CAPITULO 3
LA COMUNICACION Y EL SISTEMA DE UBICACION DE LAS PRESAS
LOS MURCIELAGOS Y LA LOCALIZACION POR RESONANCIA
(ECOLOCALIZACION)
Los murciélagos son criaturas muy interesantes.
Hasta no hace mucho lo más intrigante era su forma de navegar o volar,
descubierta después de una serie de experimentos. Examinándolos con cierto
detenimiento se devela el diseño sorprendente de estas criaturas26.
En el primer experimento se colocó un murciélago en una parte de un cuarto
completamente oscuro y en otra parte se dejó una mosca como presa, disponiéndose
todo para filmarlo desde el principio con sistemas de visión nocturna.
Cuando la mosca comenzó a volar el murciélago se dirigió rápidamente hacia
ella y la capturó. Con este ensayo se comprobó que los murciélagos poseen
un sentido de percepción agudo aún en la más completa oscuridad. ¿Se debe
dicha percepción al sentido auditivo? ¿O se debe a la capacidad de visión
en la oscuridad?

La mayor colonia de murciélagos sobre la tierra, con una población
que llega a cincuenta millones, vive en Norteamérica. Se trata de
los llamados "coludos" (perteneciente a la familia Molssidae). Surcan
el aire a 95 km/h y llegan a los tres mil metros de altura. Esta
colonia es tan grande al punto que los radares de los
aeropuertos la pueden observar en vuelo28.
Se descubrió que los murciélagos marchan por
derroteros muy distintos al dejar la cueva. Sin embargo, siempre
vuelven a la misma en línea recta desde los diversos lugares en
que se encuentren. Todavía no se sabe de qué modo se orientan para
realizar el viaje de retorno de la manera indicada. |
Para responder estos interrogantes se realizó un segundo experimento colocando
en el mismo cuarto un grupo de orugas debajo de una hoja de periódico. El
murciélago se dirigió directamente a remover la hoja para comérselas. Esto
demostró que la facultad de navegación del murciélago no tiene ninguna relación
con el sentido de la visión.
Los científicos hicieron otro experimento en un corredor bastante largo
(también oscuro) y colocaron al murciélago en un extremo y varias mariposas
en el otro. Además se instalaron tabiques perpendiculares a las paredes
más largas del corredor, con orificios en cada uno para el paso del murciélago
en vuelo. Pero esos agujeros no estaban alineados, de manera que el animalito
tenía que volar en zigzag para ir sorteándolos y pasar de un extremo al
otro del corredor.
Cuando llegó al primer tabique localizó el orificio fácilmente y pasó
correctamente por el mismo. Esa situación se repitió con los otros, con
lo que demostró que sabía dónde estaban y la ubicación exacta de los agujeros.
Después de pasar el último, se comió las presas.
Los científicos, absolutamente pasmados por
lo que observaban, decidieron realizar un último experimento para entender
con más precisión la sensibilidad de la percepción del murciélago. Se
usó de nuevo un largo corredor oscuro y se colgaron en forma desordenada,
desde el cielo raso hasta el piso, hilos de acero de seis décimas de milímetro
de diámetro. Para sorpresa de todos, el murciélago completó el vuelo sin
tocar ninguno de esos obstáculos, lo cual demostraba que era capaz de
detectarlos a pesar de lo delgados que eran. La investigación que siguió
reveló que la increíble facultad de percepción del murciélago se vincula
a su sistema de ubicación por resonancia (eco). El murciélago radia sonidos
de alta frecuencia para detectar los objetos en su alrededor. La reflexión
de esos sonidos, inaudibles para los humanos, le permite trazar un "mapa"
de su entorno27. Por ejemplo, capta la onda sonora
que emite y rebota en una mosca y compara lo emitido con lo recibido.
El tiempo que transcurre entre la emisión y la recepción le provee una
información precisa sobre la distancia a la que se halla el insecto u
otro elemento. En el experimento de las orugas percibió a éstas y la forma
de la habitación por el mismo procedimiento. Como las orugas sobresalían
del suelo entre medio y un centímetro, se encontraban más cerca del murciélago
esa misma distancia. Además realizaban pequeños movimientos. Ambas cosas
que modificaron las frecuencias reflejadas fueron captadas por el cazador
y le sirvieron para detectarlas sobre el piso.
El murciélago emite un sonido de veinte mil ciclos por segundo y analiza
en vuelo todos los que retornan. Una consideración cuidadosa de este hecho
revela claramente el diseño maravilloso en la creación de estos animalitos.
