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CAPITULO 1
EL DILUVIO EN LA EPOCA DE NOÉ
Enviamos a Noé a su pueblo y permaneció
con él durante mil años menos cincuenta. Luego,
el diluvio les sorprendió en su impiedad (C. 29:14)
En casi todas las culturas hay referencias al Diluvio
en la época de Noé, y se alude al mismo en el Corán ampliamente. La indiferencia
del pueblo del profeta Noé a los consejos y advertencias de éste, sus
reacciones y los hechos que tuvieron lugar, se relata detalladamente en
muchos versículos.
El profeta Noé fue enviado a advertir e instar a su
pueblo a que adore solamente a Dios y abandone la rebelión en la que cayó
al apartarse de Su mensaje y asociar a otros a El. Si bien el mensajero
Noé aconseja muchas veces al pueblo a que se someta a las órdenes de Dios
y le advierte de Su cólera, el mismo siguió rehusándose a ello y continuó
asociando otros a El:
"Enviamos Noé a su pueblo y dijo: '¡Pueblo!
¡Servid a Dios! No tenéis a otro Dios que El. ¿Y no Le temeréis?'. Los
dignatarios del pueblo, que no creían, dijeron: 'Este no es sino un mortal
como vosotros, que quiere imponerse a vosotros. Si Dios hubiera querido,
habría hecho descender a ángeles. No hemos oído que ocurriera tal cosa
en tiempo de nuestros antepasados. No es más que un poseso. ¡Observadle
durante algún tiempo!'. '¡Señor!', dijo (Noé). '¡Auxíliame que me desmienten!'"
(C.23:23-26).
Como se dice en estos versículos, los jefes de la
comunidad intentaron acusar al profeta Noé de buscar imponerse sobre ellos,
es decir, de sobresalir y beneficiarse personalmente por medio del liderazgo
mundanal, la riqueza y un elevado nivel social, a la vez que pretendieron
caracterizarlo como un "poseso" y decidieron soportarlo durante
un tiempo mientras lo tenían bajo observación.
Debido a esto Dios dijo al mensajero Noé que quienes
rechazaban la fe y hacían el mal serían castigados y perecerían ahogados,
en tanto que quienes creían serían salvos.
Cuando llegó el momento del castigo las aguas brotaron
de la tierra causando grandes inundaciones que, junto a lluvias excesivas,
provocaron un gran diluvio. Dios le dijo a Noé que haga
"entrar en ella (el arca) una pareja (macho y hembra) de cada una
(de las especies animales) y a tu familia, salvo a aquél de ellos cuya
suerte ya ha sido echada" (C. 23:27). Todas las personas que
habitaban esas tierras fueron ahogadas, incluido el "hijo" de
Noé, quien pensaba que podía salvarse refugiándose en una montaña cercana.
Todos perecieron ahogados, excepto quienes subieron a la nave junto con
el profeta Noé. Cuando las aguas descendieron al finalizar el Diluvio
y "el episodio llegó a su fin", el Arca se posó en el Chudi
--es decir, en un lugar elevado--, como nos informa el Corán (en 11:44).
Los estudios arqueológicos, geológicos e históricos
exhiben que este episodio tuvo lugar precisamente como se relata en el
Corán. El Diluvio es descrito también de una manera muy similar en muchos
registros de las civilizaciones antiguas y en muchos documentos históricos,
aunque el carácter y los nombres de los lugares varían, y todo lo que
"sucedió a un pueblo extraviado" se presenta a los contemporáneos
como una advertencia.
Además de relatarse el Diluvio en el Antiguo y en
el Nuevo Testamento, se lo encuentra de manera muy similar en los registros
sumerios y asirio-babilonios, en las leyendas griegas, en la épica Shatapatha,
Brahmana y Mahabharata de la India, en algunas leyendas galesas de las
islas británicas, en las Eddas nórdicas, en las leyendas lituanas e incluso
en algunos cuentos de origen chino.
¿Cómo pudo ser recogida una información detallada
y pertinente en lugares culturalmente distintos y muy alejados geográficamente
uno del otro y de la región del diluvio?
Hay una respuesta clara: el hecho que el mismo episodio
se relate en registros e inscripciones de una serie de comunidades que
tenían muy poca probabilidad de comunicarse entre sí, es en realidad una
clara evidencia que esos pueblos recibieron ese conocimiento de una fuente
divina. Parece que el Diluvio, uno de los sucesos más grande y destructivo
de la historia, fue narrado por muchos profetas enviados a distintas civilizaciones
con el propósito de establecer un ejemplo. Es por eso que las noticias
acerca del Diluvio fueron difundidas en distintas culturas.
Por otra parte, además de narrarse la historia del
Diluvio y del profeta Noé en muchas culturas y fuentes religiosas, ha
sufrido una gran alteración como producto de la falsificación, de la transmisión
incorrecta o incluso de la mala intención, apartándose así de la versión
original. Las investigaciones revelan que de entre todas las narraciones
del Diluvio que relatan básicamente el mismo suceso, con algunas diferencias,
la única descripción coherente es la del Corán.
El Profeta Noé y el Diluvio en el Corán
El Diluvio en la época de Noé se menciona en muchos
versículos del Corán. A continuación exponemos los versículos reordenados
en función de la secuencia de los sucesos.
El Profeta Noé Invita a Su Pueblo a la Religión
de Verdad
"Enviamos a Noé a su pueblo. Dijo: '¡Pueblo!
¡Servid a Dios! No tenéis a otro Dios que El. Temo por vosotros el castigo
de un día terrible'" (C. 7:59).
Tenéis en mí a un enviado digno de confianza.
¡Temed, pues, a Dios y obedecedme! No os pido por ello ningún salario.
Mi salario no incumbe sino al Señor del universo. ¡Temed, pues, a Dios
y obedecedme!" (Shuara:107-110)
"Enviamos a Noé a su pueblo y dijo: '¡Pueblo!
¡Servid a Dios! No tenéis otro Dios que El. ¿Y no le temeréis?'"
(C. 23:23).
El Profeta Noé Advierte a Su Pueblo del Castigo
de Dios
"Enviamos a Noé a su pueblo: 'Advierte a
tu pueblo antes que le alcance un castigo doloroso'" (C. 71:1).
"Veréis quién recibirá un castigo humillante
y sobre quién se abatirá un castigo permanente" (C. 11:39).
"¡No sirváis sino a Dios! Temo por vosotros
el castigo de un día doloroso!'" (C. 11:26).
El Pueblo de Noé Impugna el Mensaje
"Los dignatarios de su pueblo dijeron: 'Sí,
vemos que estás evidentemente extraviado'" (C. 7:60).
