palabras, su propio ego (nafs). Durante toda su vida,
se enfrentará a él cada vez que le ofrezca una alternativa que vaya en
contra de la voluntad de Dios. Su ego intentará inducirle al mal camino,
apartándole del camino de Dios utilizando innumerables obstáculos y trucos
como el miedo, la desesperación y la dejadez. Sin embargo, un creyente
vencerá todo esto a través de su entusiasmo, afecto, determinación, coraje
y paciencia. Nunca se desviará del camino correcto porque éste es el camino
de Dios, su único custodio, protector y sustentador.
No lucha sólo por sí mismo. Es el califa de Dios en esta tierra, y la
tierra le ha sido confiada. Por tanto, peleará con sabiduría en contra
de esos transgresores que oprimen a la gente, la dominan despóticamente
y tratan de impedirles seguir el camino de Dios. En términos coránicos,
traerá la salvación de Dios y la justicia para esos hombres, mujeres
y niños que, siendo débiles, son maltratados y oprimidos. La gente de
esta tierra recibirá la justicia de Dios a través de los esfuerzos de
estos califas.
Sólo aquellas sociedades que son gobernadas por los que practican los
principios morales y los preceptos del Corán pueden alcanzar la verdadera
justicia. Un creyente es alguien que trata justamente a las personas y
las conduce hacia la verdad para agradar a Dios. Los incrédulos que quieren
gobernar la sociedad planean obtener beneficios mundanos tales como dinero,
reputación y posición; la auténtica justicia nunca puede existir durante
su período de liderazgo. Pero los verdaderos creyentes llevan a hombros
la misión de "profesar la justicia" en el mundo entero. Esto únicamente
es posible diseminando la moralidad del Corán entre las personas.
Y entre quienes hemos creado hay gentes que guían [a
otros] por el camino de la verdad y que actúan con justicia conforme a
ella. Sura 7: 181 (La Facultad del Discernimiento)
El Corán también enfatiza el contraste entre los creyentes y los artífices
de la mala conducta en la tierra.
[Pues,] ¿es que vamos a tratar a los que han llegado
a creer y hacen buenas obras igual que [trataremos] a los que siembran
la corrupción en la tierra? ¿Es que vamos a tratar a quienes son conscientes
de Dios igual que a los perversos? Sura 38: 28 (Sad)
Los creyentes luchan para salvar el mundo de la calamidad. El Corán indica
esta firme peculiaridad de los creyentes a continuación.
Muchos de los profetas pelearon por Dios, y con ellos combatieron los
grandes grupos de hombres piadosos. Nunca se desalentaron aunque se enfrentaran
al desastre en el camino de Dios, ni flaquearon en su determinación, ni
se rindieron. Y Dios ama a esos que son firmes e inmutables.
y tan sólo decían: "¡Oh Sustentador nuestro! ¡Perdónanos
nuestras ofensas y la falta de moderación en nuestras acciones! ¡Haz firmes
nuestros pasos y auxílianos contra las gentes que niegan la verdad!" --por
ello, Dios les concedió la recompensa de esta vida y también la hermosa
recompensa de la Otra Vida: pues Dios ama a quienes hacen el bien. "¡OH
VOSOTROS que habéis llegado a creer! Si hacéis caso de los que se empeñan
en negar la verdad, harán que os echéis atrás y seréis vosotros los perdedores.
Sura 3: 147- 149 (La Casa de Imrán)
Una aleya posterior del mismo capítulo muestra lo intrépidos que son
los verdaderos creyentes:
aquellos que fueron advertidos por la gente: "La gente
se ha reunido contra vosotros; ¡así que temedles!" --pero esto no hizo
sino aumentar su fe, y dijeron: "¡Dios nos basta y que excelente protector
es!" Sura 3: 173 (La Casa de Imrán)
Un creyente tiene la misión de invitar a la gente a seguir la religión
de Dios. Ordenar la conducta recta y prohibir la conducta inmoral es
su principal obligación.
Y LOS creyentes y las creyentes están próximos unos de
otros: [todos] ellos ordenan la conducta recta y prohíben la conducta
inmoral, son constantes en la oración, pagan el impuesto de purificación
y obedecen a Dios y a Su Enviado. Sobre esos derramará Dios Su misericordia:
en verdad, Dios es todopoderoso, sabio. Sura 9: 71 (El Arrepentimiento)
Una de las características sobresalientes de un creyente, que le hace
distinto del falso creyente, estriba en que cuando trasmite el mensaje
coránico a otros no planea ganar algo con ello. Su meta no es obtener
dinero, riqueza o posición, sino el agrado de Dios. Busca su recompensa
sólo en el camino de Dios.
Pero si os apartáis [del mensaje que os traigo, recordad
que] no os he pedido pago alguno: mi recompensa incumbe sólo a Dios, pues
se me ha ordenado ser de aquellos que se han sometido a Él." Sura 10:
72 (Jonás)
a aquellos a quienes Dios ha guiado. Sigue, pues, su
guía, [y] di: "No os pido recompensa por esta [verdad]: ¡ciertamente,
no es sino una amonestación para toda la humanidad!" Sura 6: 90 (El Ganado)
El verdadero creyente se encuentra en un elevado plano de moralidad.
Tiene una personalidad tranquila, tolerante y misericordiosa. Ya que no
está excesivamente influido por los acontecimientos, exterioriza una reacción
adulta y se comporta con sabiduría, manteniendo adecuadamente bajo control
sus sentimientos. Es sacrificado, servicial y amable.
y los que son pacientes en la adversidad por anhelo de
la faz de su Sustentador, y son constantes en la oración, y gastan en
los demás, en secreto y públicamente, de lo que les proveemos como sustento,
y [los que] repelen el mal con bien. Estos son los que encontrarán su
culminación en el más allá: Sura 13: 22 (El Trueno)
Una recompensa divina similar aguarda a:
aquellos que gastan [en Su causa]
en tiempos de prosperidad y en tiempos de estrechez y refrenan su ira,
y perdonan al prójimo porque Dios ama a quienes hacen el bien Sura
3: 134 (La Casa de Imrán), aquel que es indulgente
con la naturaleza humana, y ordena la conducta recta; y se aleja de todos
aquellos que prefieren seguir en la ignorancia Sura 7: 199 (La
Facultad del Discernimiento) y proveen de comida
sin importar cuan necesitados estén de ella -- al necesitado, al huérfano
y al cautivo Sura 76: 8 (El Hombre)
Ciertamente, el creyente cometerá errores; después de todo es de carne
y hueso. Pero tan pronto como se dé cuenta de ellos, los corregirá y rezará
a Dios para que perdone sus fallos. Ninguno de sus tropiezos les hace
desesperar, porque está seguro de la ayuda de Dios y busca refugio en
Su ilimitada misericordia. El Corán así lo afirma:
y que, cuando han cometido un acto vergonzoso o han sido
injustos consigo mismos, recuerdan a Dios y piden perdón por sus faltas
--¿pues quien puede perdonar las faltas sino Dios?-- y no reinciden a
sabiendas en el [mal] que hicieron. Sura 3: 135 (La Casa de Imrán)
Los únicos amigos del creyente son Dios y Sus sirvientes (otros creyentes).
Considera a las personas sólo según su fe (imaan). No sentirá más afecto
por otros a causa de su linaje, carrera, vínculos familiares, o la ganancia
que pueda obtener de ellos. El único criterio que les hace merecedores
de su amor es su alto grado de rectitud. Su amigo más cercano ya no es
un amigo si resulta ser enemigo de Dios. Por otra parte, cualquier creyente
que se dedica a Dios es un hermano cercano para él, aunque no tengan nada
en común en términos de relación familiar, posición social u oportunidades
financieras. Quiere por agradar a Dios, odia por la misma razón.
Es un hombre de entendimiento. Confía en Dios. Puesto que deposita su
confianza en Él, está a salvo de los miedos, la ansiedad y los pesares
de nuestros asuntos mundanos. Como quiera que es una persona de ideas
amplias, puede pensar a lo grande y puede sondear fácilmente los complicados
aspectos de los acontecimientos. Su razón ha sido implementada por la
sabiduría y el conocimiento.
Es un califa en la tierra, que porta en alto el espíritu de Dios. Es
consciente que permanecerá en este mundo durante sólo un corto tiempo.
Durante este corto período, se le probará y educará. Luego estará listo
para su verdadera morada en la otra vida. Su vida en este mundo está llena
de gloria y honorabilidad como califa de Dios. Nadie le puede vencer.
Le pueden matar; a pesar de todo, ésta es la recompensa más grande para
él, ya que éste no es de ninguna manera un fin: morir en el camino de
Dios es una gran honorabilidad.
CUESTIONÁNDONOS A NOSOTROS MISMOS.
¡OH VOSOTROS que habéis llegado a creer! ¡Sed conscientes
de Dios; y que cada ser humano mire bien lo que adelanta para el mañana!
Y [una vez más]: Sed conscientes de Dios, pues Dios es plenamente consciente
de lo que hacéis; y no seáis como aquellos que se olvidan de Dios, y entonces
Él les hace olvidarse de [lo que es bueno para] sí mismos: [pues] son
ellos, precisamente, los realmente depravados. Sura 59: 18-19 (La Concentración)
El Corán describe a los creyentes como se ilustra en las páginas precedentes.
Los creyentes con los que Dios está satisfecho y a quien acepta en el
cielo son como los que se han citado anteriormente. ¿Pero qué pasa con
nosotros mismos? ¿Nos hemos preguntado alguna vez cuánto nos parecemos
a ellos?