Otra característica asombrosa de este sistema es que el oído de los murciélagos
no puede percibir ningún otro sonido más que el propio. El espectro de
frecuencias audibles está muy acotado en estas criaturas, cosa que normalmente
debería crearles un gran problema debido al efecto Doppler. Es decir,
si la fuente de sonido y el receptor están relativamente quietos, el receptor
detectará en la misma frecuencia emitida por la fuente. Sin embargo, si
uno de los dos se mueve, la frecuencia en que se lo detecta será distinta
a la de emisión. En ese caso la frecuencia de la onda reflejada puede
caer dentro de las que resultan inaudibles para el murciélago. Por lo
tanto podría enfrentar el problema de no oír los ecos del sonido que emitió
y que se refleja en la presa en movimiento. Pero esa situación no se le
presenta debido a que ajusta la frecuencia de los sonidos que emite hacia
objetos en movimiento, como si conociera el efecto Doppler. Por ejemplo,
envía el sonido en la frecuencia más alta hacia la presa que se desplaza,
de manera que las ondas reflejas no se pierdan en la banda inaudible.
Los experimentos nos enseñan que los murciélagos
son capaces de ubicarse y volar fácilmente a través de aberturas
en las paredes, incluso en la más completa oscuridad. |
Corresponde preguntarse, ¿de qué manera tienen lugar esos ajustes o correcciones?
En el cerebro de los murciélagos existen dos tipos de neuronas (células
nerviosas) que controlan su sistema de sonar. Uno de ellos ordena a los
músculos producir señales de ubicación por eco y el otro percibe el ultrasonido
reflejado. Ambas clases de neuronas trabajan perfectamente sincronizadas,
por lo que una mínima desviación en las señales reflejas alerta al primer
tipo de neuronas y le indica la frecuencia de la señal que esté en sintonía
con la frecuencia del eco. De esta manera se modifica el tono del ultrasonido
del murciélago para operar en concordancia y lograr una eficiencia máxima.
No es posible pasar por alto el golpe que propina un sistema así a las
explicaciones basadas en la teoría de la evolución mediante cambios casuales.
El sistema de sonar de los murciélagos es extremadamente complejo y los
evolucionistas no lo pueden explicar por medio de mutaciones arbitrarias.
Para que ese sistema funcione es vital la existencia simultánea de todos
sus elementos. El animal no sólo tiene que enviar sonidos de tonos altos
sino también procesar las señales reflejas, maniobrar en vuelo y ajustar
las emisiones de sonar. Y todo ello lo debe hacer al mismo tiempo.
Naturalmente, eso no puede fundamentarse en las casualidades. Evidentemente
y con toda seguridad, estamos ante un signo de cómo Dios creó al murciélago
de la manera más apropiada.
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| La mayor colonia de murciélagos
sobre la tierra, con una población que llega a cincuenta millones,
vive en Norteamérica. Se trata de los llamados "coludos" (perteneciente
a la familia Molssidae). Surcan el aire a 95 km/h y llegan a los tres
mil metros de altura. Esta colonia es tan grande al punto que los
radares de los aeropuertos la pueden observar en vuelo28. |
Se descubrió que los murciélagos
marchan por derroteros muy distintos al dejar la cueva. Sin embargo,
siempre vuelven a la misma en línea recta desde los diversos lugares
en que se encuentren. Todavía no se sabe de qué modo se orientan para
realizar el viaje de retorno de la manera indicada. |
Mientras la investigación científica revela
más ejemplos de los milagros en la creación de estas criaturas, busca
comprender por medio de nuevos descubrimientos, como los hechos en años
recientes, de qué modo opera otro mecanismo, al que nos referimos ahora29.
En un grupo de murciélagos que vivían en una cueva se instalaron transmisores
con el objeto de estudiarlos. Se observó que abandonaban el lugar de noche
y se alimentaban en el exterior hasta el amanecer. Se realizó un registro
detallado de esos desplazamientos y se descubrió que algunos se alejaban
de la cueva de 50 a 70 kilómetros. Lo que más sorprendió fue el vuelo
de regreso que realizaron poco antes del amanecer. Todos los murciélagos
volaron en línea recta hacia la cueva, independientemente del lugar en
que se encontraban en ese instante. ¿Cómo sabían los murciélagos dónde
estaban y a qué distancia se hallaban de la cueva?
Aún no se conoce a fondo de qué técnica se valen para el vuelo de regreso.
Los científicos no creen que el sistema auditivo juegue un papel importante.
Recordemos que los murciélagos son completamente ciegos, por lo que se
espera develar algún sistema sorprendente. En resumen, la ciencia continúa
hallando nuevos milagros de la creación en los murciélagos.
PECES ELECTRICOS
El Arma Electrófora del Anguila Eléctrica
Las anguilas eléctricas cuyo largo excede a veces los dos metros, viven
en el Amazonas. Dos tercios de la superficie de sus cuerpos están cubiertos
con órganos eléctricos compuestos de unas cinco a seis mil placas (se
trata de citoplasma en forma de láminas). Pueden producir una corriente
de quinientos voltios con una intensidad de dos amperes, lo cual resulta
equivalente a la potencia que utiliza una estación de televisión convencional.