"Dijeron: '¡Noé! No paras de discutir con
nosotros. ¡Tráenos, pues, aquello con que nos amenazas, si es verdad lo
que dices!'" (C. 11:32).
"Y, mientras construía la nave, siempre que
pasaban por allí dignatarios de su pueblo se burlaban de él. Decía: 'Si
os burláis de nosotros, ya nos burlaremos de vosotros como os burláis"
(C. 11:38).
"Los dignatarios del pueblo, que no creían,
dijeron: 'Este no es sino un mortal como vosotros, que quiere imponerse
a vosotros. Si Dios hubiera querido, habría hecho descender a ángeles.
No hemos oído que ocurriera tal cosa en tiempo de nuestros antepasados"
(C. 23:24).
"Antes de ellos ya el pueblo de Noé había
desmentido. Desmintieron a Nuestro siervo y dijeron: '¡Un poseso!', y
fue rechazado" (C. 54:9).
Desprecio Hacia Quienes Siguieron al Profeta Noé
"Los dignatarios de su pueblo. que no creían,
dijeron: 'No vemos en ti más que a un mortal como nosotros y no vemos
nadie que te siga sino la hez de nuestro pueblo, que lo hace irreflexivamente.
Ni vemos que gocéis de ningún privilegio sobre nosotros. Antes bien, creemos
que mentís'" (C. 11:27).
"Dijeron: '¿Vamos a creerte a ti, siendo
que son los más viles los que te siguen?' Dijo:' ¿Y qué sé yo de sus obras?'
Sólo a mi Señor tienen que dar cuentas. Si os dierais cuenta… ¡No voy
a rechazar a los creyentes! ¡Yo no soy más que un monitor que habla claro!'"
(C. 26:111-115).
Dios Recuerda a Noé Que No Se Aflija
"Y se reveló a Noé: 'De tu pueblo sólo creerán
los que ya creían. ¡No te aflijas, pues, por lo que hicieren!'" (C.
11:36).
Las Súplicas del Profeta Noé
"¡Falla, pues, entre yo y ellos, y sálvame,
junto con los creyentes que están conmigo!" (C. 26:118).
"Entonces invocó a su Señor: '¡Estoy vencido!
¡Defiéndete (porque no puedes contar con mi auxilio)!'" (C. 54:10).
"Dijo: '¡Señor! He llamado a mi pueblo noche
y día. Mi llamamiento sólo ha servido para que huyan más.'" (C.71:5-6).
"'¡Señor!', dijo. '¡Auxíliame que me desmienten!'"
(C. 23:26).
"Noé Nos había invocado. ¡Qué buenos fuimos
escuchándole!" (C. 37:75).
La Construcción del Arca
"¡Construye la nave bajo Nuestra mirada y
según Nuestra inspiración y no me hables de los que han obrado impíamente!
¡Van a ser anegados!'" (C: 11:37).
Destrucción del Pueblo del Profeta
Noé Por Medio
del Anegamiento
"Pero le desmintieron. Así, pues, les salvamos,
a él y a quienes estaban con él en la nave, y anegamos a quienes habían
desmentido Nuestros signos. Eran, en verdad, un pueblo ciego." (C.
7:64).
"Luego, después, anegamos al resto."
(C. 26:120).
"Enviamos Noé a su pueblo y permaneció con
él durante mil años menos cincuenta. Luego, el diluvio le sorprendió en
su impiedad" (C. 29:14).
"Así, pues, salvamos a él y a los que con
él estaban, por una misericordia venida de Nosotros. Y extirpamos a quienes
habían desmentido Nuestros signos y no eran creyentes." (C. 7:72).
Forma en Que Termina la Vida del "Hijo"
del Profeta Noé
El Corán relata un diálogo entre Noé y su hijo, al
principio del Diluvio:
"Y navegó con ellos entre olas como montañas.
Noé llamó a su hijo, que se había quedado aparte: '¡Hijito! ¡Sube con
nosotros, no te quedes con los infieles!'. Dijo (el hijo de Noé):'Me refugiaré
en una montaña que me proteja del agua'. Dijo (Noé a su hijo):'Hoy nadie
encontrará protección contra la orden de Dios, salvo aquél de quien El
se apiade'. Se interpusieron entre ambos las olas y fue (el hijo de Noé)
de los que se ahogaron." (C. 11:42-43).
Los Creyentes se Salvan del Diluvio
"Les salvamos, pues, a él y a quienes estaban
con él en la nave abarrotada" (C. 26:119).
"Les salvamos, a él y a los de la nave, e
hicimos de ella un signo para todo el mundo." (C. 29:15).
La Naturaleza Física del Diluvio
"Abrimos las puertas del cielo a una lluvia
torrencial y en la tierra hicimos manar fuentes. Y el agua (del cielo
y de la tierra) se encontró, según una orden decretada. Le embarcamos
(a Noé) en aquello (el arca) de planchas y de fibras,…" (C. 54:11-13).
"Hasta que, cuando vino Nuestra orden y el
horno hirvió, dijimos (Dios a Noé): 'Carga en ella (el arca) a una pareja
de cada especie, a tu familia --salvo a aquél cuya suerte ha sido ya echada
(se trata del cuarto hijo de Noé, no mencionado en la Biblia y del que
el Corán no da su nombre. Era pecador, al igual que la mujer de Noé)--
y a los creyentes'. Pero no eran sino pocos los que con él (Noé) creían.
Dijo (Noé): '¡Subid a ella! ¡Que navegue y llegue a buen puerto en el
nombre de Dios! Mi Señor es, ciertamente, indulgente, misericordioso'.
Y navegó con ellos entre olas como montañas. Noé llamó a su hijo, que
se había quedado aparte: '¡Hijito! ¡Sube con nosotros, no te quedes con
los infieles!'" (C. 11:40-42).
"Y le inspiramos: '¡Construye la nave bajo
Nuestra mirada y según Nuestra inspiración!. Y cuando venga Nuestra orden
y el horno hierva, haz entrar en ella a una pareja de cada y a tu familia,
salvo a aquél de ellos cuya suerte ha sido ya echada. ¡Y no me hables
de los que han obrado impíamente! ¡Van a ser anegados!" (C. 23:27).
El Arca se Posa en un Lugar Elevado
"Y se dijo: '¡Traga, tierra, tu agua! ¡Escampa,
cielo!' Y el agua fue absorbida, se cumplió la orden y se posó (el arca)
en el Chudi (montaña de Arabia). Y se dijo: '¡Atrás el pueblo impío!'"
(C. 11:44).