El modelo del creyente tal y como lo describe el Corán evidencia que
decir alhamdulillah, soy musulmán y realizar algunos sencillos actos
de culto puede que no sea suficiente a ojos de Dios. Un verdadero creyente
no dice algo de boquilla sino que persevera en el camino de Dios. El Corán
explica la posición de esos "que adoran a Dios en la línea divisoria (de
la fe verdadera):
Y hay, también, entre los hombres quien adora a Dios
en la línea divisoria [de la fe]: tal es así, que si le llega un bien,
se muestra complacido con Él; pero si le llega una prueba, se aparta completamente,
perdiendo [así] esta vida y la Otra Vida: [y,] ¡esta es, en verdad, una
pérdida que no tiene parangón! Sura 22: 11 (La Peregrinación)
Otra aleya explica lo que se entiende por actividades meritorias en el
camino de Dios:
La piedad verdadera no consiste en volver el rostro
hacia el este o hacia el oeste --piadoso, en verdad, es quien cree en
Dios, en el Último Día, en los ángeles, en la revelación y en los profetas;
y gasta de lo que tiene --a pesar de su apego a ello-- en sus parientes,
en los huérfanos, los necesitados, los viajeros, los mendigos y en rescatar
a otros del sometimiento; es constante en la oración y paga el impuesto
de purificación; y [piadosos en verdad son] los que, cuando prometen,
cumplen sus promesas, y son pacientes en la desgracia, en la adversidad
y en los momentos de peligro: esos son los que han sido fieles a su palabra,
y esos son los que han sido conscientes de Dios. Sura 2: 177 (La Vaca)
Obviamente, no tendría sentido engañarnos con pensamientos tales como:
'Mi corazón es puro, no tengo ningún mal hábito y no hago daño a nadie.
A buen seguro Dios me ama'. Dios quiere que las personas le sirvan, y
no sólo sean alguien bueno que no hace daño a nadie. No importa lo puro
que sea nuestro corazón, si no obedecemos los mandatos de Dios y no cumplimos
con nuestros deberes religiosos, entonces no Le complaceremos. Además,
nadie puede tener un corazón puro sin fe verdadera, porque sólo ésta libera
a una persona de males tales como los celos, la pasión por el mundo, el
egoísmo, el interés propio, la exteriorización de una falta de simpatía
para con los demás, etc. Deberíamos recordar que estos defectos no pueden
ser extirpados de nuestras almas a menos que seamos diligentes en el cumplimiento
de nuestros deberes para con Dios.
EL EJEMPLO DE UNA PERSONA QUE VIVE EN UNA SOCIEDAD APARTADA
DE LA RELIGIÓN.
Y no obstante dicen: "No hay nada después de esta vida
nuestra. Morimos como hemos nacido, y sólo el tiempo nos destruye." Pero
de esto no poseen el menor conocimiento: no hacen sino conjeturar. Sura
45: 24 (Arrodillada)
Y sin embargo, hay entre los hombres quien discute acerca
de Dios sin tener conocimiento [de Él], ni guía, ni una escritura luminosa
Sura 22: 8 (La Peregrinación)
A pesar de todas estas características positivas de los creyentes, todavía
puede haber personas que no estén interesadas en la religión. Para entender
la razón de esto, tenemos que investigar sus prejuicios y sus impresiones
acerca del Islam y los musulmanes. Aquí no nos referimos a los ateos sino
a las personas que piensan que son musulmanes sin practicar la religión
según lo requerido. El ejemplo que utilizamos es el de los denominados
musulmanes que viven sus vidas según ciertos principios que no forman
parte de la religión verdadera. Con el término irreligioso nos referimos
a esas sociedades, personas y/o principios que no tienen nada que ver
con la religión aunque realmente no la niegan. Las sociedades irreligiosas
que quedan distantes de los auténticos valores religiosos están naturalmente
compuestas por individuos irreligiosos. En realidad, no somos del todo
ajenos a este modelo, porque es de hecho un producto de la sociedad en
que vivimos.
Como mencionamos al comienzo, una de las características más importantes
de una persona que se ajusta a este modelo es el comportarse según el
condicionamiento de esa sociedad. Adquiere todas sus conductas siguiendo
a la mayoría. Esto también forjará su punto de vista acerca de la religión.
Todos sus pensamientos religiosos son moldeados por su entorno. Tiene
pocas opiniones sobre el Corán, y tal vez no lo ha leído ni siquiera una
vez en su vida. Por consiguiente, su única fuente de información acerca
del Islam y los musulmanes son las prácticas sin fundamento de sus abuelos
y las historias acerca del Islam que son nada más que rumores. Piensa
que cualquier actividad llevada a cabo en nombre del Islam, es parte del
Islam auténtico.
En la escuela, si su maestro de biología es evolucionista, o si su maestro
de filosofía es ateo, no se opone a esas ideas y las acepta fácilmente
como verdaderas. Comienza a pensar que le han informado correctamente.
Y piensa que ha encontrado la verdad y ha traspasado las cuestiones elementales
de la vida.
Como se ha mencionado antes, una parte de los medios de comunicación
intenta mostrar a ciertas personas corrompidas como creyentes y a algunas
ideas distorsionadas como islámicas. También representan a los creyentes
como personas agresivas, fanáticas, primitivas, pasivas y aisladas. A
causa de esta propaganda sistemática y discriminatoria de dichos medios,
piensa que ha adquirido un conocimiento adecuado del Islam. Es una persona
tan culta que no duda en dar salida a sus improvisadas ideas y hacer juicios
acerca del Islam cuando está con sus amigos. Cuando se encuentra con esta
clase de personas, los que están de acuerdo con él, se siente aún más
seguro de sí mismo y de sus ideas.
Las prácticas religiosas equivocadas, deformadas e irrazonables, que
no reflejan en absoluto al Islam auténtico, no le dirigen hacia la búsqueda
de la verdad. No se toma la molestia de enterarse si hay realmente una
religión verdadera. Y después de todo, ¿por qué debería esforzarse? Tiene
cosas más importantes que atender como la escuela, el trabajo o el cuidado
de su familia. No quiere aceptar la pesada carga de descubrir la realidad.
Con la ayuda de medios materiales, simplemente suprime los impulsos que
tiene su alma de pensar en Dios y la religión. ¿Por qué debería molestarse
en ahondar en el asunto e ir más allá? Si hay un sistema que tiene que
ver con Dios, que obliga a las personas a practicarlo, ¿cómo se supone
que se va a ocupar de sus asuntos terrenales? Piensa, equivocadamente,
que el Islam acrecentará sus problemas. Su mente está tan nublada que
ni siquiera puede pensar que escaparse de la realidad no le liberará de
sus responsabilidades.
La situación de dichas personas, que se encuentran en tal estado, se
describe en la siguiente aleya del Corán:
Se lo impiden a otros y se apartan de ello: pero sólo
se están destruyendo a sí mismos, y no se dan cuenta. Sura 6: 26 (El Ganado)
La actitud irreligiosa de la sociedad en la cual vive es su soporte más
grande. La forma de vida irreligiosa adoptada por los miembros de la
alta sociedad, políticos, escritores y otras personas famosas e importantes,
a quienes se les conoce principalmente por ser intelectuales bien informados,
hacen una profunda mella en él. Después de todo, la alta sociedad debe
regirse por las normas más adecuadas de comportamiento y él debería estar
en concordancia con la sociedad en la que vive.
Manteniéndose alejado de la religión, piensa que se convierte en una
persona moderna y contemporánea. Ser una persona irreligiosa podría hacerle
sentir culpable, pero se consuela pensando que hay muchas otras personas
que comparten esta culpabilidad con él como si esto redujese la seriedad
de la misma. Piensa que cometer una ofensa como grupo reduce la responsabilidad
individual.
Pero, cuando muera, estará completamente solo. Nadie estará con él cuando
tenga que dar cuenta de sus acciones. No contará con la ayuda de esas
personas famosas y bien informadas ni de esos miembros de la alta sociedad:
Y toda [la humanidad] comparecerá ante Dios [en el Día
del Juicio]; y entonces los débiles dirán a los que se habían mostrado
altivos: "En verdad, nosotros éramos vuestros seguidores: ¿podéis, pues,
apartar de nosotros algo del castigo de Dios?" [Y los otros] responderán:
"Si Dios nos mostrara el camino [a la salvación], ciertamente os guiaríamos
[a él]. [Pero ya] da igual para nosotros que nos lamentemos o que nos
resignemos pacientemente [a nuestra suerte]: ¡no tenemos escapatoria!"
Sura 14: 21 (Abraham)
[Y Dios dirá:] "Y ahora habéis venido a Nosotros, solos,
tal como os creamos por vez primera; y habéis dejado atrás todo lo que
[en vida] os dimos. Y no vemos a vuestro lado a aquellos intercesores
vuestros que decíais eran partícipes en la divinidad de Dios a favor vuestro.
¡Ciertamente, todos los lazos entre vosotros [y vuestra vida terrenal]
están ahora cortados y todas vuestras fantasías de antaño os han abandonado!"
Sura 6: 94 (El Ganado)
Dado que entiende mal el significado del concepto de "ser elegido", toma
a las personas equivocadas como modelos. Según la sociedad de la ignorancia,
para ser una persona elegida, se requieren algunas aptitudes especiales
como poseer riqueza y fama. Pero éstas son irrelevantes para los criterios
islámicos de preeminencia. No se da cuenta del hecho de que sólo se puede
ser una persona elegida siendo un creyente piadoso cercano a Dios.
Y RECUERDA a Nuestros siervos Abraham, Isaac y Jacob,
[todos ellos] dotados de fuerza interior y de visión: pues, en verdad,
los purificamos por medio de un pensamiento puro: el recuerdo de la Otra
Vida. ¡Y, ciertamente, a Nuestros ojos están en verdad entre los elegidos,
los realmente buenos! Sura 38: 45-47 (Sad)
La sociedad exige mucho de él en términos de sacrificios y aptitudes
personales. Ante todo, necesita lograr "posición" y prestigio en ella
con arreglo a esos criterios irreligiosos. De lo contrario, '¿qué pensarán
de él?' Gradualmente, aprende formas más efectivas de ostentación a fin
de dar una buena impresión a la gente. Para él, lo único que tiene importancia
es la impresión que los demás tienen de él. Está demasiado preocupado
por lo que los otros piensan de él. Y no parece preocuparle buscar el
contentar a Dios. Alega buscar agradarle, pero cuando consideramos sus
acciones, vemos que lo único por lo que se preocupa es por tratar de ganar
el favor de alguien.
La sociedad también educa a las personas acerca de la índole de su relación
con el sexo contrario. Uno de los eslóganes preferidos es "defender los
derechos de las mujeres y demostrar respeto por ellas". Pero, de hecho,
se las utiliza como un instrumento de explotación.
La lógica de "salir con alguien se impone como la única solución para
ciertos problemas sociales que experimentan los jóvenes. Esta práctica
se promueve sin considerar si es algo apropiado en términos de los límites
religiosos. Palabras como "flirtear", novio, novia y similares se
han convertido en elementos estándar en el vocabulario moderno. Las jóvenes
reciben la misión 'sagrada' de satisfacer las necesidades de los hombres.