A estas criaturas se les concedió la facultad de generar electricidad
con un propósito ofensivo y defensivo. En el segundo caso, se valen de
ella para liquidar a sus predadores por medio de un choque eléctrico y
son capaces de matar un vacuno a una distancia de dos metros. El mecanismo
de generación de electricidad les permite estar listas para un nuevo
ataque en dos o tres milésimas de segundo.
Resulta un milagro de la creación que una criatura posea semejante poder.
El sistema que lo permite es realmente complejo y no puede ser explicado
de ninguna manera por medio del "paso a paso" propio del evolucionismo.
Un sistema eléctrico que no funcione a la perfección no le daría a la
criatura ninguna ventaja para la supervivencia. En otras palabras, todos
sus componentes tienen que haber sido creados a la perfección y al mismo
tiempo.
Peces que "Ven" por Medio de un Campo Eléctrico
Además de los peces en los que la generación de electricidad les sirve
de arma, hay otros que producen señales de bajo voltaje, es decir, de
dos o tres voltios. ¿De dónde provienen y para qué las utilizan?
Provienen
de órganos creados por Dios y les sirven para obtener información30.
Las emiten mediante un órgano ubicado en la cola y a través de miles
de poros en el dorso, con lo que se crea un campo eléctrico momentáneo
en su alrededor. Las ondas se reflejan en cualquier cosa que encuentren
en esa área y así se enteran del tamaño, conductividad y movimiento de
lo que los rodea. La recepción la realizan por medio de sensores que detectan
continuamente el campo eléctrico.
Se puede decir que estos peces tienen un radar que transmite señales
eléctricas e interpreta las alteraciones en el campo magnético causadas
por los objetos que las reflejan. Dicha creación maravillosa en el cuerpo
de distintos peces se hace más evidente cuando tenemos en cuenta la complejidad
de los radares inventados por el ser humano.
Receptores Especializados
Gnathonemus Petersi |
Poseen varios tipos de receptores. Los de forma de ampolla
detectan las señales eléctricas de baja frecuencia que emiten otros congéneres
o larvas de insectos. Son de la sensibilidad apropiada para recoger información
de presas y predadores y detectar también el campo magnético de la Tierra,
tarea que es cumplida por un receptor tubular, es decir, sensible a las
descargas (eléctricas) y que hace el relevamiento topográfico del área
circundante. Sin embargo, no percibe las señales de frecuencias más altas.
Por medio de ese sistema logran comunicarse con sus pares y advertirse
entre ellos de posibles peligros. También pueden intercambiar información
acerca de especie, tamaño, edad y sexo.
Señales que Descubren la Diferencia de Sexos
Cada tipo de pez eléctrico posee una señal particular y una misma estructura
general, si bien pueden existir diferencias entre sus miembros, propias
de cada individuo. Al encontrarse un ejemplar macho y otro hembra, se
entienden y de inmediato se comportan en consecuencia.
Señales que Comunican la Edad
Las señales eléctricas también comunican información acerca de la edad.
Una cría nueva usa una señal distinta a la de un adulto y la mantiene
hasta los catorce días de vida. Entonces cambia y pasa a usar la normal
del adulto. Esta diferencia es esencial para regular la compleja relación
de maternidad y paternidad.
Actividades Vitales Comunicadas por Medio de Señales
Asimismo, comunican otro tipo de información además del sexo y la edad.
Todas las especies de peces eléctricos transmiten mensajes de alerta a
través de una frecuencia elevada. Por ejemplo, el Mormydae utiliza normalmente
una frecuencia de 10 Hz., es decir, de diez vibraciones por segundo, pero
la puede elevar a 100 - 120 Hz.. Desde una posición de inmovilidad advierte
a sus oponentes que pueden ser atacados. Se asemeja al gesto de los boxeadores
que presionan sus puños enfrentados antes de dar comienzo a la pelea.
Por lo general es suficiente esa advertencia para que el pez contrincante
renuncie al enfrentamiento. En caso de que se produzca la pelea, quien
resulta herido y abandona el combate deja de emitir señales durante treinta
minutos y se queda inmóvil para evitar que el adversario lo localice.
Otra de las razones de su inmovilidad es evitar el choque con objetos
en su entorno, puesto que queda eléctricamente "ciego".
Sistema Especial para Evitar la Confusión de Señales
El pez eléctrico ubica a otros peces por medio
de señales. |
¿Qué sucede cuando un pez eléctrico se aproxima a otro que emite las
mismas señales? ¿No interfieren sus radares entre sí?
Eso sería lo normal, pero han sido creados con
un mecanismo al efecto que evita esa confusión, denominado "respuesta
antiinterferencia". Al encontrarse dos ejemplares con una frecuencia similar,
uno de ellos cambia la propia, lo cual exhibe la gran complejidad que
encierran. El origen de ese mecanismo y otros sistemas no pueden aclararse
por medio de los criterios evolucionistas. Resulta significativo que Darwin
admitiese en el capítulo "Las Dificultades de la Teoría", de su libro
El Origen de las Especies, la imposibilidad de explicar la existencia
de estas criaturas por medio de sus suposiciones31.