El Aspecto Aleccionador en el Episodio del Diluvio
"Cuando las aguas lo inundaron todo, os llevamos
en la embarcación, para hacer de ello un recuerdo para vosotros, para
que el oído atento lo retuviera." (C. 69:11-12).
Dios Alaba al Profeta Noé
"¡Paz sobre Noé, entre todas las criaturas!
Así retribuimos a quienes hacen el bien. Es uno de Nuestros siervos creyentes."
(C. 37:79-81).
¿Fue el Diluvio un Desastre Local o Mundial?
Quienes niegan la realidad del Diluvio en la época
de Noé, se apoyan en que sería imposible que abarcase todo el mundo. Además,
esa negación se usa para atacar al Corán. Según esa gente, todos los libros
revelados, incluido el Corán, al defender la existencia de un diluvio
mundial caen en el error.
Pero eso no es así. El Corán fue revelado por Dios
y es el único libro divino sin alteraciones. El Corán considera el Diluvio
desde un punto de vista muy distinto al del Pentateuco y al de otras leyendas
narradas en distintas culturas. El Pentateuco, es decir, los cinco primeros
libros del Antiguo Testamento, dice que el Diluvio fue mundial, que cubrió
todo el planeta. Pero el Corán no dice eso. Por el contrario, los versículos
pertinentes implican que el Diluvio fue regional y que no cubrió todo
el mundo, ya que solamente anegó a las personas del caso, como castigo,
al no prestar atención a las advertencias de Noé.
Al examinar las narraciones sobre el Diluvio que aparecen
en el Antiguo Testamento y en el Corán, vemos como se manifiesta esa diferencia.
El Antiguo Testamento, que sufrió muchas alteraciones y adiciones a lo
largo de la historia, y por lo tanto no puede ser tomado como una revelación
original, describe así el Diluvio:
"Viendo Yahvéh que la maldad del hombre cundía
en la tierra, y que todos los pensamientos que ideaba su corazón eran
puro mal de continuo, le pesó a Yahvéh de haber hecho al hombre en la
tierra, y se indignó en su corazón. Y dijo Yahvéh: 'Voy a exterminar de
sobre la faz del suelo al hombre que he creado, --desde el hombre hasta
los ganados, las sierpes, y hasta las aves del cielo-- porque me pesa
haberlos hecho'. Pero Noé halló gracia a los ojos de Yahvéh." (Génesis
6:5-8).
Sin embargo el Corán exhibe claramente que el diluvio
no ocurrió en todo el mundo, puesto que solamente fue destruido el pueblo
de Noé. Así como Hud fue enviado solamente a 'Ad (C. 11:50), Salih a Tamud
(C. 11:61) y todos los demás profetas anteriores a Muhammad fueron solamente
enviados a sus respectivos pueblos, de la misma manera Noé fue enviado
solamente a su pueblo, y el Diluvio provocó la desaparición del pueblo
de Noé.
"Y ya enviamos a Noé a su pueblo: 'Soy para
vosotros un monitor que habla claro: ¡No sirváis sino a Dios! Temo por
vosotros el castigo de un día doloroso'" (C. 11:25-26).
Quienes perecieron fueron esos que no tuvieron en
cuenta para nada la proclama del mensaje del profeta Noé y persistieron
en la rebelión. Los versículos persistentes son bastante explícitos:
"Pero le desmintieron. Así, pues, les salvamos,
a él y a quienes estaban con él en la nave, y anegamos a quienes habían
desmentido Nuestros signos. Eran, en verdad, un pueblo ciego." (C.
7:64).
"Así, pues, salvamos a él y a los que con
él estaban, por una misericordia venida de Nosotros. Y extirpamos a quienes
habían desmentido Nuestros signos y no eran creyentes." (C. 7:72).
Además Dios subraya en el Corán que El no destruye
una comunidad antes que le haya sido enviado un mensajero. La destrucción
tiene lugar solamente después que un exhortador que llega a un pueblo
en particular es desmentido y/o calumniado. Dice Dios:
"Tu Señor nunca ha destruido
ciudades sin haber antes mandado a su metrópoli a un enviado que les recitara
Nuestras aleyas. Nunca hemos
destruido
ciudades, a menos que sus habitantes fueran impíos." (C. 28:59).
No es una práctica de Dios destruir pueblos a los
que no envió mensajeros. Noé fue enviado como exhortador solamente a su
pueblo. Por lo tanto Dios no destruyó a otras comunidades a las que no
había mandado amonestadores, sino que solamente destruyó al pueblo de
Noé.
Por lo expresado en el Corán podemos estar seguros
que el diluvio de la época de Noé fue un desastre regional, no mundial.
Las excavaciones hechas en los yacimientos arqueológicos donde se supone
que ocurrió el diluvio --lo que examinaremos después-- muestra que éste
no fue mundial sino solamente una catástrofe de amplias dimensiones que
afectó determinada parte de la Mesopotamia.
¿Subieron a Bordo del Arca Todas
las Especies
de Animales?
Los intérpretes de la Biblia creen que Noé llevó a
bordo del arca a todas las especies animales que existían en el planeta,
cosa que las salvó de la extinción. De acuerdo a dicha creencia, fueron
subidas a bordo un par de cada una (macho y hembra).
No cabe ninguna duda que quienes defienden esa afirmación
enfrentarán serias dificultades en todo sentido. La cuestión de cómo fueron
alimentados los animales que subieron a bordo, cómo se acomodaron arriba
del arca o cómo se mantuvieron las especies separadas entre sí, son preguntas
imposibles de responder. Además, queda planteada la siguiente pregunta:
¿cómo fueron reunidos animales de distintos continentes, como ser mamíferos
de los polos, canguros de Australia o los peculiares bisontes del norte
de América? A ello hay que agregar: ¿cómo animales muy peligrosos --víboras
venenosas, escorpiones y animales salvajes en general-- fuero subidos
al arca y se los mantuvo apartados de su habitat natural hasta que finalizó
el diluvio?.
Estos son los interrogantes a los que tiene que hacer
frente el Antiguo Testamento. En el Corán no hay ninguna expresión que
implique que todas las especies animales existentes en la tierra fueran
llevadas a bordo. Como lo señalamos antes, el Diluvio tuvo lugar en una
región determinada. Por lo tanto, los animales que subieron al arca eran
únicamente los que vivían en la región donde residía el pueblo de Noé.