Se intenta denigrar los conceptos de honorabilidad y castidad a través
de la propaganda sistemática, escondida o manifiesta de los medios de
comunicación, que se incrustan en el subconsciente. Si no tienen citas
con chicos, las chicas de 13 o 14 años pueden ser tildadas de lesbianas.
Si un joven se resiste a ir a un burdel, entonces él también puede ser
etiquetado de homosexual o impotente. Los que tratan de conservar su castidad
pueden encontrarse aislados de la sociedad. De este modo, se ejerce la
presión social. Si no cumplen con las reglas sociales libres de la religión,
entonces la opinión pública los coaccionará a cambiar sus rumbos y, frente
a esta presión, su autodisciplina se desmorona.
Condicionados de este modo, los jóvenes comienzan a ver las relaciones
sexuales fuera del matrimonio como algo lícito. Después viene la conformación
de nuestros puntos de vista acerca de los homosexuales. A través de una
propaganda sistemática, se induce al hombre común y corriente a creer
en la normalidad de la homosexualidad: Ser un homosexual es una elección
personal, lo cual debería ser considerado un hecho muy natural. Cuando
lo consideras normal, te tienen como una persona liberal, moderna y notable.
Para ser este tipo de persona, tienes que vencer tu forma de pensar pasada
de moda y superarte. ¡Cuanto más aceptas cualquier tipo de inmoralidad
como legitima, más te conviertes en una persona moderna y notable!
¿Quién puede resistirse a convertirse en ese tipo de persona? ¡De hecho,
un verdadero creyente lo hace!
Echemos un vistazo a algunas otras características de este sistema. Utiliza
el matrimonio (originalmente una institución de amor y respeto mutuo
sin ánimo de lucro) como un instrumento de explotación mutua. En este
sistema, el papel de una esposa consiste en criar a los niños, lavar la
ropa y los platos, cocinar y satisfacer sexualmente al esposo. Después
de encontrar a un marido, una de las metas más importantes para una
joven, ésta tratar de amarrarle teniendo a un niño tan pronto como sea
posible para garantizar su futuro. Por otra parte, el papel de un marido
consiste en trabajar para ganarse la vida y ganar dinero para las necesidades
de su querida esposa en pago de sus servicios. Esto no es sino un
contrato de vida común basado en los intereses personales y las reglas
sociales. Esta clase de matrimonio no es realmente muy diferente de un
acuerdo hecho para cualquier clase de servicio temporal. La única diferencia
está en la duración de la validez del acuerdo. Este matrimonio se calcula
que durará un tiempo más largo, tal vez para toda una vida. Ninguno de
los dos quiere aceptar esta verdad, pero cuando ven que no hay amor y
respeto en su relación, sino únicamente el papel que desempeñan, admiten
que la verdadera naturaleza del mismo es una realidad de la vida. Cuando
un esposo falla en la obligación de cumplir sus deberes como este acuerdo
requiere, su matrimonio se hace pedazos.
Existe el concepto del matrimonio por la lógica. Quiere decir que las
parejas pueden casarse si las dos partes acatan ciertas normas, aunque
el amor y la intimidad sincera no estén involucrados. De cualquier modo,
el amor es algo temporal y va a desaparecer tarde o temprano. Entonces,
no hay necesidad de estar enamorado de la persona con quien te casas.
Como fácilmente se puede deducir, en esta clase de matrimonios lo que
se comparte no es el amor, sino el dinero y los beneficios mutuos. Incluso
la sexualidad, después de un período de tiempo, se considera como un acto
aburrido, ya que los esposos se amoldan uno al otro. Y hasta el amor tiene
un significado deformado cuando se involucra en la relación. Se basa en
ciertos criterios materialistas. Las jóvenes se enamoran fácilmente de
esos tipos estupendos con "coches deportivos de color rojo. Que sean
unas personas irreligiosas realmente no tiene importancia. Toda vez que
la moralidad como la describe la religión verdadera no está involucrada,
lo resultante se arraiga en la iniquidad.
Resulta obvio que en estos matrimonios conceptos como la lealtad y la
fidelidad no tienen ninguna importancia. El número creciente de cónyuges
infieles es un resultado natural de este sistema. Comienzan a engañarse
uno al otro después de un período de tiempo y muchos de ellos mantienen
sus relaciones prohibidas en secreto. Por otra parte, algunas personas
modernas, lo hacen con el conocimiento de sus parejas, y se enorgullecen
de su honradez hacia ellas. El sistema moderno de matrimonio, que
es enteramente diferente a lo que describe el Islam, se promueve y presenta
como el ideal. Este sistema se utiliza como una puerta para el sexo libre,
ampliamente practicado por ciertos grupos modernos de la sociedad, quienes
hacen todo lo posible para convertirlo en un concepto permanente.
Realmente, la forma de vida irreligiosa, introducida como modernismo,
no es una filosofía independiente del todo. Es un sistema pensado e impulsado
para destruir los valores religiosos y para establecer un sistema social
en contra de ellos. Tiene como consecuencia impedir que las personas lleven
a cabo sus deberes religiosos. Las reglas de este calculado sistema se
aplican no sólo al matrimonio sino también a muchos aspectos de la vida.
El sistema o intenta destruir ciertos conceptos como la castidad y la
lealtad, o distorsionar el significado de otros incorporándolos a su propio
sistema para confundirnos. Características como la honradez, el coraje,
y ser valiente siguiendo el camino de Dios son algunas de las virtudes
más alabadas en el Corán. Luchar contra la injusticia, la determinación
al extremo de sacrificar la vida por Dios y no temer a nada salvo a Dios
también se cuentan como las características más importantes de los creyentes.
Pero este sistema describe el coraje como permitirse el gusto de las perversiones
más extremas, la honradez como involucrarse abiertamente en actividades
inmorales, y la determinación como ser firme en mantener y promover los
propios valores irreligiosos.
Cuando consideramos la situación de los jóvenes, vemos que conceptos
tales como el coraje y la decisión se asocian a ciertas alteraciones
de la personalidad como la rudeza, la irrespetuosidad, la intimidación,
el ataque a los derechos humanos, el oportunismo, el maltrato a los demás,
la agresividad, la arrogancia y la sobreestimación de uno mismo. El rebelde,
el "tipo rudo" y el machista se muestran a los jóvenes como el ideal
a seguir. La falta de discreción y la charlatanería se alaban como aptitudes
que denotan ser una persona franca.
Dios nos advierte acerca de lo poco fiable de las personas con las características
arriba mencionadas.
Ni tampoco cedas ante el despreciable que jura en vano,
[ni ante] el difamador que va por ahí con cuentos calumniosos, [o] el
represor del bien, [o] el agresor perverso, [o] el que es cruel, codicioso,
y además de eso, totalmente inútil [para sus prójimos]. ¿Es sólo porque
posee riqueza e hijos que, cuando le son transmitidos Nuestros mensajes,
dice: "Fábulas antiguas"? Sura 68: 10-15 (La Pluma)
Para una joven, practicar el sexo libre y defender el lesbianismo son
actos de coraje, y confesar su infidelidad a su marido se considera
honradez. Respeto es un sentimiento de aprecio que se debe mostrar
ante todo género de perversiones.
Como consecuencia de toda esta lógica deformada, el concepto de amar
a alguien cobra un significado diferente. El grado de amor está en proporción
directa a lo que uno puede presumir en la relación y al beneficio material
que se puede derivar de ella. El amor se basa en ciertas imágenes deliberadamente
creadas. Muchas jóvenes tienen inclinación por un 'rebelde romántico'
sólo por su imagen. Bajo la influencia de este factor de imagen, miran
con simpatía a personas que en realidad son muy mediocres y poseen muy
pocas cualidades. Por otra parte, están listas a criticar a esos creyentes
devotos y respetuosos, que cuentan con muchos rasgos dignos de alabanza,
si equivocadamente cometen aun el error más leve. Mientras la imagen de
ser un creyente tiene poco de valor, el rebelde bueno para nada y muy
privado de características positivas, atrae mucho más las miradas.
La sociedad en la que vive el individuo forma sus juicios de valor y
forja sus pensamientos y sus sentimientos hasta tal grado que con el tiempo
no piensa en el propósito de la vida, su existencia, su religión ni en
Dios. Dado que el sistema le impone innumerables deberes, de todos modos
no tiene tiempo para reflexionar sobre tales asuntos. Ante todo, necesita
ser el capitán que salva su barco, ganando así su posición en la sociedad.
Para cumplir esta meta, tendrá que manipular y abusar de los demás.
La vida es una lucha. El pez grande se come al chico. La eliminación
de lo débil es una ley de la naturaleza. Así es que debe jugar el juego
de acuerdo a sus propias reglas. No se preocupa por los que tienen su
misma forma de pensar, siempre que no la usen en su contra.
Pero cuando las cosas no resultan como había pensado y le salen mal sus
intentos por ganar una posición en la sociedad, ese modo de pensar que
favoreció hasta ahora, resulta ser una amenaza para su existencia. Se
encuentra en las filas de esos a quienes solía mirar por encima del hombro.
Sus así llamados amigos, quien de hecho no se preocupaban por él sino
por lo que aparentaba ser, ahora desaparecen uno por uno y lo dejan solo.
Una vez que pierde su negocio, riqueza, salud y posición, o cualquier
cosa que se considera como mérito para que te quieran o que quieras a
alguien o que te hace importante, todos los amigos le vuelven la espalda.
Ahora se da cuenta de que sólo puede confiar en Dios y sólo a Él le puede
pedir ayuda. Sólo puede buscar refugio en Dios.
Él es quien os permite viajar por tierra y por mar. Y
[ved que ocurre] cuando salís al mar en barcos: [salen al mar en barcos,]
y navegan en ellos con viento favorable, y se complacen de ello --hasta
que les sobreviene una tempestad y las olas les azotan por todos lados,
y se sienten rodeados [por la muerte; y entonces] claman a Dios, sinceros
[en ese momento] en su fe sólo en Él: "¡Si nos libras de esto, seremos
ciertamente de los agradecidos!" Sura 10: 22 (Jonás)
Pero tan pronto como Dios contesta sus oraciones y las cosas comienzan
a irle bien, como esos a los que Dios salvó del naufragio, otra vez Le
vuelve la espalda, como si no hubiese sido él el que desesperadamente
solicitó ayuda y prometió ser un fiel servidor si se escuchaban sus oraciones.