Se ha demostrado que los peces eléctricos poseen sistemas mucho más complejos
que lo imaginado por Darwin.
Al igual que las demás formas de vida, son creados por Dios a la perfección,
como una prueba para nosotros de Su presencia y sabiduría infinita.

Los peces que emiten señales eléctricas se
comunican a través de éstas. Pero cada miembro de la misma especie
modifica su frecuencia para evitar confusiones en la vida en comunidad.
Es decir, transmiten señales similares pero no iguales.
Un pez eléctrico puede detectar el género de otro por medio de señales.
|
| EL SONAR EN
EL CRANEO DEL DELFIN
El
delfín puede distinguir dos monedas de metales distintos debajo
del agua yen una oscuridad total dentro de un área de tres kilómetros
a la redonda. ¿Cómo es posible que tenga esa capacidad?
Sucede que no las ve sino que las ubica con precisión
por medio de un sistema perfecto de localización por resonancia
(eco) que posee en el cráneo. Reúne información detalladísima del
tamaño, forma, velocidad y estructura de los objetos en ese perímetro.
El sistema es tan complejo y preciso, que le toma un tiempo aprender
a utilizarlo: el adulto puede detectar la mayoría de ellos con unas
pocas señales en tanto que el ejemplar joven debe experimentar durante
años.
Además de servirle para la detección de cosas, lo usa
para cazar. Se agrupan y emiten sonidos de alta frecuencia tan potentes,
que atontan a sus presas y las atrapan con facilidad. Un delfín
adulto puede producir sonidos inaudibles para los humanos (de una
frecuencia superior a los 20.000 Hz.).
Un
delfín adulto emite sonidos inaudibles para los humanos
(por encima de 20.000 Hz.) desde el lóbulo llamado "melón",
que está ubicado en la frente, y los puede dirigir a voluntad
en cualquier dirección a través del movimiento de la cabeza.
Al reflejarse en cualquier obstáculo que encuentren, son
captados por la mandíbula inferior que actúa como receptor.
Esta envía esas señales al oído y éste las retransmite al
cerebro, donde se analizan e interpretan.
|
Las ondas sonoras emitidas y recibidas se concentran en distintas
partes de su cabeza. La masa de grasa en la frente del delfín
es una estructura llamada melón y sirve como lente acústica que
enfoca las ondas radiadas en un haz estrecho. Por lo tanto, con
el movimiento de la cabeza puede dirigirlas a voluntad hacia muchas
direcciones. Esos impulsos retornan de inmediato al encontrar
un obstáculo. La mandíbula inferior actúa como receptor y pasa
las señales recibidas al oído. A cada lado de la mandíbula inferior
se encuentra un área ósea delgada, en contacto con un material
lipídico. El sonido es conducido a través de dicho material a
la ampolla auditiva, que es una vesícula grande. Después el oído
interno analiza e interpreta su significado. También existe un
material lipídico similar en el radar de las ballenas. Lípidos
(es decir, compuestos grasos) distintos captan las ondas ultrasónicas
(inaudibles para el oído humano) y las dirigen por caminos discriminados.
Esos variados compuestos grasos deben estar ordenados de una manera
y secuencia correcta con el objeto de poder concentrar la diferentes
ondas sonoras de retorno. Cada lípido individual, que se forma
por medio de un proceso químico muy complicado y que requiere
cierta cantidad de diversas enzimas, es único y para nada igual
a los que se encuentran normalmente en la ampolla auditiva.
Está
claro que un sistema así no pudo haberse desarrollado de manera
gradual, como sostiene la teoría de la evolución, puesto que el
animal hubiese carecido de sonar hasta que los lípidos evolucionasen
hasta su composición y ubicación finales. Además, los sistemas de
apoyo, como la mandíbula inferior, el oído interno y el centro de
análisis en el cerebro, también tenían que estar totalmente desarrollados.
Es evidente que el sistema de localización por el eco
es un ejemplo de "complejidad irreductible" en el que resulta simplemente
imposible la evolución por etapas. En consecuencia, es obvio que
este sistema es otra de las creaciones perfectas de Dios.
Un
delfín adulto emite sonidos inaudibles para los humanos (por encima
de 20.000 Hz.) desde el lóbulo llamado "melón", que está ubicado
en la frente, y los puede dirigir a voluntad en cualquier dirección
a través del movimiento de la cabeza. Al reflejarse en cualquier
obstáculo que encuentren, son captados por la mandíbula inferior
que actúa como receptor. Esta envía esas señales al oído y éste
las retransmite al cerebro, donde se analizan e interpretan.
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LA HISTORIA DE UNA COMUNICACION EN UN INSTANTE BREVISIMO
Cualquiera puede recordar el momento en que sus ojos se encontraron con
los de otra persona conocida y se saludaron. ¿Puede creer que ese tipo
de comunicación realizada en un período de tiempo brevísimo tiene una
historia muy larga?