Sin embargo, es evidente que incluso es imposible
reunir a todas las especies que se encontraban en esa región. Es difícil
pensar que Noé, junto a unos pocos creyentes (11:40), fuesen por todos
lados reuniendo una pareja de cada una de las cientos de especies animales
de los alrededores. Incluso es mucho más imposible que hayan reunido las
cientos de especies de insectos de la región, y además, ¡que fuesen capaces
de discriminar los machos de las hembras!. Por eso creemos que lo más
probable es que hayan reunido los animales que podían ser llevados y alimentados
más fácilmente, especialmente los domésticos y provechosos para el ser
humano. Lo más probable es que el profeta Noé llevó a bordo animales como
vacunos, lanares, equinos, camélidos, etc., dado que eran los animales
cuya necesidad era elemental para establecerse nuevamente en alguna región
que había perdido gran parte de sus reservas debido al Diluvio.
Lo importante aquí es que la determinación divina
en la orden que Dios da a Noé es para que reúna los animales requeridos
para iniciar una nueva vida, y no tanto para que proteja a todo el género
animal. Dado que el Diluvio fue regional, no existía la posibilidad de
que se extinguiesen todas las especies de animales. Lo más probable es
que animales de otras regiones emigrasen a esa área y la repoblasen después
del Diluvio, y de ese modo retomase la actividad o animación que tenía
antes.
¿Qué Altura Alcanzaron las Aguas?
Otro debate respecto del Diluvio es si las aguas se
elevaron lo suficiente para cubrir todas las montañas. Como se sabe, el
Corán nos informa que el arca se posó sobre el Chudi después del Diluvio.
La denominación de Chudi se refiere generalmente a un sitio montañoso
específico, en tanto que en árabe significa "asentamiento elevado
o colina". En consecuencia, no deberíamos olvidar que "Chudi"
pudo no haber sido usado como nombre para un sitio montañoso específico,
sino para indicar que el arca se posó en un lugar elevado. Además, el
sentido antes mencionado de la palabra "Chudi" puede estar señalando
también que el agua había alcanzado una cierta elevación, pero no el pico
de una montaña. Es decir, lo más probable es que el diluvio no abarcó
toda la tierra y todas las montañas, como se describe en el Antiguo Testamento,
sino que solamente cubrió una región.
Lugar Geográfico Donde Tuvo Lugar el Diluvio
Se ha sugerido como ubicación del Diluvio la zona
de la llanura mesopotámica. Allí estuvieron las civilizaciones más antiguas.
Además, al estar la Mesopotamia entre los ríos Eufrates y Tigris, se trata
de una región geográficamente propensa para una gran inundación. Uno de
los factores que probablemente contribuyó a ello es que los ríos se salieron
de cauce y sumergieron la región.
La segunda razón por la que se consideró a la zona
el lugar donde se produjo el Diluvio histórico reside en que en los registros
de muchas civilizaciones de la región se encuentra gran cantidad de documentación
referida al diluvio que tuvo lugar en el mismo período. Esas civilizaciones
habrían sentido la necesidad de registrar cómo se produjo el desastre
y sus resultados, después de ser testigos de la destrucción del pueblo
de Noé. Se sabe que la mayoría de las leyendas sobre el diluvio son de
origen mesopotámico. Para nosotros son más importantes los descubrimientos
arqueológicos, los cuales nos enseñan que una vez ocurrió una gran inundación
en dicha región. Como ya veremos enseguida de manera detallada, esa inundación
motivó que la civilización se interrumpa allí temporalmente. En las excavaciones
se han hallado claros rastros de ese desastre tan enorme.
Esas revelan que a lo largo de la
historia la zona sufrió muchas veces diversos desastres como resultado
de las inundaciones y la salida de curso de los ríos Tigris y Eufrates.
Por ejemplo, alrededor de dos mil años AC (antes de Jesucristo), en la
épica de Ibbi-sin --quien gobernó la gran nación de Ur situada en el sur
de la Mesopotamia-- hay un año al que se lo registró como "el año
siguiente a un Diluvio que aniquiló los límites entre los cielos y la
tierra"1.
Alrededor del 1700 AC, en la época del babilonio Hamurabi,
se señaló a un año como aquél en que ocurrió el incidente de "la
ruina de la ciudad de Eshunna con una inundación".
En el siglo X AC,
en la época del gobernante Nabu-mukin-apal ocurrió una inundación en la
ciudad de Babilonia 2. Después de 'Isa (Jesucristo),
en los siglos VII, VIII, X, XI y XII, tuvieron lugar inundaciones importantes
en la región. En el siglo XX, sucedió lo mismo en 1925, 1930 y 1954 3.
Está claro que la zona ha estado siempre sujeta al desastre de la inundación
y, como se indica en el Corán, es muy probable que un diluvio masivo pudo
haber destruido un pueblo completo.
Evidencias Arqueológicas del Diluvio
Una
ilustración que representa el Diluvio de la época de Noé.
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No es para nada casual que hoy día estemos tras los
rastros de las comunidades que según el Corán han sido destruidas. La
evidencia arqueológica sostiene el hechode que cuanto más repentinamente
desaparece una comunidad, es más probable que nos encontremos con algunos
de sus vestigios.
En el caso de una civilización que desaparece repentinamente,
lo cual puede suceder como resultado de un desastre natural, una emigración
masiva o una guerra, es más probable que sus ruinas se preserven mucho
mejor. Las casas donde vivía la gente, las herramientas o los elementos
que usaban en la vida diaria, quedan sepultados rápidamente. De esa manera
se mantienen preservados por un largo período del manoseo humano y luego
reditúan importantes evidencias del pasado, al ser sacados a la luz del
día.
Así es como se ha descubierto en la actualidad
mucha de la evidencia del Diluvio en época de Noé. Consideramos que el
Diluvio ocurrió unos tres mil años AC, que ese suceso puso fin a una civilización
de manera repentina y que ello hizo que más tarde surgiera a una civilización
totalmente nueva en su lugar. Es así como la evidencia palmaria del Diluvio
quedó preservada durante miles de años de modo que podamos sacar lecciones
de allí.
Se han hecho muchas excavaciones para investigar el
diluvio que cubrió la llanura mesopotámica. En las hechas en cuatro lugares
principales, se encontraron rastros de lo que debe haber sido un diluvio
particularmente prolongado. Se trataba de importantes ciudades de la Mesopotamia:
Ur, Erech, Kish y Shuruppak. Las excavaciones revelan que fueron sometidas
a un diluvio alrededor del siglo III AC.
Echemos una mirada a las excavaciones hechas en la
ciudad de Ur.
En esa ciudad, rebautizada actualmente "Tell
al-Muqqayar", se ha puesto al descubierto una serie de ruinas, remontándose
las más antiguas a siete mil años AC. Al ser un lugar que hospedó a una
de las primeras civilizaciones, la ciudad y sus alrededores fueron asentamiento
de muchas culturas que se sucedieron.