Pero tan pronto como Él les ha salvado de ese [peligro],
he aquí que se comportan insolentemente en la tierra, atentando contra
todo derecho. Sura 10: 23 (Jonás)
Otra vez comienza a evaluar las cosas a través de su deformada mentalidad
materialista. Considera por lo que ha pasado como una mera experiencia
de la vida y afirma que fueron sus esfuerzos los que le salvaron de esa
indeseable situación. Las cosas deberían considerarse de una manera realista,
no en términos de religión o metafísica. De cualquier modo, todo ha acabado.
Ya es hora de regresar al juego. Esta vez tendrá más cuidado de jugarlo
según sus propias reglas. Después de todo, ahora tiene más experiencia.
Y así ocurre: si hacemos que el hombre pruebe Nuestra
misericordia, y luego le privamos de ella --he aquí que abandona toda
esperanza, olvidándose de todo agradecimiento [por Nuestros pasados favores].
Y así ocurre: si hacemos que pruebe el bienestar y la abundancia después
de haberse visto afligido por la adversidad, sin duda dirá: "¡La aflicción
se ha apartado de mí!" --pues, ciertamente, es dado a la exultación vana
y se jacta sólo de sí mismo. Sura 11: 9-10 (Hud)
Su perversión se confirma ahora con más claridad. Durante el resto de
su vida, se le probará y hallará problemas similares otra vez. Todos ellos
serán nuevas oportunidades para volver a Dios. Y sería bueno que aprendiese
la lección y encontrase el camino recto con la ayuda de Dios. Pero si
se resiste y se marcha dando media vuelta, entonces estas oportunidades
sólo lograrán apartarle del camino aún más.
Lo peor de todo es que, si su vida acaba antes de que vea la advertencia
que suponen estas pruebas y de que lleve a cabo sus deberes para con Dios,
entonces será demasiado tarde, porque se le han concedido bastantes oportunidades
y ya ha probado qué clase de persona ha sido durante su vida. Ha malgastado
todas sus oportunidades. La situación de tales personas se relatada en
el Corán como sigue:
Si pudieras ver[-les] cuando se les sitúe frente al fuego
y digan: "¡Ojalá fuéramos devueltos [a la vida]: no desmentiríamos entonces
los mensajes de nuestro Sustentador, y seríamos de los creyentes!" ¡Que
va! --[dirán esto sólo porque] se les hará evidente la verdad que antes
solían ocultar[-se a sí mismos]; y si fueran devueltos [a la vida], volverían
a aquello que se les prohibió: ¡porque son, en verdad, mentirosos! Sura
6: 27-28 (El Ganado)
En otras aleyas del Corán, se enfatiza la posición similar de los incrédulos
y se les aconseja recurrir a Dios durante su vida en este mundo.
Y [ASÍ ES:] a quien Dios deja que se extravíe no tendrá
en adelante ningún protector: y verás a esos malhechores [en el Día del
Juicio, y les oirás] exclamar, tan pronto como vean el castigo [que les
espera]: "¿Hay modo de volver atrás?" Y les verás expuestos a esa [fatalidad],
abatidos de humillación, mirando [a su alrededor] con mirada furtiva y
dirán los que habían llegado a creer: "¡Verdaderamente perdidos están,
en [este] Día de la Resurrección, los que se han malogrado a sí mismos
y a sus seguidores!" Si, en verdad, los malhechores estarán en un castigo
permanente, y no tendrán ningún protector que les auxilie frente a Dios:
pues a quien Dios deja que se extravíe no tendrá vía [de escape]. [Así
pues, Oh hombres,] responded a vuestro Sustentador antes de que llegue,
por orden de Dios, un Día que no tiene vuelta atrás: [pues] ese Día no
tendréis dónde refugiaros, ni podréis negar nada [del mal que hayáis hecho]
Sura 42: 44-47 (La Consulta)
EL PASO DE LA SOCIEDAD IRRELIGIOSA A LA MORAL DEL CORÁN.
y tampoco quien haya obrado mal y luego haya substituido
el mal por bien: pues, ¡en verdad, Yo soy indulgente, dispensador de gracia!
Sura 27: 11 (Las Hormigas)
Y así, también, [Oh Muhammad,] te hemos revelado un mensaje
vivificante, [que te llega] por mandato Nuestro. [Antes de que te llegara
este mensaje,] tú no sabías qué era la revelación, ni [lo que implica]
la fe: pero [ahora] hemos hecho de este [mensaje] una luz con la que guiamos
a quien queremos de Nuestros siervos: y, ciertamente, tú has de guiar
también [a los hombres por medio de él] al camino recto Sura 42: 52 (La
Consulta)
porque fueron guiados al mejor de los principios, y fueron
guiados al camino que conduce al Digno de Toda Alabanza. Sura 22: 24 (La
Peregrinación)
Toda persona, a lo largo de toda su vida, tiene una oportunidad de deshacerse
de lo que la sociedad le ha inculcado y de volver al camino de Dios. Conforme
a él, nadie partirá de este mundo antes de que un Enviado le invite a
seguir la religión de Dios. Se invitará a toda persona responsable de
sus actos a seguir el Islam y se le pedirá que escoja libremente.
Quien elija seguir el camino recto, lo sigue sólo en
beneficio propio; y quien elija extraviarse, se extravía sólo en detrimento
propio; y nadie habrá de soportar la carga de otro. Además, no castigamos
[a una comunidad por el mal que hayan hecho] hasta haberles hecho llegar
a un enviado. Sura 17: 15 (El Viaje Nocturno)
Aquellos que reciben esta invitación dan respuestas diferentes. El Corán
explica su reacción en detalle. La mejor de ellas es la de los verdaderos
Creyentes cuando expresan su aceptación diciendo: "¡Oímos y obedecemos!"
La única respuesta de los creyentes, cuando son llamados
a Dios y a Su Enviado para que [la escritura divina] juzgue entre ellos,
no puede ser sino: "¡Oímos y obedecemos!" --y esos, precisamente, son
los que alcanzarán la felicidad: Sura 24: 51 (La Luz)
No obstante, no todo el mundo reacciona de un modo tan ideal como éste.
El Corán también menciona a aquéllos que niegan su religión con orgullo
e incluso consideran a los musulmanes como enemigos cuando se les invita
a aceptar lo que Dios ha revelado.
¡Ay de todo aquel auto engañado, pecador que oye los
mensajes de Dios que le son transmitidos, y sin embargo, persiste en su
desdeñosa altivez, como si no los hubiera oído! ¡Anúnciale, pues, un castigo
doloroso porque cuando llega a su conocimiento alguno de Nuestros mensajes,
los toma a burla! A todos esos les aguarda un castigo humillante. Sura
45: 7-9 (Arrodillada)
Otros, por otra parte, son más ambiguos en sus reacciones. El alma de
tales individuos les dice lo que es correcto y lo que no, pero otra voz
interior continúa insuflando en ellos la determinación de no volver la
espalda a la sociedad irreligiosa. Tratan de legitimar esto hasta el final
por medio de mecanismos de defensa. Intentan escapar de la realidad de
diferentes formas. Como quiera que no pueden decir: Los creyentes me
dicen la verdad, pero no acepto ni practico lo que me dicen que haga por
mi debilidad y orgullo, tratan de encontrar defectos en la religión misma
y en los creyentes para consolarse.
Cuando dichas personas encuentra a un verdadero creyente que es sincero
hacia Dios, se acercan a él con sospechas y prejuicios. Cuando ven que
este creyente no es del molde tradicional, afirman que es una persona
que interpreta la religión según sus deseos y usa la religión para su
beneficio. Lo interesante es que esta acusación incluso ha sido dirigida
en contra de los profetas:
Pero los dignatarios de su gente, que se negaban a reconocer
la verdad, respondieron: "¡Este [hombre] no es sino un mortal como vosotros
que busca la supremacía sobre vosotros! Pues, si Dios hubiera querido
[transmitirnos un mensaje], sin duda habría hecho descender ángeles; [además,]
no hemos escuchado [nada parecido a] esto acerca de nuestros antepasados
remotos. Sura 23: 24 (Los Creyentes)
¿Quieres [ahora] prohibirnos que adoremos lo que nuestros
antepasados solían adorar? Ciertamente, [esto] nos infunde serias dudas,
que nos hacen sospechar [del significado] de aquello a lo que nos llamas.
Sura 11: 62 (Hud)
De repente, deciden convertirse voluntariamente en grandes defensores
de la deformada visión que mantiene la religión de la ignorancia. Desaprueban
la forma en que viven los creyentes, dado que han dejado las deformaciones
de la religión que resultan de las prácticas equivocadas de sus antepasados
y han experimentado su religión como la define el Corán. Preguntan al
verdadero musulmán: ¿Qué es eso que afirmas? ¿Que todo el mundo está
equivocado y sólo tú estás en lo cierto? ¿Eres el único que se ha dado
cuenta del verdadero significado de la religión? ¿Alegas ser más sabio
que la mayor parte de los creyentes de la Tierra y haber encontrado el
verdadero camino? Sin embargo, según el Corán, la verdad no se mide según
el número de personas que creen que algo es cierto. Al contrario, nos
advierte de que la mayor parte de la gente no seguirá el camino correcto:
ESTOS SON MENSAJES de la revelación: y lo que se ha hecho
descender sobre ti por tu Sustentador es la verdad --pero la mayoría de
la gente no cree [en ella]. Sura 13: 1 (El Trueno)
Mientras algunos de los profetas contaron con un numeroso grupo de seguidores
(como el Profeta Moisés, el Profeta Salomón y el Profeta Mohammed), a
otros profetas sólo les siguieron un pequeño número de creyentes y algunas
veces ni siquiera una sola persona, como menciona el Corán. Sin embargo,
el número de creyentes no cambió la realidad, y todos los profetas comunicaron
el mensaje de Dios a su gente. Cumplieron con sus deberes y fueron recompensados
con los jardines más altos en la otra vida, a pesar del número de personas
que los siguieron.