Supongamos que una tarde concurren al mismo lugar dos amigos pero no
se reconocen enseguida. Al girar uno de ellos la cabeza y ver al otro,
comienza una serie de reacciones bioquímicas. La luz que se refleja en
el cuerpo del visualizado penetra por la lente del ojo del que lo ve con
una cadencia de diez billones de fotones (corpúsculos de luz) por segundo,
la atraviesa, pasa por el fluido del globo ocular y finalmente llega a
la retina, en la que hay unos cien millones de células de dos tipos llamadas
"bastoncillos" y "conos". Las primeras distinguen la amplitud de onda
de la luz y las segundas los colores. La distintas ondas de luz que caen
sobre diferentes partes de la retina dependen de los objetos externos.
 |
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LA
CORNEA Y EL IRIS
La córnea es uno de los cuarenta componente
básicos del ojo. Se trata de un estrato transparente ubicado
en la parte de adelante que permite el paso de la luz como
si fuera una ventana de vidrio. Seguramente no es una casualidad
que este tejido, único en el cuerpo humano, se encuentre en
el lugar correcto. Otro componente importante del órgano de
la visión es el iris, que le da la coloración del caso. Ubicado
atrás de la córnea, regula la cantidad de luz entrante, dilatando
y contrayendo la pupila (el círculo central): si la intensidad
luminosa es fuerte, se contrae de inmediato, y si es débil
se expande. En las cámaras fotográficas se copió este diseño
pero, por supuesto, nunca llegan a tener la perfección del
ojo.
El ojo humano funciona por medio del
trabajo armonioso de unos cuarenta componentes. La falta de
uno sólo de ellos imposibilitaría la visión. Por ejemplo,
sin la glándula lagrimal el ojo se secaría eventualmente y
dejaría de funcionar. Este sistema, irreductible hasta en
sus elementos más simples, nunca podrá ser explicado por medio
del "desarrollo gradual", como pretenden los evolucionistas.
Su complejidad irreductible es una prueba de que emergió completo
y perfecto, lo que significa que fue creado. |
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Siguiendo con la suposición anterior, consideremos el momento en que
un hombre visualiza al otro. Los rasgos variables del rostro del visualizado
transmiten a la retina del que lo ve luz de intensidades distintas. Por
ejemplo, las partes más oscuras, como las cejas, transmitirán luz de una
intensidad mucho más baja. En cambio, otras células de la retina recibirán
luz de intensidad más potente reflejada, por ejemplo, por la frente. Cada
uno de los rasgos faciales reflejarán ondas de distintas intensidades
en la retina del ojo observador.
¿Cómo se excitan estas ondas luminosas?
La respuesta es muy complicada. Sin embargo, para apreciar como es debido
el diseño del ojo, hay que estudiar eso profundamente.
La Química de la Visión
Cuando los fotones chocan con las células de la retina, activan una reacción
en cadena tipo efecto dominó. La primera pieza en "volcarse" es una molécula
llamada "11-cis-retinal", sensible a los fotones. Al ser chocada por un
fotón cambia de forma, lo cual a su vez provoca cambios en la conformación
de una proteína llamada "rodopsina", a la que está estrechamente unida,
que le permite a esta última pegarse a otra proteína residente en la célula
llamada "transducina". Esta, antes de reaccionar con la rodopsina se encuentra
ligada a otra molécula llamada "GDP". Pero cuando la transducina se conecta
con la rodopsina, libera la molécula GDP y se vincula a otra molécula
llamada "GTP". De ahí que ese complejo consistente de dos proteínas (rodopsina
y transducina) y una molécula más pequeña (GTP) se denomine "GTP-transducinarrodopsina".
Este nuevo complejo puede enlazarse muy rápidamente a otra proteína residente
en la célula llamada "fosfodiesterasa", que a su vez corta otra molécula
llamada "GMPc". Debido a que este proceso tiene lugar en las millones
de proteínas de la célula, la concentración de GMPc se reduce repentinamente.
¿Cómo ayuda todo esto a la visión? La respuesta la tenemos con el último
elemento de esta reacción en cadena: la disminución de la cantidad de
GMPc afecta la estructura de las proteínas llamadas "canal de iones",
que regulan la entrada de sodio iónico a la célula. Bajo condiciones normales,
la estructura "canal de iones" permite a los iones de sodio entrar a la
célula, en tanto que otra molécula se desprende del exceso de sodio para
mantener el equilibrio. Cuando decrece el número de moléculas de GMPc,
también lo hace el número de iones de sodio. Esto conduce a un desequilibrio
de carga a través de las membranas celulares, lo cual estimula a las células
nerviosas conectadas a las células de la retina y se forma lo que llamamos
"un impulso eléctrico". Los nervios llevan los impulsos al cerebro y allí
se produce la visión.
En resumen, un solo fotón choca con una célula y, luego de una reacción
en cadena, la célula produce un impulso eléctrico. Este estímulo es modulado
por la energía del fotón, es decir, por el resplandor de la luz.