Los descubrimientos arqueológicos de la ciudad de
Ur exhiben que allí la civilización fue interrumpida después de un enorme
diluvio, apareciendo más tarde nuevas civilizaciones. R. H. Hall, del
Museo Británico, hizo allí las primeras excavaciones. Leonard Woolley,
quien llevó a cabo los mismos trabajos después de Hall, supervisó también
la labor organizada de manera mancomunada por el Museo Británico y la
Universidad de Pensilvania. El trabajo conducido por Woolley, de resonancia
mundial, se realizó entre 1922 y 1934.
Las excavaciones de Sir Woolley se desarrollaron en
medio del desierto entre Bagdad y el Golfo Pérsico. Los primeros fundadores
de la ciudad de Ur eran gente que había llegado del norte de la Mesopotamia
y se autodenominaban "Ubaidianos". Las primeras perforaciones
brindaron información sobre esos pobladores. El arqueólogo alemán Werner
Keller describe así el trabajo de Woolley:
«"Las tumbas de los reyes de Ur", fue así
como Woolley, en la exhuberancia del entusiasmo al descubrirlas, había
apodado las tumbas de los nobles sumerios, cuyo esplendor, verdaderamente
regio, había quedado expuesto cuando las palas de los arqueólogos atacaron
un montículo de 50 pies (más o menos 15,5 mts.) al sur del templo y encontraron
una larga hilera de tumbas superpuestas. Las bóvedas de piedra eran verdaderos
cofres de tesoros, pues estaban llenas de copas suntuosas, jarros y vasos
maravillosamente moldeados, artículos de mesa hechos en bronce, mosaicos
de nácar, lapislázuli y plata, que rodeaban los cuerpos ya convertidos
en polvo. Arpas y liras descansaban recostados en las paredes. "Casi
simultáneamente", escribió después Woolley en su diario, "se
hicieron descubrimientos que confirmaron nuestras sospechas. Directamente
debajo del piso de una de las tumbas de los reyes, encontramos, dentro
de un estrato de ceniza de algodón, tablillas de arcilla con caracteres
de símbolos más antiguos que las inscripciones sobre las tumbas. Juzgando
por la naturaleza del escrito, se podía calcular que las tablillas eran
de unos tres mil años AC. Por lo tanto correspondían a dos o tres siglos
anteriores a las tumbas".
La excavación se profundizaba y en los nuevos estratos
aparecían fragmentos de jarras, tazas y ollas. Los expertos advirtieron
que la alfarería se presentaba, sorprendentemente, sin alteraciones. Tenía
exactamente la misma apariencia a la encontrada en las tumbas de los reyes.
En consecuencia, parecía que durante siglos la civilización sumeria no
había emprendido ningún cambio radical. Es decir, debió haber alcanzado
un elevado nivel de desarrollo sorprendentemente precoz. Cuando después
de varios días uno de los operarios dijo a Woolley "llegamos al fondo",
éste bajo allí y lo primero que pensó fue "aquí terminamos".
Se trataba de un piso de arena que, por su tipo, podía haber sido depositada
allí solamente por el agua.
REGION
DONDE OCURRIO EL DILUVIO
Según
los hallazgos arqueológicos, el Diluvio de la época de Noé se produjo
en las llanuras de la Mesopotamia. En aquélla época esas planicies
tenían una forma distinta. En el diagrama de arriba, los límites
actuales de la planicie están marcados con una línea entrecortada
roja (there say: "a red cut line", but should say: "a
black cut line") y se sabe
que la gran área que se ubica detrás de la línea de puntos roja
había sido parte del mar.
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Entonces decidieron seguir cavando: un metro, dos
metros, y seguía el limo puro. Repentinamente, a los tres metros el limo
dejó de aparecer tan abruptamente como se presentó. Bajo ese depósito
de barro de casi tres metros de espesor, se encontraron con evidencias
de (restos de) una vivienda humana. La apariencia y calidad de la alfarería
se presentaba notablemente alterada. Se veía que fue hecha a mano. No
se encontraron rastros de metal en ninguna parte. Los implementos primitivos
que allí había, estaban hechos de pedernal tallado. ¡Deben pertenecer
a la Edad de Piedra!
La única explicación posible de este
gran depósito de limo o barro debajo del cerro en Ur, el cual separaba
claramente dos épocas de colonizaciones distintas, era el Diluvio. El
mar había dejado sus huellas imborrables en la forma de restos de pequeños
organismos marinos metidos en el limo 4.
El análisis microscópico reveló que este gran deposito
de barro se había acumulado allí como resultado de una inundación tan
grande como para aniquilar la civilización sumeria. La época de Gilgamesh
y la historia de Noé se unieron en este profundo pozo excavado bajo el
desierto mesopotámico.
Max Mallowan relató los pensamientos
de Leonard Woolley, quien dijo que una masa aluvional tan grande formada
en una sola capa podía ser solamente el resultado de un gran diluvio.
Woolley también describió el estrato del diluvio que separó la ciudad
sumeria de Ur de la ciudad Al-Ubaid, cuyos habitantes usaban alfarería
pintada, encontrada en los restos del Diluvio 5.
Esto muestra que la ciudad de Ur
fue uno de los lugares afectados por el Diluvio. Werner Keller expresó
la importancia de la excavación antes mencionada diciendo que lo que se
observaba en los restos de la ciudad debajo del estrato de limo prueba
que allí existió un diluvio 6.
Otra ciudad mesopotámica que exhibe
los rastros del Diluvio es "Kish de los Sumerios", conocida
actualmente como Tall Al-Uhaimer. Según antiguas fuentes sumerias, esta
ciudad fue el "asentamiento de la primer dinastía postdiluviana"7.
La ciudad de Shuruppak en el sur
de la Mesopotamia, la cual hoy día se llama Tall Fa'rah, también muestra
claros rasgos del Diluvio. Los estudios arqueológicos en esta ciudad fueron
encabezados por Erich Schmidt, de la Universidad de Pensilvania, entre
1920-1930. Esas excavaciones descubrieron tres estratos de habitaciones
que se extienden en el tiempo desde el final del período prehistórico
hasta la tercera dinastía de Ur (2112-2004 AC). Los descubrimientos más
característicos fueron casas bien edificadas, tablillas cuneiformes de
registros administrativos y listas de palabras, las cuales indican una
sociedad altamente desarrollada hacia el fin del cuarto milenio AC 8.

Las excavaciones
hechas por Sir L. Woolley en las llanuras Mesopotámicas revelaron
la presencia de un estrato de arcilla-limo a una profundidad de
2,5 metros. Posiblemente dicho estrato fue formado por la masa de
greda arrastrada por las aguas del diluvio. Ese estrato no existe
en ninguna otra parte del mundo. El descubrimiento se convirtió
en un importante elemento probatorio de que el Diluvio sucedió solamente
en las llanuras mesopotámicas.