El Corán aclara la posición de la gente que interroga a los creyentes,
haciendo inferencias deformadas:
¿NO VES a esos que hacen amistad con gentes a las que
Dios ha condenado? No son de los vuestros, [Oh creyentes,] ni tampoco
de esos [que rechazan por completo la verdad]: juran así por una falsedad
a sabiendas [de que lo es]. Sura 58: 14 (La Que Argumenta)
vacilantes entre esto y lo otro, [sin pertenecer] ni
a unos ni a otros. A quien Dios deja que se extravíe no encontrarás forma
de encaminarle. Sura 4: 143 (Las Mujeres)
Esta clase de personas tratan de encontrar deficiencias en las explicaciones
de la religión auténtica basada en el Corán. Aunque no saben mucho acerca
del mismo, entran en disputas y procuran ejemplos para defender su deformada
lógica. (El Corán llama "comparaciones" a estos ejemplos).De hecho, sus
aseveraciones no tienen fundamento y son inconsistentes, utilizándolas
únicamente como una forma de salir del paso.
¡Mira a qué te comparan, [Oh Profeta, sólo] porque se
han extraviado y son incapaces ya de hallar un camino [hacia la verdad]!
Sura 25: 9 (El Criterio de la Verdad)
Las comparaciones más conocidas no pasan de cuatro o cinco. Por ejemplo,
¿Por qué prohíbe la religión comer carne de cerdo? Ésta es una de las
preguntas más frecuentes. La persona que hace esta pregunta es consciente
de que el cerdo se alimenta de sus propios excrementos, causando una enfermedad
parasitaria dañina para la salud del hombre. No obstante, se siente indignado
cuando se mencionan estos hechos. Con todo, su meta real no es obtener
una respuesta razonable sino confundir las mentes. El destino de tales
personas está descrito en el Corán:
mientras que aquellos que luchan contra Nuestros mensajes,
queriendo frustrar su propósito --están destinados a un fuego abrasador.
Sura 22: 51 (La Peregrinación)
que apartan a otros del camino de Dios y hacen que parezca
tortuoso --¡porque ellos, precisamente, son los que se niegan a reconocer
la verdad de la Otra Vida! Sura 11: 19 (Hud)
Incluso aunque se demuestre que estas comparaciones son absurdas, se
hacen otras automáticamente, ya que la meta real no es informarse o apaciguar
sospechas sino buscar deficiencias. Si considera de buena fe las respuestas
que se le dan, entonces se convencerá y tendrá que aceptar lo razonables
que son. Sin embargo, lo evita, porque no quiere cambiar sus planes ni
su forma de vida para amoldarse a un nuevo conjunto de criterios. Como
resultado, se tapa los oídos con fuerza para no escuchar la realidad como
la explica el Corán;
Y, ciertamente, cada vez que les llamaba para que les
dieras Tu perdón, se llevaban los dedos a los oídos, se cubrían con sus
vestiduras, se mostraban obstinados, y se volvían [aún más] altivos en
su soberbia. Sura 71: 7 (Noé)
A aquéllos que rehúsan aceptar el consejo se les compara con asnos:
¿Qué les pasa, pues, que se apartan de toda amonestación
como asnos espantados, huyendo del león? Sura 74: 49-51(El Arropado)
El Corán nos informa de nuevo de que los que rechazan el Islam, escondiéndose
tras reacciones primitivas, excusas y tergiversaciones, son infractores
e injustos:
¿Y quién puede ser más perverso que el que inventa una
mentira [semejante] acerca [del mensaje] de Dios, cuando [precisamente]
se le llama a someterse a Él? Pero Dios no guía a una gente que [deliberadamente]
hace el mal. Sura 61: 7 (Las Filas)
Si es sagaz, entonces toma esta invitación como un reto y trata de probar
su vigilancia y sagacidad. Nadie le puede embaucar después de todo.
Se acerca a los musulmanes de manera paranoica y hostil. Puesto que piensa
que a la gente sólo le preocupa su propio interés, justo como a él mismo,
no puede entender los esfuerzos sinceros y sacrificados de los musulmanes
por la causa de Dios. Trata de explicar la unidad y solidaridad de los
creyentes sugiriendo necios puntos de vista. Hay algo de detrás de todo
esto, dice, y piensa que siendo desconfiado está siendo sensato.
Y cuando se encuentran a aquellos que han llegado a creer,
afirman: "Creemos [como vosotros]"; pero cuando están a solas con sus
malvados impulsos, dicen: "¡En verdad, estamos con vosotros; sólo estábamos
burlándonos!" Dios les devolverá sus burlas, y les dejará en su desmesurada
arrogancia por un tiempo, vagando ciegos de un lado para otro: Sura 2:
14-15 (La Vaca)
De hecho, sus modales insinceros, llenos de prejuicios y hostiles hacia
los musulmanes no reflejan un desorden de actitud exclusivo suyo. Históricamente,
todas las personas ignorantes han usado las mismísimas tácticas y han
actuado de la misma manera. En todas las épocas, la mentalidad, los métodos
y las confrontaciones han permanecido inalterados.
Pero, ¡qué va!; hablan como hablaban los antiguos. Sura
23: 81 (Los Creyentes)
O rechazan lo revelado o intentan distorsionar su significado para servir
a sus propios intereses. Sugieren criterios diferentes de los que se incluyen
en el Corán.
¿Qué os pasa? ¿En qué basáis vuestro juicio [del bien
y el mal]? ¿O tenéis, quizá, una escritura divina [especial] que estudiáis,
y en la que encontráis todo lo que queréis encontrar? ¿O habéis recibido
una promesa solemne, que Nos obligue hasta el Día del Juicio, de que obtendréis
sin falta todo lo que juzguéis [vuestro por derecho]? Sura 68: 36-39 (La
Pluma)
Cuando se encuentra entre personas ignorantes, apenas recuerda que es
musulmán. Nunca considera si sus acciones, sus actitudes, sus relaciones
con otros, o su forma de vida se adecuan a los criterios coránicos. Sin
embargo, cuando encuentra a un musulmán sincero, de repente recuerda que
él también lo es. Y lo que es más, que es uno muy religioso. Empieza
a decir frases hechas para demostrar lo religioso que es. Soy musulmán,
alhamdulillah, Nunca me salto oraciones en eids", "Nunca bebo alcohol
mientras ayuno en el mes de Ramadán. Las manifestaciones de esta clase
son de hecho reflexiones de su condición psicológica a medida que trata
de esconder su verdadera personalidad.
Algunas personas sagaces van un paso más allá y hacen como si fueran
los más religiosos de todos. Se comparan a sí mismos con esos que se involucran
en las deformadas formas de religión y afirman: Mi corazón es puro, soy
una persona más religiosa que la mayor parte de las que lo parecen. Dicen:
Dios conoce cuál es el camino correcto y desaprueban que otras personas
hagan cualquier comentario sobre su forma de vida irreligiosa, no importa
cuán abiertamente estén involucradas en actividades ilegales como la
usura y el adulterio. Seguramente Dios conoce quiénes están en el camino
correcto y quiénes no, pero Él nos guía por el sendero adecuado diciendo
en el Corán que un verdadero creyente sólo es aquél que posee las características
que allí se enumeran. Como los criterios del Corán son muy claros, alguien
que reclama para sí mismo superioridad sin tener ningún conocimiento del
Corán no hace otra cosa sino deshonrarse a sí mismo.
Uno de los errores más grandes de tales personas es que equivocadamente
dan por supuesto que pueden engañar otros. Sin embargo, los auténticos
creyentes pueden diagnosticar fácilmente a tales personas, con su comprensión
y la habilidad dada por Dios conjuntamente con el conocimiento provisto
por el Corán. Además, Dios, Quien "conoce al dedillo
todos los secretos del corazón (Al Imran, 119) los ve y los conoce
mejor que ellos mismos. Tales personas creen que pueden engañarle tal
y como engañan a otros. En el Día Del Juicio Final, ninguna de sus excusas
será aceptada ante Dios.
EL MUNDO Y EL MÁS ALLÁ.
Hermoso a ojos de los hombres es el amor de las cosas que codician: mujeres
e hijos; acumular montones de oro y plata; los caballos de pura raza (por
su sangre y excelencia); y (la riqueza de) el ganado y las tierras de
labranza. Tales son las posesiones de la vida de este mundo; pero la proximidad
a Dios es la mejor de las metas.
ENGALANADO aparece a los hombres el amor por lo apetecible:
las mujeres, los hijos, arcas colmadas de oro y plata, caballos de raza,
ganados y tierras. En eso consiste el disfrute de esta vida --pero la
más hermosa de las metas está junto a Dios. Di: "¿Queréis que os diga
algo que es mejor que esos [disfrutes terrenales]? Para quienes son conscientes
de Dios hay, junto a su Sustentador, jardines por los que corren arroyos,
en los que residirán; esposas puras, y la complacencia de Dios." Y Dios
ve lo que hay en [los corazones de] Sus siervos. Sura 3: 14-15 (La Casa
de Imrán)
Esencialmente todos los intentos para buscar en la religión algo malo
resulta de una falta de comprensión de la realidad del Más Allá.
Como se afirma en el Corán, Dios ha creado el mundo como una residencia
temporal para nosotros. Es para poner a prueba a los creyentes, purificarles,
hacer que se vuelvan dignos del cielo y testificar en contra de los incrédulos.
Sin embargo, los miembros de la sociedad de la ignorancia hacen caso
omiso de esta realidad y se aferran al mundo como si nunca se fuera a
acabar. Ese es el razonamiento que moldea la mentalidad de la sociedad
ignorante que hemos tratado de reflejar a lo largo de este libro. La
vida es corta, así es que espabílate y haz algo, venimos a este mundo
sólo una vez, así que disfrutémoslo. Las declaraciones de este género
son en realidad simples reflexiones de esta mentalidad que urge a las
personas a vivir sus vidas sin considerar sus deberes religiosos ni el
más allá. Deberías disfrutar de la vida mientras estás vivo. Puedes probar
cualquier cosa por diversión y para tu beneficio porque en la sociedad
de la ignorancia mientras se saque partido de algo no hay nada malo en
ello. Desde ese punto de vista, todo es legítimo.