Otro hecho fascinante es que la totalidad del
proceso descrito acontece en no más de una milésima de segundo. Otras
proteínas especializadas que se encuentran en la célula, reconvierten
a las proteínas involucradas en el proceso relatado a sus estadios originales.
Si bien el órgano de la visión está sometido a una "lluvia" de fotones,
gracias a las reacciones en cadena dentro de sus células sensibles puede
percibir cada uno de ellos32.
Pero el proceso de la visión es en realidad mucho más intrincado que
lo expuesto. De todos modos entendemos que esta explicación resumida es
suficiente para demostrar la naturaleza extraordinaria del sistema. El
diseño del ojo, complejo y sutilmente calculado, hace que sus reacciones
químicas se asemejen a las exhibiciones con piezas de dominó que se pueden
ver por TV o se hallan registradas en el libro Guiness. Se colocan estratégicamente
miles de piezas de modo que volcando la primera se activa todo el sistema.
En algunas áreas de la cadena se instalan diversos dispositivos para dar
comienzo a nuevas secuencias o reacciones. Por ejemplo, un malacate arrastra
una pieza y la coloca en el lugar exacto para empezar otro encadenamiento
de volteo.
Por supuesto, a nadie se le ocurre que esas piezas pudieron ubicarse
por sí mismas en las posiciones exactas en que se las pone, ya sea llevadas
por el viento, a causa de un terremoto o debido a una inundación. Para
cualquiera es obvio que cada pieza fue colocada en su lugar con gran atención
y precisión.
La cadena de reacciones bioquímicas en el ojo nos recuerda, asimismo,
que es absurdo considerar de algún valor la palabra "casualidad" como
explicación de algo en el hecho de la visión. El sistema está compuesto
por un número de piezas distintas y ensambladas con un equilibro muy delicado,
claro signo de que se trata de un "designio": es algo creado a la perfección.
El bioquímico Michael Behe comenta en su libro La Caja Negra de Darwin
sobre la química de la visión y la teoría de la evolución:
Ahora que la caja negra de la visión ha
sido abierta, ya no es suficiente que los evolucionistas expliquen esa
facultad teniendo en cuenta solamente la estructura anatómica del ojo,
como lo hizo Darwin en el siglo XIX (y como continúan haciéndolo hasta
la fecha los divulgadores del evolucionismo). Cada uno de los pasos y
estructuras anatómicas que a Darwin se le ocurrieron tan simples, en realidad
involucran asombrosos y complicados procesos bioquímicos que no pueden
ser tapados con la retórica33.
Más Allá de la Visión
Lo explicado hasta ahora corresponde a la primera reacción de los fotones
en el ojo, después de reflejarse la luz en otro cuerpo. Las células de
la retina producen señales eléctricas a través de un proceso químico complejo,
como se describió antes. En el caso supuesto, dichas señales encierran
hasta las particularidades más diminutas existentes en el rostro observado
(color del pelo, arrugas, etc). A continuación la señal pasa al cerebro.
Las células nerviosas (neuronas) excitadas por las moléculas retinianas
también exhiben una reacción química. Al estimularse una de ellas, las
moléculas de proteínas en su superficie cambian de forma. Esto detiene
el movimiento de los átomos de sodio con carga positiva. La modificación
del movimiento de los átomos cargados eléctricamente crea una diferencia
de voltaje al interior de la célula, lo cual se traduce en una señal eléctrica.
Esta llega al extremo de las neuronas después de viajar una distancia
menor de un centímetro. Sin embargo, dicha señal debe superar la separación
que existe entre ellas, lo cual es un problema. Ciertos elementos químicos
especiales que se ubican entre dos células nerviosas acarrean la señal
una distancia de un cuarto a un cuadragésimo de milímetro. De este modo
es conducido el impulso eléctrico de una célula nerviosa a otra hasta
alcanzar una zona especial del cerebro, es decir, la corteza visual, compuesta
por muchas regiones en estratos de 2,5 milímetros de espesor y cubriendo
una superficie de 13,5 metros cuadrados. Cada región contiene alrededor
de diecisiete millones de neuronas. La señal es recibida inicialmente
en la cuarta región. Después de un análisis preliminar, envía los datos
a las neuronas de las otras regiones. En cualquier etapa cualquier neurona
puede recibir señales de otra neurona.
Es así como se forma la imagen en la corteza visual del cerebro. Pero
ahora esa imagen debe ser comparada en las células de la memoria, donde
no se pasa por alto ni un solo detalle. Por otra parte, según el supuesto
planteado, si el rostro que se percibe resulta más pálido que lo normal,
el cerebro activa la función pensante: ¿por qué el rostro de mi amigo
se ve tan pálido hoy?
El Saludo
En consecuencia, en menos de un segundo se manifiestan dos milagros:
el de la visión y el de percatarse de la presencia de alguien que se conoce.