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Lo principal en esto es que se comprendió que un gran
diluvio tuvo lugar en la ciudad alrededor de 3000-2900 AC. De acuerdo
al informe de Mallowan, Schmidt había llegado, a los cuatro o cinco metros
de profundidad, a un estrato de suelo amarillo (formado por la inundación)
consistente de una mezcla de arena y barro. Este estrato estaba más cerca
del nivel de la llanura que los túmulos (funerarios), pudiéndose observarlo
alrededor de todos éstos... Schmidt determinó que "la arena (de dicho
estrato) tenía su origen en el río", que estaba allí desde la época
del Antiguo Reino de Cemdet Nasr y que se relacionaba con el Diluvio en
la época de Noé 9.
En las excavaciones hechas en la
ciudad de Shuruppak se encontraron restos de un diluvio que databan aproximadamente
de 3000-2900 AC. Posiblemente la ciudad de Shuruppak fue afectada por
la inundación como las otras 10.
El último lugar que se vio afectado
por el Diluvio es la ciudad de Erech, al sur de Shuruppak, conocida hoy
día como Tall al-Warka. En esta ciudad, como en otras, se encuentra un
estrato del diluvio, el cual data, al igual que en las otras, del 3000-2900
AC 11.
Como se sabe muy bien, los ríos Tigris y Eufrates
atraviesan la Mesopotamia de un extremo a otro. Parece que durante el
episodio del diluvio ambos ríos y muchas otras fuentes de agua, grandes
y pequeñas, se salieron del curso y, al unirse con las aguas de las lluvias,
provocaron una gran inundación. El suceso se describe en el Corán:
"Abrimos las puertas del cielo a una lluvia
torrencial y en la tierra hicimos manar fuentes. Y el agua se encontró,
según una orden decretada" (C. 54:11-12).
Cuando se examinan uno por uno los factores que provocaron
el Diluvio, se los ve a todos como fenómenos muy naturales. Lo que hace
al suceso milagroso es que tuvo lugar al mismo tiempo y que Noé advirtió
a su pueblo anticipadamente del desastre que ocurriría.
La evaluación de las evidencias, a partir de los estudios
completos, reveló que el área del Diluvio tenía (un ancho) de aproximadamente
160 kms. de este a oeste, y 600 kms. (de longitud) de norte a sur. Esto
muestra que el Diluvio cubrió toda la llanura mesopotámica. Cuando examinamos
como están ubicadas las ciudades de Ur, Erech, Shuruppak y Kish, las cuales
muestran los rastros del Diluvio, vemos que están alineadas a lo largo
de una ruta. Por lo tanto el Diluvio debe haber afectado esas cuatro ciudades
y sus alrededores. Se debería advertir además que alrededor del 3000 AC
la geografía de la llanura mesopotámica era distinta de la actual. En
aquellos momentos el lecho del río Eufrates estaba más al este que hoy
día. Su curso se colocaba antes en una línea que pasaba a través de Ur,
Erech, Shuruppak y Kish. Y cuando se abrieron "las fuentes del cielo
y de la tierra", parece que el Eufrates se salió de su curso y al
expandirse llegó a destruir las cuatro ciudades citadas.
Religiones y Culturas Que Mencionan el Diluvio
Casi todos los pueblos conocieron el Diluvio por boca
de los profetas que comunicaron la Religión de Verdad, pero esas comunidades,
además de transformarlo en una leyenda, le agregaron cosas y corrompieron
el relato original.
Dios había transmitido a los pueblos las noticias
del Diluvio en la época de Noé a través de los mensajeros y libros que
había enviado a distintas comunidades de modo que puedan servir de advertencia
y ejemplo. No obstante, los textos originales han sido alterados y a las
descripciones les habían sido agregado elementos mitológicos: resultaron
corrompidos los pueblos y el mensaje. El Corán es la única fuente que
sustancialmente concuerda con los descubrimientos de las observaciones
empíricas. Y ello ocurre solamente porque Dios ha cuidado del Corán para
que no sufra siquiera un solo cambio, no permitiendo que sea corrompido.
De acuerdo al juicio coránico "Somos Nosotros
Quienes hemos revelado la Amonestación y somos Nosotros sus custodios"
(C. 15:9), el Corán está bajo la protección especial de Dios.
En la última parte de este capítulo que trata del
Diluvio, veremos cómo es visualizado el episodio --aunque de manera bastante
alterada-- en distintas culturas, en el Antiguo Testamento y en el Nuevo
Testamento.
El Diluvio en la Epoca de Noé
en el Antiguo
Testamento
El libro revelado al profeta Moisés fue la Torá. Hoy
día no queda casi nada de esa revelación y el libro bíblico denominado
"Pentateuco" ha perdido hace mucho tiempo su concordancia con
la revelación original. Incluso gran parte de esa entidad incierta ha
sido alterada por los rabinos de la comunidad judía. De la misma manera,
las revelaciones comunicadas a todos los otros profetas enviados a los
Hijos de Israel después del profeta Moisés, también sufrieron el mismo
tratamiento y fueron muy alteradas. Esta característica, que hace que
al "Pentateuco" llamemos ahora "Pentateuco Modificado",
porque ha perdido su coherencia con el original, nos lleva a considerarlo
un producto de los intentos de los seres humanos por registrar la historia
de sus tribus antes que tomarlo como un libro divino. Sin que nos cause
asombro, encontramos que la naturaleza del Pentateuco Modificado y sus
contradicciones, se revelan también en el relato de la historia de Noé,
aunque tenga algunos paralelismos con el Corán en algunas partes.
De acuerdo al Antiguo Testamento, Dios anunció a Noé
que todos, excepto los creyentes, serían destruidos, porque la tierra
estaba llena de violencia. Con ese objeto le ordenó que construya el Arca
y le describió con detalles cómo hacerla. Dios también le dijo que lleve
a sus tres hijos, a las tres nueras, a la esposa, a un par de cada ser
viviente y acopio de víveres para todos.
Siete días más tarde, cuando llegó el momento del
Diluvio, todas las fuentes de agua subterránea reventaron al exterior,
se abrieron las ventanas del cielo y un gran diluvio abarcó todo. Duró
cuarenta días y cuarenta noches. La embarcación navegó sobre las aguas
que cubrieron todas las montañas y cerros elevados. De esa manera, quienes
estaban con Noé a bordo fueron salvos y el resto fue arrastrado por las
aguas, muriendo ahogados. Después del Diluvio --que duró cuarenta días
y cuarenta noches-- se detuvo la lluvia y las aguas empezaron a descender
después de los 150 días.