La sociedad de la ignorancia se encuentra en una situación de desconocimiento
profundo. Está claro que la muerte es un fin inevitable y que tarde o
temprano alcanzará a todo el mundo en esta tierra. No obstante, la persona
ignorante hace caso omiso de este hecho y lo mantiene apartado de su agenda
tanto como le es posible. Diligentemente evitan pensar en él e impiden
a las personas de hablar de ello. Todo el mundo vive su vida como si nunca
fuese a morir, aunque la mayoría de la gente no niega la existencia de
Dios. Cuando se les pregunta, afirman que también creen en la otra vida,
puesto que es un prerrequisito para ser musulmán. Sin embargo, sus acciones
prueban lo contrario. Esto es debido a su falta de fe en el más allá:
Ciertamente, [quienes no tienen presente a Dios] aman
esta vida pasajera, y dan la espalda a [la idea de] un Día cargado de
aflicción. Sura 76: 27 (El Hombre)
Verás que son las gentes con mayor apego a la vida, aún
más que aquellos que atribuyen divinidad a otros seres junto con Dios:
a todos ellos les gustaría vivir mil años, pero la longevidad no les libraría
del castigo [en la Otra Vida]: pues Dios ve todo lo que hacen. Sura 2:
96 (La Vaca)
¡Si, en verdad, dudan del encuentro con su Sustentador
[en el Día del Juicio]! ¡Si, en verdad, Él abarca todas las cosas! Sura
41: 54 (Expuestos con Claridad)
Puesto que piensan que su muerte será el fin de su existencia, su deseo
de vivir para siempre se cumple de otra manera. La mayor parte de las
personas ignorantes quieren dejar tras de sí algo para que los demás les
recuerden después de su muerte. Piensan que, haciendo eso, vivirán en
las mentes de otros. No son conscientes de lo irrazonable de esta forma
de pensar. En lugar de hacer algunas buenas obras para su vida después
de la muerte, tratan de hacerse un nombre en el mundo a fin de ser inolvidables
después de la misma, nada de lo cual les proporcionará ningún beneficio.
cuando su hermano Hud les dijo: "¿No vais a ser conscientes
de Dios? ¡Ciertamente, soy un enviado [Suyo] a vosotros, [y por tanto]
merecedor de vuestra confianza: sed, pues, conscientes de Dios, y obedecedme!
"Y no os pido recompensa alguna por ello: mi recompensa incumbe sólo al
Sustentador de todos los mundos. "¿Vais a construir por mero capricho
altares [idólatras] en cada cima, y a edificar imponentes castillos como
si fuerais a ser inmortales? Sura 26: 124-129 (Los Poetas)
¡[Ay de aquel] que amasa riqueza y la considera como
salvaguardia, creyendo que su riqueza le hará vivir eternamente! Sura
104: 2-3 (El Difamador)
La creencia en el Más Allá es un tipo de consuelo para reprimir el dolor
que la muerte ocasiona durante la vida en este mundo. Incluso los más
religiosos hacen de ella una superstición. Prefieren creer en eso por
si acaso. Creen que garantizan su entrada en el Paraíso. Lo que es interesante
es que esos que abordan el más allá de tal forma, afirma que son la gente
del Paraíso. La persona que se menciona en el sura La cueva simboliza
este punto de vista general de la sociedad de la ignorancia:
Y PRESÉNTALES la parábola de dos hombres, a uno de los
cuales habíamos dado dos viñedos, que rodeamos de palmeras, y entre ambos
pusimos un campo de cereales. Ambos viñedos daban su cosecha sin mengua
de ninguna clase, pues habíamos hecho brotar un arroyo en medio de cada
uno de ellos. Y así [aquel hombre] tenía abundancia de frutos. Y [un día]
le dijo a su acompañante, mientras discutía con él: "¡Yo tengo más riqueza
que tú, y soy más poderoso en [el número y la fuerza de mi] gente!" Y
habiendo pecado [así] contra sí mismo, entró en su viñedo diciendo: "¡No
creo que esto vaya a desaparecer jamás! Ni creo que llegue jamás la Última
Hora. Pero si [llegara, y] fuera llevado ante mi Sustentador, ¡seguro
que encontraría a cambio un lugar mejor que este!" Y su acompañante le
contestó, prosiguiendo la discusión: "¿Vas a blasfemar contra Aquel que
te ha creado de tierra, y luego de una gota de semen, y te formó al final
como un hombre [completo]? Por mi parte, [sé que] Él es Dios, mi Sustentador;
y no voy a atribuir poderes divinos a nada excepto a mi Sustentador."
Y [prosiguió:] "Más te habría valido que al entrar en tu viñedo hubieras
dicho: ¡Lo que Dios quiera [será, pues] no hay poder sino en Dios! ¡Aunque
yo tenga, como ves, menos riqueza e hijos que tú, puede que mi Sustentador
me de algo mejor que tu viñedo --tal como puede hacer que caiga una calamidad
del cielo sobre este [viñedo tuyo], y se convierta en un yermo pelado
o hacer que su agua se hunda en el suelo y no puedas volver a encontrarla!
Y [así fue:] su cosecha fue destruida, y por la mañana se retorcía las
manos por todo lo que había gastado en lo que ahora yacía arruinado sobre
sus emparrados; y decía: "¡Ojalá no hubiera atribuido poderes divinos
a nadie excepto a mi Sustentador!" --pues no tuvo el auxilio de nadie
fuera de Dios, ni pudo defenderse a sí mismo. Pues así es: la protección
está sólo en manos de Dios, el Verdadero. El es quien mejor recompensa
y quien mejor determina las consecuencias. Sura 18: 32-44 (La Cueva)
En otro sura del Corán, observamos otro ejemplo de una persona con esa
mentalidad. Cuando dice: si fuera devuelto a mi Sustentador. De hecho,
así es como confiesa su incredulidad en el más allá:
Pero si le hacemos saborear algo de Nuestra gracia después
de haber sufrido una desgracia, seguro que dice: "¡Esto me lo merezco!"
y: "¡No creo que vaya a llegar la Última Hora: pero si [llegara, y] fuera
devuelto a mi Sustentador, ciertamente, tendría entonces junto a Él el
supremo bien!" Pero [en el Día del Juicio] daremos sin duda a los que
se empeñaron en negar la verdad una comprensión plena de todo lo que hicieron,
y les haremos saborear sin duda un castigo severo. Sura 41: 50 (Expuestos
con Claridad)
En realidad, resulta difícil entender por qué las personas de la sociedad
de la ignorancia persisten en su ceguera. Si alguien cree en Dios, entonces
inevitablemente llega a la conclusión de que el más allá también debe
existir. Dios crea al ser humano, le deja vivir su vida, le otorga incontables
bendiciones y le muestra gran compasión y misericordia. Entonces, ¿por
qué querría aniquilarle al llegar a una cierta edad?
Recordemos un ejemplo dado por un gran estudioso islámico de este tema:
¿Puede ajusticiar una madre a su niño después de criarle durante años?
De hecho, a una madre le importa mucho su hijo y siente una gran compasión
hacia él. Ni siquiera piensa en hacerle ningún daño, y mucho menos dejar
de quererle. Cuando Dios la ha dotado de estos sentimientos, como el poseedor
final de la compasión y de cualquier concepto del bien, ¿cómo puede alguien
ser capaz de creer que Dios aniquila a los seres humanos que crea y dota
con todo lujo de bendiciones, especialmente cuando esas personas son agradecidas
hacia Él y prefieren ser Sus sirvientes?
Quizá podríamos tener una razón para pensar que la muerte fuese un fin
si las buenas personas viviesen en la tierra eternamente mientras que
los malvados morían. Sin embargo, como se menciona en la aleya: Todo
ser humano ha de saborear la muerte Sura 21: 35 (Los Profetas)
Dios acaba con nuestra vida después de dejar que vivamos durante un cierto
periodo de tiempo: "¿No os dimos acaso una vida
lo bastante larga como para que quien tuviera voluntad de recapacitar,
recapacitara? ¡Y [además,] vino a vosotros un advertidor! Sura 35: 37
(El Originador), el cual es suficiente para que cada uno de nosotros
elijamos.
Durante dicho período de tiempo, deberíamos darnos cuenta de que nuestras
almas son inmortales. Dios nos ha hecho querer cosas diversas y nos ha
dado a todos nosotros lo que queremos y necesitamos. Nos ha creado de
tal manera que sentimos hambre y nos ha ofrecido en abundancia los manjares
de la tierra. Habiéndonos dado la sensación de sed, creó el agua para
la humanidad cuando hizo la tierra. Entonces, asimismo, ¿no nos dejará
Dios vivir por siempre, como nos ha hecho querer vivir por siempre? Dios
ha creado al ser humano como Su califa en la tierra y puso a su servicio
todas las otras cosas que creó, como el sol, las estrellas y la tierra.
Después de esta perfecta creación de parte de Dios sería irrazonable pensar
que permite al género humano vivir en la tierra durante un cierto tiempo
y luego termina su existencia para siempre. En resumen, cuando fallecemos,
no nos perdemos en la nada, sino que damos un paso hacia nuestra verdadera
vida.
Resulta algo obvio para una persona que piensa que la vida en este mundo
es temporal y simplemente una muestra de la vida real. Todas las cosas
bellas que existen en el mundo son temporales y tienen muchas deficiencias.
El ser humano más guapo puede conservar su buena presencia únicamente
durante una o dos décadas. A medida que se hace más mayor, su aspecto
físico cambia, su piel se arruga, su cuerpo pierde su forma y comienza
a sufrir muchas clases de enfermedades relacionadas con la edad. No hay
que hacerse mayor para experimentar las imperfecciones de la vida de este
mundo. Los mecanismos que rigen el cuerpo se construyen con muchas debilidades.
Si dicho individuo no se da una ducha durante unos pocos días, entonces
comienza a oler mal. No importa cuán atractivo sea, tiene que usar el
baño como cualquier ser humano y tiene que ocuparse de esta clase de debilidades
en sí mismo cada día durante toda su vida.
Como quiera que las personas están acostumbradas a todo esto, no son
por lo general conscientes del hecho de que estas debilidades están hechas
a propósito. Consideran la presencia de las mismas como algo muy normal
y nunca piensan que podría existir una alternativa. Sin embargo, la creación
de Dios es perfecta. Cuando consideramos la creación del universo, la
tierra, la naturaleza y todas las criaturas vivas desde los complicados
organismos a las estructuras unicelulares, vemos claramente que existe
un orden y un diseño perfectos en todo. Por tanto, si Dios hubiese querido,
las personas no habrían sufrido nada de lo mencionado con anterioridad.