Por medio de la energía recibida, que se presenta en cientos de millones
de partículas de luz, la imagen llega a la memoria de la persona y allí
es procesada y comparada. Este es el mecanismo que permite saber que lo
que se ve ya estaba registrado en la memoria.
La aurícula está diseñada para
recoger y focalizar sonidos hacia el canal auditivo, cuya superficie
interior está cubierta con células y pelos que segregan un producto
ceroso espeso que protege el oído del polvo externo. Al final del
canal auditivo, cerca del oído medio, está el tímpano. En el oído
medio se encuentran los huesecillos llamados martillo, yunque y
estribo. La trompa de Eustaquio balancea la presión del aire en
el oído medio. Al final de éste se encuentra la cóclea, la cual
posee un mecanismo auditivo muy sensible lleno de un fluído especial. |
Después sigue el saludo. La persona infiere en menos de un segundo, en
las células correspondientes a la memoria, la respuesta que se da a quienes
ya conoce. Por ejemplo, determina que debe "saludar" y entonces las células
cerebrales que controlan los músculos faciales ordenarán el movimiento
que conocemos como "sonrisa". La orden es transmitida también a través
de las neuronas y activa una serie de otros procesos complejos.
Simultáneamente se da otra orden a las cuerdas vocales, a la lengua y
a la mandíbula inferior, con lo cual se produce el sonido propio del saludo
por medio del movimiento de los músculos correspondientes. Al generarse
ese sonido las moléculas de aire lo transportan hacia quien es saludado.
La aurícula de éste recoge esas ondas sonoras que viajan a una velocidad
aproximada de seis metros en un quincuagésimo de segundo. De allí se dirigen
rápidamente al oído medio. Entonces el tímpano, con un diámetro aproximado
de 7,6 milímetros, comienza a vibrar y transmite esas señales sonoras
a los tres huesecillos del oído medio, donde son convertidas en vibraciones
mecánicas que viajan al oído interno y allí crean ondas en un fluído especial
ubicado dentro de una estructura espiralada llamada cóclea.
El es Quien ha creado para vosotros el oído, la vista
y el intelecto ¡Qué poco agradecido sois! (Corán, 23:78)
|

EL VIAJE DEL SONIDO DESDE EL
OIDO AL CEREBRO
El oído es una maravilla de diseño tan complejo, que
por sí solo demuele las explicaciones de la teoría de la evolución
fundamentadas en la "casualidad". La audición es posible gracias
a un sistema intrincado absolutamente irreductible. Las ondas sonoras
son recogidas primero en la aurícula (1) y después golpean el tímpano
(2). Esto produce una vibración en los huesecillos del oído medio
(3). De ese modo dichas ondas se transforman en ondulaciones mecánicas
que hacen trepidar la llamada "ventana oval" (4). Esta a su vez
moviliza el fluído contenido en la cóclea (5) y las oscilaciones
mecánicas se transforman en impulsos nerviosos que viajan al cerebro
a través de los nervios vestibulares (6).
La cóclea (que se la ve aumentada en la parte central),
además de poseer un mecanismo muy complejo tiene algunos canales
(7) llenos de fluído. El canal coclear (8) contiene el "órgano de
Corti" (9) (ampliado a la derecha) sensible a la audición y compuesto
por "células ciliadas" (10). Las vibraciones en el fluído de la
cóclea son transmitidas a dichas células a través de la membrana
basilar (11), sobre la que se sitúa el órgano de Corti. Existen
dos tipos de células ciliadas: internas (12a) y externas (12b).
Su forma de vibrar depende de la frecuencia de los sonidos que ingresan,
lo que nos permite distinguirlos.
Las células ciliadas externas
(marcadas (13) en un detalle aparte) convierten a las vibraciones
sonoras detectadas en impulsos eléctricos y los conducen al nervio
vestibular (indicado (14) y visto desde otra perspectiva). La información
de los dos oídos se reúne en el complejo olivar superior (15). Los
órganos que participan en el sendero auditivo son: el colliculus
inferior (16), el cuerpo medial geniculado (17) y finalmente la
corteza auditiva (18)34.
La línea azul en el cerebro señala la ruta de los sonidos
altos y la roja la de los bajos. Las dos cócleas de nuestros oídos
mandan señales a los dos hemisferios del cerebro.
Como se puede ver, el mecanismo que nos permite escuchar
está constituido por distintas estructuras con diseños que tienen
en cuenta los más mínimos detalles. No habría podido existir "paso
a paso" porque la falta o funcionamiento defectuoso de uno solo
de los elementos habría inutilizado el conjunto en su totalidad.
Por consiguiente, es obvio que el oído resulta otro ejemplo de creación
perfecta. |
En ese lugar se distinguen varias tonalidades de sonido y existen muchas
cuerdecillas de distintos espesores como en el arpa: las vibraciones sonoras
de quien saluda, sonarán allí como los acordes de dicho instrumento musical.