Por lo tanto, el decimoséptimo día del séptimo mes
la embarcación se posó en las montañas Ararat (Agri). Noé envió una paloma
para que vea si las aguas habían descendido totalmente o no, cosa que
supo cuando el animalito no volvió. Dios le dijo entonces que desembarque
y que pueble la tierra.
Una de las contradicciones en el Antiguo Testamento
es que, siguiendo esta reseña, en la versión Yahvista del texto, se dice
que Dios ordenó a Noé que tome siete parejas --machos y hembras-- de cada
uno de esos animales que El llamó "puros", y solamente parejas
--macho y hembra-- de los que denominó "impuros". Esto se contradice
con el texto que reseñamos. Además, en el Antiguo Testamento la duración
del Diluvio también es distinta. De acuerdo al Yahvista la elevación de
las aguas duró 40 días, mientras que los seglares (versión sacerdotal)
señalaron 150 díasI.
Algunas partes de la narración del Diluvio en el Antiguo
Testamento dicen:
"Dijo, pues Dios a Noé: 'He decidido acabar con
toda carne, porque la tierra está llena de violencias por culpa de ellos.
Por eso, he aquí que voy a exterminarlos de la tierra. Hazte un arca de
maderas resinosas… Por mi parte, voy a traer el diluvio, las aguas sobre
la tierra, para exterminar toda carne que tiene hálito de vida bajo el
cielo: todo cuanto exista en la tierra perecerá. Pero contigo estableceré
mi alianza: Entrarás en el arca tú y tus hijos, tu mujer y las mujeres
de tus hijos contigo. Y de todo ser viviente, de toda carne, meterás en
el arca una pareja para que sobrevivan contigo. Serán macho y hembra…'
Así lo hizo Noé y ejecutó todo lo que le había mandado Dios" (Génesis
6:13-22).
"y en el mes séptimo, el día diecisiete del mes,
varó el arca sobre los montes de Ararat" (Génesis 8:4).
"De todos los animales puros tomarás para ti
siete parejas, el macho con sus hembras, y de todos los animales que nos
son puros, una pareja, el macho con su hembra… para que sobreviva la casta
sobre la haz de toda la tierra" (Génesis 7:2-3).
"Establezco mi alianza con vosotros, y no volverá
nunca más a ser aniquilada toda carne por las aguas del diluvio, ni habrá
más diluvio para destruir la tierra" (Génesis 9:11).
Según el Antiguo Testamento, de acuerdo al dictamen
de que "todo cuanto exista en la tierra perecerá" en el diluvio
que cubriría al mundoII, todas las personas del planeta perecieron, excepto
los que estaban a bordo en el Arca con Noé.
El Diluvio en la Epoca de Noé
en el Nuevo
Testamento
El Nuevo Testamento que tenemos hoy día tampoco es
un libro divino en el real sentido de la palabra. Comprende las palabras
y acciones de 'Isa (Jesús). Empieza con los cuatro "Evangelios"
redactados un siglo después de la ascensión al cielo de 'Isa, por gente
que nunca lo vio o estuvo con él, es decir, Mateo, Marcos, Lucas y Juan.
Entre los cuatro Evangelios hay contradicciones muy obvias. El Evangelio
de Juan, en particular, difiere en gran medida de los otros tres (Evangelios
Sinópticos), que son en cierto grado --pero no totalmente-- comparables
entre sí. Los otros libros del Nuevo Testamento comprenden las cartas
escritas por los Apóstoles y Saúl de Tarso (más tarde llamado San Pablo),
en las que se describen las acciones de los mismos después de de 'Isa.
Por lo tanto el nuevo Testamento de hoy día no es
un texto divino sino más bien un libro semihistórico.
En el Nuevo Testamento el Diluvio se explica resumidamente
como sigue.
Noé fue enviado como mensajero a una comunidad desobediente
que estaba extraviada, pero el pueblo no le hizo caso y continuó en su
perversión. Entonces Dios le ajustó las cuentas con el Diluvio a esos
que habían rechazado la fe, y salvó a Noé y a los creyentes poniéndolos
en el Arca. El Nuevo Testamento lo expresa de la manera que sigue.
"Como en los días de Noé, así será la venida
del Hijo del hombre. Porque como en los días que precedieron al diluvio,
comían, bebían, tomaban mujer o marido, hasta el día que entró Noé en
el Arca, y no se dieron cuenta hasta que vino el diluvio y los arrastró
a todos, así será también la venida del Hijo del hombre" (Mateo 24:37-39).
"si no perdonó al mundo antiguo, aunque preservó
a Noé, heraldo de la justicia, y a otros siete, cuando hizo venir el diluvio
sobre un mundo de impíos" (2 Pedro 2:5).
"'Como sucedió en los días de Noé, así será también
en los días del Hijo del hombre. Comían, bebían, tomaban mujer o marido,
hasta el día que entró Noé en el arca; vino el diluvio y los hizo perecer
a todos" (Lucas 17:26-27).
"en otro tiempo incrédulos, cuando les esperaba
la paciencia de Dios, en los día que Noé construía el Arca, en las que
unos pocos, es decir ocho personas, fueron salvados a través de las aguas"
(1 Pedro 3:20).
"Porque ignoran intencionadamente que hace tiempo
existieron unos cielos y también una tierra surgida del agua y establecida
entre las aguas por la Palabra de Dios, y que, por esto, el mundo de entonces
pereció inundado por las aguas del diluvio" (2 Pedro 3:5-6).
Relato del Diluvio en Otras Culturas
Cultura sumeria: Un dios
llamado Enlil dijo al pueblo que otros dioses intentaban destruir la humanidad
pero que él deseaba salvarla. El héroe de la historia es Ziusudra, rey
devoto de la ciudad de Sippur. El dios Enlil dijo a Ziusudra qué hacer
para salvarse del Diluvio. La parte del texto donde se relata quiénes
subieron a la embarcación, se ha perdido. Pero que existió se revela en
la parte donde dice como se salva Ziusudra. Si nos apoyamos en la versión
babilonia llegamos a la conclusión que en la versión sumeria deben existir
detalles muchos más amplios del porqué del Diluvio y como fue construida
la embarcación.
Cultura babilónica: Ut-Napishtim
es el equivalente babilonio de Ziusudra, el héroe sumerio del Diluvio.
Otra referencia importante es Gilgamesh. Según la leyenda éste decidió
buscar y encontrar a sus ancestros para obtener el secreto de la inmortalidad.