Pero todas estas deficiencias están para recordarnos el hecho de que tenemos
necesidad de Dios. También nos recuerdan que la vida en este mundo es
sólo un ejemplo de la vida real en el más allá, la cual está libre de
todo defecto.
¡SABED [Oh hombres] que esta vida es sólo juego y distracción,
y un hermoso espectáculo, y [motivo para] vuestra jactanciosa rivalidad
unos con otros, y [vuestro] afán por más riqueza e hijos! Su parábola
es la de la lluvia [vivificante]: la vegetación que hace crecer complace
a los labradores; pero luego se marchita y la ves amarillear, y al final
queda convertida en paja. Pero [la realidad permanente de la condición
humana se hará patente] en la Otra Vida: [ya sea] el castigo severo, o
el perdón de Dios y Su complacencia: pues esta vida no es más que el disfrute
pasajero de un engaño. Sura 57: 20 (El Hierro)
Entonces, uno puede preguntar, ¿Cómo es la vida real? Todo el mundo
sabe que habrá dos moradas diferentes en la otra vida: una para los creyentes,
el Paraíso, y otra para los incrédulos, el Infierno. Sin embargo, la sociedad
de la ignorancia no ha parado de inventar cuentos acerca del Paraíso y
del Infierno. Por consiguiente, otra vez necesitamos referirnos al Corán
para entender la verdadera la naturaleza del más allá.
EL PARAÍSO: EL VERDADERO HOGAR DE LOS CREYENTES.
[Así pues,] rivalizad entre vosotros por el perdón de
vuestro Sustentador, y [con él] un paraíso tan vasto como los cielos y
la tierra, que ha sido preparado para los que han llegado a creer en Dios
y en Sus enviados: ese es el favor de Dios, que Él concede a quien quiere
pues Dios es de una generosidad infinita. Sura 57: 21(El Hierro)
En ese [paraíso] tendrán cuanto deseen pero aún hay
más junto a Nos. Sura 50: 35 (Qaf)
La casa eterna de los creyentes es el Paraíso. Dios los recompensará
dirigiéndolos hacia los jardines donde morarán por siempre. El Paraíso
es un lugar donde los creyentes encontrarán lo que quieran y aun más,
pues sus maravillas sobrepasan la imaginación.
A pesar de todo, la percepción que por lo común se tiene del Paraíso
es significativamente diferente a lo que describe el Corán. Según el punto
de vista tradicional, el Paraíso es una versión perfeccionada del Este,
especialmente en donde prevaleció la cultura árabe. Una vez más, según
esta creencia, el Paraíso es un lugar que carece de tecnología en donde
las personas en su mayor parte disfrutan de sus bellezas naturales, árboles,
arroyos, etc. En lo que se refiere a las casas del Paraíso, se piensa
que son semejantes a esas casas del siglo XVII pertenecientes a la Civilización
del Oriente Medio, las de la cultura Otomana por ejemplo. La gente por
lo general visualiza la indumentaria del Paraíso como una versión algo
modernizada de los pantalones bombachos, las ropas de estilo religioso
y el turbante. Imaginan una hurí, cuya belleza es muy alabada en el
Corán, muy bella, pero su concepción de la belleza está limitada por los
estándares de los harenes otomanos tradicionales o por otros, dependiendo
del país del que procedan o de los antecedentes culturales que tengan.
Todas estas suposiciones equivocadas son el resultado de la mentalidad
de esos que consideran el mundo oriental como una creación de Dios y el
mundo occidental como algo aparte de Su creación. A la vez que procuran
evitar ciertos estándares morales abyectos del mundo occidental, también
hacen un intento por ignorar lo bueno, como si no pertenecieran a Dios
(Que es dueño de todo) la tecnología, el lujo y el sentido occidental
de la estética. Lo que esta lógica distorsionada pretende, de hecho, es
que Dios existe en La Meca pero no en Los Ángeles. Incluso la mayor parte
de los musulmanes que viven en el mundo occidental están convencidos de
que el Paraíso será de estilo oriental.
Sin embargo, la realidad no es ésa
sólo Dios
tiene poder para disponer cualquier cosa, y que en verdad Dios abarca
todo con Su conocimiento Sura 65: 12 (El Divorcio) y Él es
.
el Sustentador de todos los ortos y los ocasos del sol Sura 70: 40 (Las
Vías de Ascenso) Entonces, el Paraíso no puede carecer de ninguna
de las bellezas de este mundo, ya pertenezcan al este o al oeste. De otra
manera, el Paraíso no sería el Paraíso. Las casas allí serán mucho mejores
que los palacios más bellos de este mundo. Las alabadas beldades de la
vestimenta paradisíaca serán mucho más elegantes y estéticas que esas
de las casas de modas francesas o italianas. Las mujeres del Paraíso no
se parecerán necesariamente a las bailarinas orientales sino que serán
mucho más bellas y atractivas que cualquier top model o modelo de portada
de revista, dado que su belleza como se describe en el Corán y en la literatura
islámica es incomparable.
No todos los conceptos islámicos son necesariamente orientales. Cuando
alguien lee el Corán sin prestarle la debida atención, puede tener la
impresión de que la tecnología no existe en los jardines del Paraíso.
Esto es porque el Corán, que fue revelado hace 1400 años, lo describe
de modo que pueda ser comprendido por personas de todas las épocas, luego
el Corán es universal y se aplica a todas las épocas. Por supuesto, no
se refiere directamente a ningún aspecto tecnológico del Paraíso, ya
que gente perteneciente a periodos diferentes, incluyéndonos a nosotros
mismos, puede que no conozcan esas tecnologías. Por otra parte, se nos
ha dado a entender que seremos recompensados con cualquier cosa que queramos:
y habrá allí cuanto las almas deseen, y [todo lo
que] sea deleite para los ojos. Y allí permaneceréis, [Oh vosotros que
creéis:] Sura 43: 71 (Oro) En otra aleya se dice que el Paraíso
nos ofrece más de lo que queremos: En ese [paraíso]
tendrán cuanto deseen pero aún hay más junto a Nos. Sura 50: 35(Qaf)
Por tanto todo, incluida la tecnología, estará a nuestra disposición en
el Paraíso, en tanto en cuanto así lo deseen sus habitantes.
El sura El Más Misericordioso describe el Paraíso de la siguiente manera:
PERO para los que temen la comparecencia ante su Sustentador,
[hay preparados] dos jardines [en el paraíso] ¿cuál, pues, de los poderes
de vuestro Sustentador negaréis? [dos jardines] de magnífico y variado
colorido. ¿Cuál, pues, de los poderes de vuestro Sustentador negaréis?
En [cada uno de] esos dos [jardines] manarán dos fuentes. ¿Cuál, pues,
de los poderes de vuestro Sustentador negaréis? En [cada uno de] esos
dos habrá dos clases de cada fruta. ¿Cuál, pues, de los poderes de vuestro
Sustentador negaréis? [En ese paraíso morarán los bienaventurados,] reclinados
sobre alfombras forradas de fino brocado; y la fruta de ambos jardines
estará al alcance de la mano. ¿Cuál, pues, de los poderes de vuestro Sustentador
negaréis? En esos [jardines] habrá jóvenes de mirada recatada, a las que
ningún hombre o ser invisible ha tocado hasta entonces --¿cuál, pues,
de los poderes de vuestro Sustentador negaréis? [hermosas] como rubíes
y perlas. ¿Cuál, pues, de los poderes de vuestro Sustentador negaréis?
¿Acaso puede la recompensa del bien ser otra cosa que el bien? ¿Cuál,
pues, de los poderes de vuestro Sustentador negaréis? Y además de esos
dos, habrá [otros] dos jardines --¿cuál, pues, de los poderes de vuestro
Sustentador negaréis? dos [jardines] de un profundo verdor. ¿Cuál, pues,
de los poderes de vuestro Sustentador negaréis? En [cada uno de] esos
dos [jardines] brotarán dos fuentes. ¿Cuál, pues, de los poderes de vuestro
Sustentador negaréis? En ambos habrá fruta [de todas clases], palmeras
y granados. ¿Cuál, pues, de los poderes de vuestro Sustentador negaréis?
En esos [jardines] tendrán compañeras buenas y hermosas ¿cuál, pues,
de los poderes de vuestro Sustentador negaréis?-- puras y modestas, en
[espléndidos] pabellones --¿Cuál, pues, de los poderes de vuestro Sustentador
negaréis? [compañeras] a las que ningún hombre o ser invisible ha tocado
hasta entonces. ¿Cuál, pues, de los poderes de vuestro Sustentador negaréis?
[En ese paraíso morarán,] reclinados sobre verdes praderas y alfombras
de exquisita belleza. ¿Cuál, pues, de los poderes de vuestro Sustentador
negaréis? ¡BENDITO sea el nombre de tu Sustentador, pleno de majestad
y gloria! Sura 55: 46-78 (El Más Misericordioso)
El Paraíso también se describe en otras aleyas:
y al mirar, verás allí [sólo] felicidad y un vasto dominio.
Sura 76: 20 (El Hombre)
En ese [jardín] estarán reclinados en divanes, y no conocerán
allí ni el [ardiente] sol ni el frío severo. Sura 76: 20 (El Hombre)
donde no oirás conversaciones vanas. Sura 88: 11 (El
Suceso Sobrecogedor)
Tendrán junto a ellos compañeras de mirada recatada,
de hermosísimos ojos, [perfectas] como huevos [de avestruz] escondidos.
Sura 37: 48-49 (Los Alineados en Filas)
y dirán: "¡La alabanza es debida por entero a Dios, que
ha apartado de nosotros todo pesar: pues, ciertamente, nuestro Sustentador
es en verdad indulgente, sumamente agradecido Aquel que, de Su favor,
nos ha admitido en esta morada de vida eterna, donde no nos aqueja desasosiego
alguno, ni fatiga!" Sura 35: 34-35 (El Originador)
En cambio, quienes son conscientes de su Sustentador
tendrán [en la Otra Vida] mansiones construidas sobre altas mansiones,
por debajo de las cuales corren arroyos: [esta es] la promesa de Dios
[y] Dios jamás falta a Su promesa. Sura 39: 20 (Las Multitudes)
Dios da así la bienvenida a sus siervos:
[Pero a los justos Dios les dirá:] "¡Oh tú, alma sosegada!