Al principio los tonos bajos y después los más altos. Es decir, primero
suenan las cuerdas más gruesas y luego las más delgadas. Por último, decenas
de miles de pequeños elementos en forma de tablillas transmiten las vibraciones
al nervio auditivo.
Los tres huesecillos del oído medio, conectados
entre ellos por articulaciones, funcionan como un puente entre el
tímpano y el oído interno y amplifican las ondas sonoras que son
transmitidas al oído interno. La onda de presión que es creada por
el contacto del estribo con la membrana de la ventana oval viaja
a través del fluído de la cóclea. Los sensores excitados por el
fluido inician el proceso de "escucha". |
Ahora el sonido del saludo se convierte en una señal eléctrica que llega
enseguida al centro auditivo del cerebro. En consecuencia, la mayoría
de billones de neuronas se ocupan en evaluar la información visual y auditiva
recogida. De esta manera, la persona del caso recibe y percibe el saludo
del amigo, al que debe responder. El acto de hablar es realizado a través
de una sincronización perfecta de cientos de músculos en una minúscula
fracción de segundo. Lo que se elabora en el cerebro como respuesta se
formula en palabras. El centro del lenguaje en el cerebro, conocido como
área de Broca, envía señales a todos los músculos involucrados.
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Para que el habla se produzca con facilidad deben trabajar en armonía
no sólo las cuerdas vocales, la nariz y los pulmones sino también
los sistemas musculares que sirven a esos órganos. Los sonidos creados
al hablar son producidos por el aire que pasa a través de las cuerdas
vocales. |
En primer lugar, los pulmones proveen "aire caliente", la materia prima
del habla. La función primaria de este mecanismo es llevar a ese órgano
aire rico en oxígeno. El aire es inhalado por la nariz, viaja por la tráquea
y el oxígeno que contiene es absorbido por la sangre en los pulmones.
En ese mismo momento se elimina lo que la sangre desecha, es decir, el
dióxido de carbono, el cual llega al exterior por el aire que ahora es
exhalado.
El aire que retorna de los pulmones y pasa por la garganta, atraviesa
las cuerdas vocales, las cuales se asemejan a cortinas diminutas que se
pueden "mover" por medio de la acción de pequeños cartílagos a los que
están conectadas. Cuando se está en silencio las cuerdas vocales están
separadas. Al hablar se juntan y vibran por medio del aire exhalado que
pasa entre ellas. Esto determina el tono de la voz: cuanto más alto más
tensas las cuerdas.
Como dijimos, el aire es vocalizado al pasar
a través de las cuerdas vocales y llega al exterior vía la boca y la nariz.
Las estructuras de éstas agregan otras características al tono de voz
de cada persona. La lengua se acerca y aleja del paladar y los labios
adquieren formas distintas. Durante todo el proceso muchos músculos trabajan
a gran velocidad35.
Quien oye lo que se expresa, compara esos sonidos con otros que tiene
almacenados en la memoria y determina si le resultan familiares o no.
Es así como dos personas se reconocen y saludan.
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Las cuerdas vocales están compuestas por cartílagos
flexibles ligados a los músculos del esqueleto. Cuando los músculos
están en reposo, las cuerdas están abiertas (izquierda). Se cierran
durante el habla (abajo). Cuanto más tensas las cuerdas, más alto
el tono de la voz. |
El conjunto de lo descrito se desarrolla a una velocidad increíble y
con una precisión sorprendente de la que generalmente no se es consciente.
Vemos, oímos y hablamos como si los mecanismos que operan todo eso fuesen
muy simples. Sin embargo, como podemos ver, son muy intrincados.
Estos sistemas tan complejos exhiben una gran cantidad de ejemplos de
diseños sin paralelo, los cuales son inexplicables para la teoría de la
evolución. Los orígenes de la visión, la audición y el pensamiento no
pueden explicarse por medio de las creencias de los evolucionistas en
las "casualidades". Por el contrario, es obvio que todos ellos han sido
creados y otorgados por nuestro Creador. El que apenas lleguemos a comprender
algunos pasos de los mecanismos que operan en la visión, audición y elaboración
del pensamiento, no hace más que aportar otro elemento a lo obvio del
poder y sabiduría infinitos de Dios, Quien crea todo de la nada.
Dios nos invita en el Corán a ponderar lo dicho y ser agradecidos con
El:
Dios os ha sacado del seno de vuestras madres, privados
de todo saber. El os ha dado el oído, la vista y el intelecto. Quizás,
así, seáis agradecidos (Corán, 16:78).
Otro versículo dice:
El es Quien ha creado para vosotros el oído, la vista
y el intelecto. ¡Qué poco agradecidos sois! (Corán, 23:78).
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Se ha fotografiado con
cámaras de alta velocidad el funcionamiento de las cuerdas vocales.
Las diferentes posiciones que se ven aquí tienen lugar en menos
de una décima de segundo. El habla es posible gracias al diseño
perfecto de las mismas. |
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