Se le advirtió de los peligros y dificultades de ese viaje. Se le dijo
que debía saber que tenía que cruzar las "montañas Mashu y las aguas
de la muerte", y que ese viaje había sido realizado hasta entonces
solamente por el dios sol Shamash. No obstante, Gilgamesh enfrentó todos
los peligros de la marcha y finalmente consiguió llegar donde se encontraba
Ut-Napishtim.
El texto se vuelve ilegible cuando se relata la reunión
de Gilgamesh y Ut-Napishtim. Y cuando se puede leer de nuevo, Ut-Napishtim
dice a Gilgamesh que "los dioses reservaron el secreto de la muerte
y de la vida a ellos" (es decir, que no se lo tenían que dar a conocer
a la gente). Entonces Gilgamesh preguntó a Ut-Napishtim cómo había adquirido
la inmortalidad. Y Ut-Napishtim le contó la historia del diluvio como
respuesta. El diluvio también aparece en las famosas "doce tablas"
de la épica de Gilgamesh.
Ut-Napishtim comenzó diciéndole que la historia que
iba a contarle era "algo secreto, un secreto de los dioses".
Le dijo que él era de la ciudad de Shuruppak, la más antigua entre las
ciudades de la tierra de Akkad. Según este relato el dios Ea le habría
hablado a través de las paredes de una choza de cañas y le comunicó que
los dioses habían decidido destruir todas las semillas de vida con un
diluvio, aunque en esta versión no se explica la razón de esa decisión.
En el relato sumerio del Diluvio tampoco se da la razón del mismo. Ut-Napishtim
dijo que Ea le había comunicado que construya una embarcación en la cual
reuniría y pondría las "semillas de todas las cosas vivientes".
Ea le informó respecto al tamaño y la forma de la embarcación: el ancho,
el largo y el alto eran de igual medida. La tormenta puso todo patas arriba
durante seis días y seis noches. El séptimo día vino la calma. Ut-Napishtim
vio que en el exterior (de la nave) todo "se había convertido en
un barro pegajoso". La embarcación se posó sobre el monte Nisir.
De acuerdo a los registros babilonios y sumerios,
Xisuthros (o Khasistara) se salvó del Diluvio junto con su familia, los
amigos, pájaros y otros animales, gracias a una embarcación de 925 metros
de largo. Se dice que "las aguas se expandieron hacia los cielos,
que los océanos cubrieron las costas y que los ríos se salieron de sus
cursos". Después la embarcación se posó en la montaña Corydaena.
Según los registros asirios-babilonios, Ubar-Tutu
(o Khasisatra) fue salvado junto con su familia, sirvientes, rebaños y
animales salvajes en una embarcación de 600 codos de largo, 60 codos de
ancho y 60 codos de alto. El Diluvio duró seis días y seis noches. Cuando
la embarcación llegó a la montaña Nizar, la paloma que fue liberada volvió,
pero el cuervo no.
Según otros registros sumerios, asirios y babilonios,
Ut-Napishtim y su familia sobrevivieron al Diluvio, el cual duró seis
noches y seis días. Se dice: "En el día séptimo Ut-Napishtim miró
al exterior. Todo estaba muy quieto. El hombre había vuelto nuevamente
al barro". Cuando la embarcación se posó en la montaña Nizar, Ut-Napishtim
mandó afuera una tórtola, un cuervo y un gorrión. El cuervo se detuvo
para comer de los cadáveres, pero los otros dos pájaros no regresaron.
Cultura hindú: En las
épicas Shatapatha Brahmana y Mahabharata de la India, la persona llamada
Manú se salva del diluvio junto con Rishiz. De acuerdo a la leyenda, Manú
había atrapado un pez, al que no mató. En forma imprevista el pez creció
y le dijo que construya una embarcación y amarre allí sus cuernos. Se
acepta que ese pez era la manifestación del dios Vishnú. El pez condujo
a la embarcación sobre las altas olas y la llevó hacia el norte, donde
se encontraba la montaña Hismavat.
Cultura galesa: Según
la leyenda galesa [de Gales, una región celta de (Gran ) Bretaña], Dwynwen
y Dwyfach escaparon del gran desastre en una embarcación. Cuando descendió
la espantosa inundación que ocurrió a partir del estallido de Llynllion,
que fue llamado el Lago de Olas, Dwynwen y Dwyfach empezaron a repoblar
nuevamente (Gran) Bretaña.
Cultura escandinava:
Las leyendas nórdicas Edda relatan que Bergalmir y su esposa escaparon
del diluvio en una gran embarcación.
Cultura lituana: En la
leyenda lituana se dice que unos pocos pares de seres humanos y animales
se salvaron refugiándose en la cresta rocosa de una montaña muy alta.
Cuando los vientos y las inundaciones, que duraron doce días y doce noches,
alcanzaron lo alto de la montaña, de modo que casi se engulle todo lo
que estaba allí, el Creador les arrojó una cáscara de nuez gigante. De
ese modo se salvaron los antes señalados, al navegar en la cáscara de
nuez.
Cultura china: Las fuentes
chinas relatan que una persona llamada Yao, junto a otras personas o Far
Li con su esposa e hijos, fueron salvados de la inundación y los terremotos
navegando en una embarcación. Se dice que "la tierra estaba completamente
en ruinas. El agua brotó al exterior de la tierra y cubrió todo".
Finalmente las aguas retrocedieron.
El Diluvio en la Epoca de Noé
en la Mitología Griega: El dios Zeus decidió destruir al pueblo
con un diluvio porque cada día que pasaba se convertía en más malhechor.
Solamente Deucalion y su esposa Pyrrha fueron salvados de la inundación
porque el padre de Deucalion, Prometeo, había aconsejado con anterioridad
a su hijo que construya una embarcación. La pareja hizo pie en el Monte
Parnassos el noveno día a contar de la fecha en que se embarcaron.
Todas estas leyendas indican una realidad histórica
concreta. A lo largo de la historia cada comunidad recibió el mensaje,
es decir, todos recibieron la revelación Divina. Así es como muchas comunidades
aprendieron acerca del Diluvio. Desgraciadamente, como la gente se apartó
de la esencia de la revelación Divina, el relato del Diluvio sufrió muchos
cambios y se convirtió en leyendas o mitos.
La única fuente donde podemos encontrar la historia
real de Noé y del pueblo que lo rechazó, es el Corán, única fuente de
la revelación Divina que permanece sin alteraciones.
El Corán provee la información correcta no solamente
sobre el Diluvio en época de Noé sino también de otros sucesos y pueblos
de la historia. En los capítulos que siguen nos ocuparemos de ellos.
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