¡Vuelve a tu Sustentador, complacida [y] digna de [Su] complacencia: entra,
pues, con Mis [verdaderos] siervos si, entra en Mi paraíso!" Sura 89:
27-30 (El Alba)
EL INFIERNO ESTÁ PREPARADO PARA ACOGER A LOS INCRÉDULOS.
DÉJAME solo con quien Yo solo creé, y al que he concedido
abundante riqueza, e hijos atentos en su presencia, y he dado a su vida
amplios horizontes: ¡y aun así, desea que le dé todavía más! ¡No! ¡Ciertamente,
es hostil a Nuestros mensajes, con obstinación y a sabiendas --[y por
ello] le haré subir por una dura pendiente! Ciertamente, [cuando Nuestros
mensajes son transmitidos a alguien empeñado en negar la verdad,] reflexiona
y medita [cómo rebatirlos] y con ello se destruye a sí mismo, por la
forma en que medita: ¡si, en verdad, se destruye a sí mismo por la forma
en que medita! y luego mira [buscando nuevos argumentos], y luego frunce
el ceño y mira fieramente, y al final vuelve la espalda [a Nuestro mensaje],
lleno de soberbia, y dice: "¡Todo esto no es sino elocuencia fascinante
transmitida [de los antiguos]! ¡Esto no es sino la palabra de un mortal!"¡Le
arrojaré al fuego del infierno [en la Otra Vida]! ¿Y qué puede hacerte
concebir lo que es el fuego del infierno? No deja vivir, ni tampoco deja
[morir], hace visible al mortal [toda la verdad]. Sura 74: 11-29 (El Arropado)
Para tanta belleza y bendiciones que hay en el Paraíso, hay una cantidad
igual de fealdad y tormento en el Infierno. A los que han negado a Dios
como su Creador se les castiga interminablemente en el Infierno. Las siguientes
aleyas del Corán nos mencionan a esos que lo merecen:
Pero a aquel que, después de habérsele concedido la
guía, se aparta del Enviado y sigue un camino distinto al de los creyentes
-le dejaremos con lo que ha elegido, y le haremos sufrir el infierno:
¡que horrible destino! Sura 4: 115 (Las Mujeres)
Y apártate de aquellos que, seducidos por la vida de
este mundo, han hecho del juego y la diversión pasajera su religión; pero
recuerda[-les] por medio de este que [en la Otra Vida] todo ser humano
será retenido en prenda por el mal que haya hecho, y no tendrá quien le
proteja de Dios ni quien interceda por él; y aunque ofreciera cualquier
rescate imaginable, no le sería aceptado. Estos serán retenidos en prenda
por el mal que hayan hecho; para ellos hay [en la Otra Vida] una pócima
de ardiente desesperación, y les aguarda un doloroso castigo por su continua
negativa a aceptar la verdad. Sura 6: 70 (El Ganado)
¡Oh vosotros que habéis llegado a creer! Ciertamente,
muchos rabinos y monjes devoran en verdad los bienes de la gente injustamente
y alejan [a muchos] del camino de Dios. Pero a aquellos que acumulan tesoros
de oro y plata y no los gastan por amor a Dios --anúnciales un doloroso
castigo [en la Otra Vida]: en el Día en que esa [riqueza acumulada] sea
calentada en el fuego del infierno y sus frentes, costados y espaldas
sean marcados con ella, [y se diga a esos pecadores:] "¡Estos son los
tesoros que acumulasteis para vosotros! ¡Saboread, pues, [la maldad de]
lo que atesorasteis!" Sura 9: 34-35 (El Arrepentimiento)
Y cuando se le dice: "Se consciente de Dios," su soberbia
le impulsa a hacer el mal: el infierno será suficiente para él --¡que
mal lugar de reposo! Sura 2: 206 (La Vaca)
La característica común de los incrédulos que merecen ser lanzados al
Infierno es su rechazo de la religión cuando han sido invitados a aceptarla:
Y [ese Día,] se hará sonar la trompeta [del juicio],
y todos los [seres] que hay en los cielos y todos los que hay en la tierra
caerán desmayados, excepto aquellos a los que Dios quiera [eximir]. Luego
sonará de nuevo y ¡he ahí que de pie [ante la Sede del Juicio], empezarán
a ver [la verdad]. Y brillará la tierra con la luz de su Sustentador.
Y se expondrá el registro [de las acciones de cada uno], y se hará venir
a todos los profetas y a todos los [demás] testigos; y todos serán juzgados
con justicia. Y no serán tratados injustamente, pues cada ser humano será
recompensado cumplidamente por el [bien o el mal] que haya hecho: y Él
es plenamente consciente de lo que hacen. Y los que se empeñaron en negar
la verdad serán conducidos en multitudes hacia el infierno hasta que,
cuando lleguen a él, se abrirán sus puertas, y sus guardianes les preguntarán:
"¿No vinieron a vosotros enviados, de entre vosotros, que os transmitieron
los mensajes de Dios y os advirtieron de la llegada de este vuestro Día
[del Juicio]?" Responderán: "¡Sí, en verdad!" Pero la sentencia de castigo
se habrá hecho [ya] inevitable para quienes negaron la verdad; [y] se
les dirá: "¡Entrad por las puertas del infierno, en donde permaneceréis!"¡Y
qué horrible morada la de los soberbios! Sura 39: 68-72 (Las Multitudes)
Según el Corán, los moradores del Infierno no tomaron en serio el castigo
de Dios mientras se encontraban todavía en este mundo. En aquel entonces
pensaron que si hubiera un Infierno al cual pudiera enviárseles, se quedarían
allí sólo un período de tiempo limitado y luego serían liberados e irían
al Paraíso. Ésta es una creencia predominante entre los miembros de la
sociedad de la ignorancia. Creen que, si alguna vez se les fuera a castigar
por sus pecados, permanecerían en el Infierno sólo temporalmente y, después
de que hayan pagado por sus fechorías en el mundo, se les permitirá entrar
en el Paraíso. Sin embargo, el Corán nos informa que el castigo en el
Infierno será interminable y los incrédulos no accederán nunca al Paraíso.
Dicen: "El fuego solo nos tocará un numero contado de
días." Di: "¿Habéis recibido una promesa de Dios? --pues Dios nunca incumple
Su promesa. ¿O es que atribuís a Dios algo que no podéis saber?" Sura
2: 80 (La Vaca)
¿No has visto a aquellos que recibieron su parte de la
revelación [con anterioridad]? Han sido llamados a tomar la escritura
de Dios por ley pero una parte de ellos se apartan [de ella] obstinados,
y eso porque alegan: "El fuego sólo nos tocará un número contado de días":
es así como las falsas creencias que inventaron les han llevado [con el
tiempo] a traicionar su religión. ¿Cómo [saldrán parados], entonces, cuando
les reunamos a todos para presenciar el Día de [cuya venida] no hay duda,
y cada ser humano reciba el pago merecido por lo que ha hecho y nadie
sea tratado injustamente? Sura 3: 23-25 (La Casa de Imrán)
Otras aleyas del Corán explican el horror del Infierno de la siguiente
manera:
y [en el que] ningún amigo preguntará por su amigo,
aunque puedan verse uno al otro: [pues,] ese Día todo el que estaba hundido
en el pecado deseará únicamente rescatarse a sí mismo a costa de sus propios
hijos, y de su cónyuge, y de su hermano, y de todos sus parientes que
le acogieron, y de cuantos viven en la tierra con tal de salvarse. ¡Pero
no! ¡Realmente, todo [lo que le aguarda] es un fuego crepitante, que le
arrancará la piel! Reclamará para sí a quienes dan la espalda [a la verdad,]
y se apartan [de ella], los que amasan [riquezas] y luego las retienen
[con avaricia]. Sura 70: 10-18 (Las Vías de Ascenso)
Su sino allí será el lamento, y no oirán [nada más].
Sura 21: 100 (Los Profetas)
con el infierno acechándole; y se le dará a beber un
agua del más amargo pesar, que sorberá [sin cesar], poco a poco, pero
que apenas será capaz de tragar. Y la muerte le acosará por todas partes
--pero no morirá: pues [aún] le espera [más] castigo severo. Sura 14:
16-17 (Abraham)
Pues en ese Día veréis a todos los que estaban hundidos
en el pecado encadenados unos a otros, vestidos con ropajes de alquitrán,
y el fuego cubriendo sus rostros. Sura 14: 49-50 (Abraham)
En verdad, [en la Otra Vida] el árbol de fruto mortal
será el alimento de los pecadores: hervirá en las entrañas como plomo
fundido, como el hervor de la ardiente desesperación. [Y se dirá:] "¡Cogedle,
[Oh fuerzas infernales,] y arrastradle al centro del fuego abrasador:
luego derramad sobre su cabeza la angustia de la ardiente desesperación!
¡Saboréala tú que [en la tierra] te considerabas tan poderoso, tan noble!
Sura 44: 43-49 (El Humo)
Todas esas descripciones concebidas para el Paraíso y el Infierno son
hechos incuestionables. Dios, que ha creado el mundo y la vida en él,
ha revelado el Corán y nos ha hecho saber que Él también creará la otra
vida.
Y los que se empeñaron en negar la verdad serán conducidos
en multitudes hacia el infierno hasta que, cuando lleguen a él, se abrirán
sus puertas, y sus guardianes les preguntarán: "¿No vinieron a vosotros
enviados, de entre vosotros, que os transmitieron los mensajes de Dios
y os advirtieron de la llegada de este vuestro Día [del Juicio]?" Sura
39: 71 (Las Multitudes)
Y para aquéllos que hayan rechazado la invitación, habrá una dolorosa
pena:
[Pero, inútil será su arrepentimiento:] pues [mientras
vivía] no aceptó la verdad, ni rezó, sino que, al contrario, desmintió
la verdad y se apartó [de ella], para luego volverse arrogantemente con
los suyos. [Y sin embargo, ¡Oh hombre, con cada hora tu fin llega] más
cerca de ti, y más cerca y aún más cerca de ti, y más cerca! Sura 75:
31-35 (La Resurrección)
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